{"id":3109,"date":"2011-07-26T22:55:42","date_gmt":"2011-07-27T03:55:42","guid":{"rendered":"https:\/\/politicaysociedad.com\/?p=3109"},"modified":"2011-07-26T22:55:42","modified_gmt":"2011-07-27T03:55:42","slug":"revolucion-cubana-autogestion-cooperativas-una-vision-desde-la-presente-perspectiva-cubana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/2011\/07\/26\/revolucion-cubana-autogestion-cooperativas-una-vision-desde-la-presente-perspectiva-cubana\/","title":{"rendered":"Revoluci\u00f3n cubana, Autogesti\u00f3n y Cooperativas. Una visi\u00f3n desde la presente perspectiva cubana"},"content":{"rendered":"<div>Por Humberto Miranda Lorenzo<\/div>\n<div style=\"text-align: right;\"><em>A Frank Delgado, por \u201cMelesio\u201d.<\/em><\/div>\n<div><em>Ni odio contra los que no piensan como nosotros. Cualidad mezquina, fatal en las masas, y raqu\u00edtica e incre\u00edble en verdaderos hombres de Estado, \u00e9sta de no conocer a tiempo y constantemente la obra e intenci\u00f3n de los que con buen esp\u00edritu se diferencian en m\u00e9todos de ellos. Jos\u00e9 Mart\u00ed. <a name=\"_ftnref1\"><\/a><strong>[1]<\/strong><\/em><\/div>\n<div><em><strong><br \/>\n<\/strong><\/em><\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-3111\" title=\"autogestion_cuba\" src=\"http:\/\/politicaysociedad.com\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/autogestion_cuba.jpg\" alt=\"autogestion cuba\" width=\"500\" height=\"250\" \/>Quienes conocen (y sobre todo disfrutan) del\u00a0 b\u00e9isbol saben que el juego no termina hasta que caiga el \u00faltimo \u201c<em>out<\/em>\u201d. Por eso disiento de los enfoques \u201cterminales\u201d acerca de la Revoluci\u00f3n cubana. No importa cu\u00e1ntas carreras debajo estemos, todav\u00eda nos quedan turnos al bate.<\/div>\n<div>Justo ahora, en medio de una compleja situaci\u00f3n (nada nuevo para cubanas y cubanos) se evidencian un sinn\u00famero de alternativas que podr\u00edan imprimirle un giro positivo al proceso m\u00e1s all\u00e1 de la idea de \u201cmantener\u201d lo alcanzado.\u00a0Centrarse \u00fanicamente en defender las conquistas lleva tambi\u00e9n a la trampa de defender un status de inmovilismo que deriva, sin remedio, en la muerte del proceso. Pero para \u201cir m\u00e1s all\u00e1\u201d se requieren altas dosis de audacia, inteligencia <em>colectiva<\/em> y voluntad real de que el pueblo no solo \u201ctome parte\u201d, sino, y sobre todo, que\u00a0protagonice y dirija el proyecto social de la Revoluci\u00f3n.<\/div>\n<div>Se ha hecho sentido com\u00fan la visi\u00f3n sobre la necesidad de cambios en la econom\u00eda, lo cual se ha traducido como \u201cactualizaci\u00f3n del modelo econ\u00f3mico\u201d. Tales cambios son imprescindibles, pero pueden dejar de carecer de sentido en t\u00e9rminos del socialismo, si no van de la mano de cambios en la estructura pol\u00edtica presente que data de 1976.<\/div>\n<div>La sociedad cubana ha cambiado, se ha diversificado. Han aparecido relaciones y actores econ\u00f3micos y sociales que en aquel entonces no exist\u00edan o no impactaban el proceso. Han ocurrido importantes cambios culturales dentro de la sociedad, al tiempo que se han operado transformaciones en el paradigma del socialismo y en la ideolog\u00eda revolucionaria de amplio efecto en los ciudadanos y ciudadanas que formamos parte de esta sociedad.<\/div>\n<div>A ello debe a\u00f1adirse que a escala internacional la realidad, la coyuntura y el contexto han cambiado dr\u00e1sticamente. Si bien la Constituci\u00f3n y el sistema pol\u00edtico que nos dimos en 1976 se correspond\u00edan con la plataforma t\u00e9cnica econ\u00f3mica y con la estructura social existentes, en treinta y seis a\u00f1os se han registrado transformaciones esenciales.<\/div>\n<div>No existe m\u00e1s ni la URSS ni todo el bloque econ\u00f3mico y pol\u00edtico en el que la Revoluci\u00f3n se apoy\u00f3 y con el cual estaba alineada. El proyecto de pa\u00eds se vio afectado y fue necesario un redise\u00f1o sobre la marcha, en retroceso y con una ofensiva que arreciaba desde Estados Unidos para que fu\u00e9ramos los pr\u00f3ximos en caer. En Miami se hac\u00edan maletas para el regreso triunfal, al tiempo que se coreaba \u201cya vienen llegando\u201d. La ropa se estruj\u00f3 en las valijas y la canci\u00f3n pas\u00f3 de moda.<\/div>\n<div>Desde fines de los 90 en nuestro contexto natural, Latinoam\u00e9rica y el Caribe, han tenido lugar procesos de renovaci\u00f3n social como la Revoluci\u00f3n Bolivariana en Venezuela y las transformaciones en Bolivia y Ecuador cuyas propuestas han tenido amplia repercusi\u00f3n regional y global. En t\u00e9rminos dom\u00e9sticos, han promovido en cierta medida nuevas maneras de concebir y llevar a cabo el socialismo.<\/div>\n<div>Hay dos aspectos que no pueden ser ignorados. Uno es que el conflicto con Estados Unidos es un actor interno de la realidad cubana y est\u00e1 mediando en casi todos los sectores de nuestra vida. Segundo, y m\u00e1s importante a\u00fan, es innegable la valent\u00eda y consecuencia pol\u00edtica, as\u00ed como la inteligencia de la direcci\u00f3n del pa\u00eds para garantizar la sobrevivencia del proceso en medio de la debacle global de los 90.<\/div>\n<div>Fue necesaria una reforma que abri\u00f3 la maltrecha econom\u00eda a la inversi\u00f3n de capital extranjero a trav\u00e9s de empresas mixtas de conjunto con el estado. Se situ\u00f3 al turismo internacional como fuente principal de ingresos y liquidez financiera para palear la falta de cr\u00e9ditos y sortear el bloqueo. Esas fueron medidas necesarias a la vez que riesgosas en tanto no eran as\u00e9pticas socialmente y trajeron consigo regresiones en el terreno de las ideas y las convicciones.<\/div>\n<div>Apareci\u00f3 el autoempleo (trabajo por cuenta propia) como forma de recolocaci\u00f3n de masas de trabajadores sin espacio en la econom\u00eda \u201cformal\u201d. Se estimularon formas y relaciones de mercado como palanca en busca de la eficiencia. Se permiti\u00f3 la libre tenencia y circulaci\u00f3n del d\u00f3lar norteamericano en la econom\u00eda interna, pasando el env\u00edo de remesas desde el exterior a ser otro factor importante de ingreso de divisas.<\/div>\n<div>Desde las Fuerzas Armadas se comenz\u00f3 a aplicar el \u201cperfeccionamiento empresarial\u201d, primero como forma de contribuci\u00f3n eficiente a los tan necesarios gastos en la defensa, y luego se fue extendiendo como experiencia al sector civil. De hecho, una buena parte del sector tur\u00edstico est\u00e1 gestionado por una empresa perteneciente a las FAR.<\/div>\n<div>La reforma econ\u00f3mica de los 90, que fue mucho m\u00e1s amplia que lo anteriormente mencionado, contribuy\u00f3 inmensamente a la sobrevivencia de la Revoluci\u00f3n, aunque la causa fundamental de esa permanencia en el espacio y el tiempo radica, como siempre, en un pueblo que ha soportado las m\u00e1s dif\u00edciles condiciones en la vida cotidiana y en su mayor\u00eda se mantiene firme en sus ideales de independencia y justicia social. El pueblo cubano, por encima de todo, sabe lo que \u201cno\u201d quiere.<\/div>\n<div>No obstante, las medidas aplicadas en los 90 tuvieron, como todo, otra cara de la moneda. Los principales baluartes de la vida digna de los cubanos y cubanas: la educaci\u00f3n de alto nivel gratuita y universal, el sistema de salud de incomparables resultados y la seguridad social y ciudadana se vieron seriamente deprimidas y afectadas. El \u00e9xodo desde esos sectores, el deterioro de la base material y, sobre todo, el deterioro de lo que los tecn\u00f3cratas gustan llamar \u201ccapital humano\u201d<a name=\"_ftnref2\"><\/a>[2] ha tenido efectos negativos, algunos de los cuales a\u00fan est\u00e1n por emerger.<\/div>\n<div>En medio de la escasez m\u00e1s profunda aparecieron empresarios y turistas extranjeros oliendo a capitalismo exitoso. Al mismo tiempo que los ciudadanos nacionales fuimos privados del acceso a las instalaciones tur\u00edsticas y recreativas, aparec\u00eda un sector social marginal (y marginado, pero activo) que fue creciendo y consolid\u00e1ndose como actividad econ\u00f3mica \u201cinformal\u201d (pero cada vez m\u00e1s organizada) y cuyos impactos sociales, aunque oficialmente se traten de desconocer o se minimicen, son extensos y profundos.<\/div>\n<div>Por otro lado, el estado como propietario y gestor mayoritario de la econom\u00eda, en un contexto de crisis y contracci\u00f3n, se ve\u00eda obligado a reducir gastos y comenzar a desprenderse de personal y empresas sobrantes e incosteables. La realidad era di\u00e1fana, el estado no pod\u00eda continuar gestionando centros de producci\u00f3n y servicios ineficientes, altos consumidores de energ\u00eda, sin insumos ni repuestos para funcionar, sin capitales y sin perspectiva de mercados.<\/div>\n<div>Debe se\u00f1alarse que la vocaci\u00f3n humanista de la Revoluci\u00f3n no se vio resentida. En nuestro pa\u00eds no se adoptaron paquetes de medidas de ajuste estructural como los que el FMI y otros organismos testaferros del capital implantaron en muchas econom\u00edas en el mundo. A los trabajadores no se les lanz\u00f3 a la calle y se les abandon\u00f3 a su suerte. Se implementaron planes de formaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n conjuntamente con programas de asistencia social. Tama\u00f1o desaf\u00edo se asumi\u00f3 con responsabilidad.<\/div>\n<div>Sin embargo, en ning\u00fan caso se intent\u00f3 la experiencia de que los trabajadores recuperaran las f\u00e1bricas y centros de trabajo en los que ni el estado pod\u00eda ni el capital extranjero estaba interesado en invertir. Una gran cantidad de centros de producci\u00f3n fueron cerrados, decenas de centrales azucareros dejaron de producir haciendo desaparecer la experiencia de siglos de producci\u00f3n de az\u00facar y una vida alrededor de los bateyes que qued\u00f3 congelada en el tiempo y el olvido.<a name=\"_ftnref3\"><\/a>[3]<\/div>\n<div>Por esa \u00e9poca, y ante la imposibilidad de mantener las grandes empresas estatales en el agro, se implement\u00f3 un proceso de cooperativizaci\u00f3n de las mismas consistente en dividir las \u00e1reas de cultivo y los medios de producci\u00f3n, otorgar la tierra en usufructo (manteniendo la propiedad en manos del estado) y vendiendo maquinaria y medios de trabajo sobre la base de cr\u00e9ditos blandos. Surg\u00edan as\u00ed las Unidades B\u00e1sicas de Producci\u00f3n Cooperativa (UBPC).<\/div>\n<div><\/div>\n<div><em>Yo he preferido hablar de cosas imposibles, porque de lo posible se sabe demasiado.<\/em><\/div>\n<div><em>Silvio Rodr\u00edguez. \u201cResumen de noticias\u201d.<\/em><\/div>\n<div>Muchos trabajadores agr\u00edcolas se fueron a dormir una noche siendo obreros del campo y amanecieron siendo cooperativistas. Aunque lo m\u00e1s dif\u00edcil de ese proceso no radic\u00f3 en ese cambio tan brusco en su condici\u00f3n, sino en que, en su gran mayor\u00eda, las UBPC\u2019s estaban ahogadas por trabas burocr\u00e1ticas, sin capacidad de decisi\u00f3n colectiva sobre la producci\u00f3n y sus destinos. Eran una reproducci\u00f3n de los esquemas organizativos verticalistas que dejaban poco espacio a la iniciativa y b\u00fasqueda de trabajo en red con estructuras hom\u00f3logas.<\/div>\n<div>Las UBPC\u2019s se sumaron a otras formas de cooperativas ya existentes; las CCS (Cooperativas de Cr\u00e9ditos y Servicios) y las CPA (Cooperativas de Producci\u00f3n Agropecuarias), surgidas ambas al calor del proceso revolucionario, aunque en per\u00edodos diferentes.<a name=\"_ftnref4\"><\/a>[4] En todos los casos existen rasgos comunes que deben ser tenidos en cuenta.<\/div>\n<div>En primer lugar, las cooperativas en el caso cubano son un fen\u00f3meno ligado a la Revoluci\u00f3n, pues no se registran asociaciones de ese tipo a grandes escalas antes de 1959<a name=\"_ftnref5\"><\/a>[5]. En la Isla, en t\u00e9rminos de la econom\u00eda, lo que no era un gran negocio, era un \u201cchinchal\u201d. Esta raz\u00f3n hist\u00f3rica explica en alguna medida la facilidad con que el trabajo por cuenta propia se extiende en nuestro pa\u00eds. La \u201cofensiva revolucionaria\u201d de 1968 cort\u00f3 un ciclo de reproducci\u00f3n de peque\u00f1os negocios individuales, pero reaparecieron con la reforma de los 90 y hoy se fortalecen en un segundo impulso a ra\u00edz de la \u201cactualizaci\u00f3n\u201d.<\/div>\n<div>Cuando aparecen las CCS ya la econom\u00eda cubana funcionaba gestionada por el estado y el pa\u00eds comenzaba a insertarse en el sistema de relaciones del bloque socialista liderado por la URSS. Las CPA surgen en una Cuba perteneciente al CAME y en un modelo de econom\u00eda planificada centralmente. Ello condicion\u00f3 la visi\u00f3n y la puesta en pr\u00e1ctica de las mismas.<\/div>\n<div>De una parte, debe se\u00f1alarse que la Revoluci\u00f3n cubana no practic\u00f3 la cooperativizaci\u00f3n forzosa al estilo estalinista. Existen numerosas intervenciones del propio Fidel en las que llamaba al convencimiento, a la asociaci\u00f3n voluntaria y al respeto a la decisi\u00f3n de los campesinos de agruparse o no en cooperativas.<\/div>\n<div>Ahora bien, siempre fueron vistas como una forma de propiedad no estatal, nunca como una forma de gesti\u00f3n colectiva de la producci\u00f3n por parte de los trabajadores y adem\u00e1s, su \u00e1mbito estaba reducido a la actividad agr\u00edcola. Nunca se concibi\u00f3 la forma de gesti\u00f3n cooperativa en el sector urbano ni en la industria. Eran un paso (casi un mal necesario) hacia \u201cnuevas formas de producci\u00f3n\u201d. Dicho en otros t\u00e9rminos, un camino hacia la producci\u00f3n a gran escala en granjas estatales.<a name=\"_ftnref6\"><\/a>[6]<\/div>\n<div>El car\u00e1cter socialista de la Revoluci\u00f3n no fue una importaci\u00f3n forzosa, como se ha pretendido acu\u00f1ar por parte de sus enemigos. El capitalismo era el plan de la dependencia infinita, del gran casino de La Habana, del exportador de az\u00facar que importaba caramelos, del marine americano ebrio mancillando la estatua del Ap\u00f3stol sin que sucediera nada, m\u00e1s all\u00e1 de la indignaci\u00f3n popular. El socialismo no lleg\u00f3 a nuestra isla montado en tanques sovi\u00e9ticos, sino que es el proyecto de sociedad que nos trajo a los cubanos y cubanas un pa\u00eds que no ten\u00edamos.<\/div>\n<div>Del mismo modo es necesario entender que al triunfo de la Revoluci\u00f3n el socialismo realmente existente, ya burocratizado, centralizado y estatista era la noci\u00f3n predominante a escala internacional y con la cual interactuamos, a la cual nos integramos. Muchos de los m\u00e9todos y estructuras econ\u00f3micas y pol\u00edticas adoptadas y, m\u00e1s a\u00fan, buena parte de la formaci\u00f3n de nuestros cuadros resultaron de esa relaci\u00f3n que, por encima de toda duda, fue estrat\u00e9gica para un proyecto social enfrentado a la mayor potencia imperial de la Historia.<\/div>\n<div>Y si bien las reformas de los 90 constituyeron, en gran medida, una relectura del an\u00e1lisis leninista de la NEP, no puede afirmarse que la noci\u00f3n de Marx sobre trabajo libre asociado haya tenido el suficiente espacio en el debate y en el establecimiento de las estrategias de construcci\u00f3n social; y esto provee una explicaci\u00f3n a la ausencia del cooperativismo y la autogesti\u00f3n como formas de gesti\u00f3n colectiva de la producci\u00f3n y los servicios y como alternativa en medio de la crisis. El socialismo era la centralizaci\u00f3n de todos los procesos en manos del estado y gestionado por sus instituciones.<\/div>\n<div>El liderazgo hist\u00f3rico de la Revoluci\u00f3n, encarnado hoy en la figura de Ra\u00fal, en el Informe Central al reci\u00e9n efectuado Congreso del PCC afirma:<\/div>\n<div>La experiencia pr\u00e1ctica nos ha ense\u00f1ado que el exceso de centralizaci\u00f3n conspira contra el desarrollo de la iniciativa en la sociedad y en toda la cadena productiva, donde los cuadros\u00a0se acostumbraron a que se decidiera desde \u201carriba\u201d y, en consecuencia, dejaban de sentirse responsabilizados con los resultados de la organizaci\u00f3n que dirig\u00edan. (\u2026)<\/div>\n<div>Esta mentalidad de la inercia debe ser desterrada definitivamente para desatar los nudos que atenazan al desarrollo de las fuerzas productivas. Es una tarea de importancia estrat\u00e9gica (\u2026)<a name=\"_ftnref7\"><\/a>[7]<\/div>\n<div>Desde esa perspectiva cabe entonces aventurarse a proponer otros caminos no solo deseables, sino posibles. Entendiendo desde el principio que el peor enemigo de cualquier emprendimiento social es la absolutizaci\u00f3n y el reduccionismo. Tan nefasta ha sido la absoluta estatizaci\u00f3n y burocratizaci\u00f3n de todos los procesos econ\u00f3micos y de la vida en general, como plantear que <em>LA<\/em> soluci\u00f3n ahora est\u00e1 en m\u00e1s capitalismo, o en el \u201ccuentapropismo\u201d (con toda la carga de individualismo que entra\u00f1a), del mismo modo que pensar que las cooperativas y la autogesti\u00f3n son la \u00fanica receta posible para salir del atolladero econ\u00f3mico y mantener viva la Revoluci\u00f3n. Habr\u00e1 que dar espacio y cabida a toda una serie de posibilidades y, m\u00e1s importante a\u00fan, conectar todas esas experiencias entre s\u00ed y a escala social.<\/div>\n<div>El prop\u00f3sito de cualquier propuesta no deber\u00e1 ser otro que articular la diversidad de formas de producci\u00f3n para consolidar una hegemon\u00eda socialista que haga realmente irreversible la Revoluci\u00f3n, para que la sangre y el sacrificio que ha costado no sean en vano. Es necesario crear un marco, como se ha hecho, para que el capital invierta en determinados sectores de la econom\u00eda. Es necesario proporcionar, como se est\u00e1 haciendo, un entorno favorable al trabajo por cuenta propia. Y tambi\u00e9n es necesario acabar de desterrar los temores y estereotipos en torno a las cooperativas y la autogesti\u00f3n y darle, all\u00ed donde sean aplicables, los espacios y la legitimidad que le corresponden para fortalecer la producci\u00f3n colectiva lo cual, sin dudas, contribuir\u00e1 al objetivo fundamental de nuestro proyecto: el socialismo.<\/div>\n<div>En el Informe Central al VI Congreso del Partido se puede encontrar respaldo a esta idea, teniendo en cuenta que las empresas en gesti\u00f3n cooperativa formar\u00edan parte del sector \u201cno estatal\u201d de la econom\u00eda y que producir de manera colectiva, si bien no constituye de por s\u00ed <em>EL <\/em>socialismo est\u00e1 al menos m\u00e1s avanzado en ese camino que el trabajo individual o en una entidad gestionada por un capitalista.<\/div>\n<div>All\u00ed Ra\u00fal se\u00f1ala:<\/div>\n<div>El incremento del sector no estatal de la econom\u00eda, lejos de significar una supuesta privatizaci\u00f3n de la propiedad social, como afirman algunos te\u00f3ricos, est\u00e1 llamado a convertirse en un factor facilitador para la construcci\u00f3n del socialismo en Cuba, ya que permitir\u00e1 al Estado concentrarse en la elevaci\u00f3n de la eficiencia de los medios fundamentales de producci\u00f3n, propiedad de todo el pueblo y desprenderse de la administraci\u00f3n de actividades no estrat\u00e9gicas para el pa\u00eds.<a name=\"_ftnref8\"><\/a>[8]<\/div>\n<div>Cuando se implementa la estrategia econ\u00f3mica de los 90 y nuestro pa\u00eds se abre a la inversi\u00f3n extranjera qued\u00f3 bien claro que la propiedad continuaba en manos del estado cubano y la gesti\u00f3n se compart\u00eda en los porcientos que demandara cada situaci\u00f3n, incluso, han existido casos en los que la gesti\u00f3n corre totalmente a cuenta del capital for\u00e1neo.<\/div>\n<div>Resulta entonces de sumo inter\u00e9s la experiencia pues se tuvo mucho cuidado de no afectar la soberan\u00eda nacional, la soberan\u00eda del pueblo cubano sobre el territorio y su capacidad instalada. Es un precedente que puede servir para comprender que no es necesario transferir la propiedad, sino descentralizar la gesti\u00f3n y la toma de decisiones hacia los emprendimientos en r\u00e9gimen de cooperativas sin que ello afecte la propiedad del pueblo.<\/div>\n<div>Desde luego, con todo y que se vislumbra hoy un espacio apropiado para la implementaci\u00f3n de la producci\u00f3n en cooperativas no solo en el sector agr\u00edcola sino tambi\u00e9n urbano e industrial, es necesario tener en cuenta algunos desaf\u00edos que se avizoran en el m\u00e1s corto plazo.<\/div>\n<div><em>La experiencia<\/em><\/div>\n<div>En primer lugar, ya se ha expresado, la experiencia de este tipo de gesti\u00f3n es limitada, lo cual se suma al rechazo que a\u00fan prevalece tanto en algunos sectores vinculados a la toma de decisiones, como en quienes est\u00e1n vinculados al trabajo individual y la apropiaci\u00f3n privada y han conformado ya grupos de intereses contrarios al trabajo y la apropiaci\u00f3n con car\u00e1cter colectivo. El desinter\u00e9s de trabajadores hoy ocupados en el sector estatal en integrarse a una cooperativa o continuar con formas colectivas de trabajo puede estar relacionado, en alguna medida, con el desconocimiento de la actividad y de los beneficios individuales y colectivos reales que pueden obtenerse.<\/div>\n<div>Es necesario implementar, junto a la pr\u00e1ctica de las cooperativas en el sector urbano e industrial, procesos de formaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n que tomen en cuenta experiencias ya existentes tanto fuera como dentro de Cuba.<\/div>\n<div>En el caso cubano hay un amplio caudal en la Universidad de Pinar del R\u00edo con desarrollos te\u00f3ricos de fondo y pr\u00e1cticas ya establecidas. En la Universidad Central de Las Villas tambi\u00e9n se puede encontrar vasta informaci\u00f3n comenzando por el legado de V\u00edctor Figueroa y los trabajos de todo el grupo de economistas y profesionales dedicados a esos empe\u00f1os, en la Universidad de Oriente en Santiago de Cuba, en el Centro de Investigaciones Psicol\u00f3gicas y Sociol\u00f3gicas (CIPS)\u00a0y el Instituto de Filosof\u00eda (ambos del CITMA) en La Habana, el Centro de Estudios sobre Desarrollo Local (CEDEL), el Centro de Estudios sobre la Econom\u00eda Cubana, las investigaciones desde la sociolog\u00eda del trabajo, los aportes de intelectuales revolucionarios quienes, a\u00fan sin v\u00ednculos acad\u00e9micos o institucionales brindan aportes significativos, as\u00ed como en numerosas asociaciones y organizaciones sociales. El Centro Memorial Martin Luther King Jr., brinda capacitaci\u00f3n, formaci\u00f3n y acompa\u00f1a procesos de ese tipo.<\/div>\n<div>Un experimento exitoso y digno de estudio y aprendizaje es el de la Oficina del Historiador de La Habana. En medio del per\u00edodo m\u00e1s agudo e incierto econ\u00f3micamente se implement\u00f3 un plan de gesti\u00f3n cuyo fin \u00faltimo es \u201cla felicidad de los m\u00e1s necesitados\u201d, algo que logra con creces. En el Centro Hist\u00f3rico de La Habana Vieja los principales inmuebles contin\u00faan siendo patrimonio p\u00fablico, pero se gestiona de manera aut\u00f3noma sin desconexi\u00f3n del aparato del estado. Existe una relaci\u00f3n sim\u00e9trica y ordenada de los niveles locales, sectoriales y nacionales y el beneficio social es palpable.<\/div>\n<div>A todo lo anterior debe a\u00f1adirse la experiencia acumulada por el desarrollo cooperativo en el sector agropecuario en el pa\u00eds, nada desde\u00f1able, tanto en sus desaciertos como en sus muchos aciertos. La ANAP, el Ministerio de la Agricultura, el Ministerio de la Industria Azucarera, son ejemplos de instituciones con larga trayectoria y que pueden aportar capacitaci\u00f3n y formaci\u00f3n.<\/div>\n<div>Por otra parte, en Am\u00e9rica Latina se encuentra un universo de emprendimientos en los que trabajadores han recuperado sus empresas y las han puesto a funcionar de manera colectiva (Movimiento de Empresas Recuperadas de Argentina), las cooperativas de construcci\u00f3n de viviendas en Uruguay (FUCVAM), el cooperativismo social en Brasil o el movimiento cooperativo venezolano, tan importante en el avance socialista del proceso bolivariano.<\/div>\n<div>Est\u00e1n a la disposici\u00f3n estudios, experiencias pr\u00e1cticas y un grupo de especialistas y personal capacitado dentro y fuera del pa\u00eds como contribuci\u00f3n inicial. Se cuenta con la base para comenzar a trabajar en esa direcci\u00f3n, una base s\u00f3lida de orientaci\u00f3n anticapitalista, revolucionaria y socialista de la que podemos aprender y que no pone en peligro la Revoluci\u00f3n, todo lo contrario.<\/div>\n<div><em>La legislaci\u00f3n<\/em><\/div>\n<div>Otro reto importante radica en la falta de una legislaci\u00f3n y las regulaciones pertinentes para su puesta en pr\u00e1ctica. El marco legal y fiscal vigente no contempla el funcionamiento de empresas en r\u00e9gimen autogestivo o cooperativo en los sectores urbano e industrial.<\/div>\n<div>En el Informe Central al Congreso del Partido, Ra\u00fal se refer\u00eda al nuevo contexto en el que deber\u00e1 tenderse a un proceso de descentralizaci\u00f3n, sin embargo debe ser sin prisas innecesarias y en un marco regulatorio adecuado. \u201cPara descentralizar y cambiar la mentalidad, -afirma- es requisito obligado elaborar el marco regulatorio que defina con claridad las facultades y funciones de cada eslab\u00f3n, desde la naci\u00f3n a la base, acompa\u00f1adas invariablemente por los procedimientos de control contable, financiero y administrativo.\u201d<a name=\"_ftnref9\"><\/a>[9]<\/div>\n<div>Cabr\u00eda a\u00f1adir que dicho marco regulatorio deber\u00e1 buscar un funcionamiento controlado de la descentralizaci\u00f3n de las decisiones, pero en ning\u00fan caso repetir mecanismos burocr\u00e1ticos de control que terminen impidiendo el desenvolvimiento natural de los procesos econ\u00f3micos y de la vida en general.<\/div>\n<div>Habr\u00e1 que repensar el rol de las asociaciones de trabajadores en las nuevas condiciones de una cooperativa o una empresa gestionada colectivamente, ya que en esos casos la asamblea tiene una importancia crucial y las organizaciones tradicionales como los sindicatos, han ejercido una funci\u00f3n de \u201cpolea transmisora\u201d entre las esferas de toma de decisiones y las masas trabajadoras, pero no se han constituido en un mecanismo de participaci\u00f3n real en las decisiones.<\/div>\n<div>Nuestras estructuras pol\u00edticas y legislativas no tienen, ni en \u201cla letra\u201d ni en el funcionamiento pr\u00e1ctico mecanismos en los cuales los trabajadores elijan a sus directivos, decidan en colectivo la producci\u00f3n, el manejo de los presupuestos, las contrataciones, los fondos salariales, las inversiones, los mecanismos de estimulaci\u00f3n y toda la vida de la entidad productiva. Nuestras empresas y centros de trabajo no est\u00e1n dise\u00f1ados sobre la base de cargos por elecci\u00f3n sino que los cuadros y directivos son designados desde una instancia superior.<\/div>\n<div>Sin embargo, para las cooperativas y las empresas en gesti\u00f3n por parte de los trabajadores es crucial el proceso de decisi\u00f3n colectiva y democr\u00e1tica. Por lo cual se hace necesaria una revisi\u00f3n y la propuesta de estructuras que permitan tales mecanismos all\u00ed donde se pongan en pr\u00e1ctica estas experiencias.<a name=\"_ftnref10\"><\/a>[10]<\/div>\n<div>Hay otra derivaci\u00f3n que precisa al menos, hacerla visible. Las empresas autogestionadas y las cooperativas en la ciudad son en alguna medida un horizonte ut\u00f3pico en tanto todo est\u00e1 por plasmar, analizar y poner en pr\u00e1ctica. Pero ya est\u00e1 teniendo lugar y con una velocidad poco frecuente para nuestra sociedad, el proceso de independencia empresarial del estado y la consolidaci\u00f3n del trabajo individual, incluso, la contrataci\u00f3n de fuerza de trabajo fuera de los marcos del estado.<\/div>\n<div>C\u00f3mo quedar\u00e1n las organizaciones de trabajadores es una cuesti\u00f3n vital. Las tradicionales no est\u00e1n en su mejor momento y han perdido capacidad de negociaci\u00f3n y decisi\u00f3n en cuanto al destino del trabajo. Y habr\u00e1 que dejar claro c\u00f3mo los trabajadores van a estar amparados y organizados. El presente e indiscutible liderazgo hist\u00f3rico de la Revoluci\u00f3n no es eterno y los plazos biol\u00f3gicos se acortan. Entonces se hace necesaria una reestructuraci\u00f3n del universo del trabajo de manera que el socialismo se consolide y perdure.<\/div>\n<div>El nuestro es, seg\u00fan sus leyes, un estado de \u201cobreros y campesinos\u201d. Hay que poner en la mesa de debate c\u00f3mo nos vamos a organizar en las nuevas condiciones, c\u00f3mo defenderemos nuestros puestos, nuestros derechos. Hasta ahora la sociedad se ha articulado en torno a consensos, basados fundamentalmente en el prestigio hist\u00f3rico y la \u00e9tica de la dirigencia pol\u00edtica. Pero no son frecuentes los mecanismos de interpelaci\u00f3n de las decisiones partidistas o estatales. Hemos crecido en la confianza hacia nuestros l\u00edderes.<\/div>\n<div>Sin embargo, de alg\u00fan modo, eso deja a la sociedad indefensa a la hora de establecer di\u00e1logos, cuestionamientos y articulaciones, sobre todo en la presente coyuntura en la cual la \u00f3ptica del capital va a estar m\u00e1s presente en las empresas y en el trabajo individual. \u00bfQu\u00e9 suceder\u00e1 si una empresa ya sin la asistencia del estado entra en quiebra? \u00bfC\u00f3mo se manejar\u00e1n los temas laborales y las jerarqu\u00edas en los negocios individuales? \u00bfC\u00f3mo la sociedad va a tratar no solo las desigualdades, sino y sobre todo, las manifestaciones de explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo? \u00bfC\u00f3mo se legislar\u00e1n los incumplimientos entre empresas, entre ellas y el estado? \u00bfC\u00f3mo se negociar\u00e1 la contrataci\u00f3n de la fuerza de trabajo en las nuevas condiciones?<\/div>\n<div>Con esa mesura a la que llama la direcci\u00f3n del pa\u00eds, pero sin posposici\u00f3n, debe pensarse en leyes generales y complementarias y en la instrumentaci\u00f3n del marco que legitime y propicie el camino hacia la producci\u00f3n en colectivo ya sea en cooperativas o en empresas autogestionadas por los trabajadores y, m\u00e1s a\u00fan, que impidan el retorno a relaciones de explotaci\u00f3n del trabajo por el capital.<\/div>\n<div>La tarea de buscar las v\u00edas que conduzcan al incremento sostenido e irreversible de la participaci\u00f3n de los trabajadores\u00a0en la toma de decisiones (y la sociedad en general a m\u00e1s largo plazo) es impostergable para garantizar un curso de cambios que consoliden el rumbo hacia el socialismo en la Cuba de nuestros d\u00edas.<\/div>\n<div>Y es importante darle toda la atenci\u00f3n posible pues en el contexto de la actualizaci\u00f3n de nuestro modelo econ\u00f3mico los espacios y gobiernos locales ver\u00e1n incrementados sus \u00e1mbitos de acci\u00f3n. No podr\u00e1 ocurrir un proceso real de descentralizaci\u00f3n sin la transferencia de decisiones importantes a escala local. Existe un entramado de relaciones sectoriales, ministeriales y estatales que debe ser radicalmente modificado y actualizado para que en los espacios locales haya un mayor margen de decisi\u00f3n incluidos temas como el presupuesto y la inversi\u00f3n, lo cual tambi\u00e9n implica una actualizaci\u00f3n de nuestro modelo pol\u00edtico en el sentido estructural y de funcionamiento, pues para estos casos los cargos por elecci\u00f3n deber\u00e1n tener un peso m\u00e1s significativo a los efectos de la representaci\u00f3n y la toma de decisiones.<\/div>\n<div><em>El dinero<\/em><\/div>\n<div>Por otra parte, nuestro sistema bancario y crediticio funciona hoy sobre la base de la \u201ccuenta \u00fanica\u201d mediante la cual el Banco Central controla de forma centralizada los activos financieros del pa\u00eds. Este factor se convierte en otro de los importantes desaf\u00edos para dinamizar nuestra econom\u00eda, pues para la recomposici\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica y empresarial es preciso establecer un marco din\u00e1mico y seguro para el manejo del cr\u00e9dito, tan necesario para el funcionamiento de cualquier emprendimiento econ\u00f3mico, as\u00ed como del reajuste de las tasa de cambio en las transacciones entre empresas y entre ellas y el estado.<\/div>\n<div>Sobre todo en sus etapas iniciales, las nuevas cooperativas o entidades en r\u00e9gimen de gesti\u00f3n colectiva no centralizada (al igual que los trabajadores por cuenta propia) necesitar\u00e1n cr\u00e9ditos financieros que les permitan comenzar a funcionar. De una parte ello tropieza con el obst\u00e1culo de que nuestro pa\u00eds est\u00e1 sometido a un f\u00e9rreo bloqueo econ\u00f3mico y financiero que pasa por la congelaci\u00f3n de activos en el exterior y el castigo a bancos en los cuales Cuba tenga cuentas.<\/div>\n<div>Nuestra econom\u00eda se ve afectada por la falta de acceso a cr\u00e9ditos desde los organismos financieros internacionales. Y al margen de la independencia que nos otorga, pues nuestras pol\u00edticas no est\u00e1n sujetas a la vena del FMI o del Banco Mundial, la falta de cr\u00e9ditos condiciona a trabajar \u201cal d\u00eda\u201d, con baja liquidez y sobre la marcha.<\/div>\n<div>La cuesti\u00f3n de c\u00f3mo encarar los cr\u00e9ditos iniciales para la gesti\u00f3n econ\u00f3mica no estatal pasa, entonces, a un primer orden. No tiene una respuesta sencilla y ser\u00e1 necesario utilizar la inteligencia colectiva para enfrentar el reto.<\/div>\n<div><em>El dinero y los recursos<\/em><\/div>\n<div>Este tema conduce la reflexi\u00f3n hacia otro punto nodal: el problema de los recursos. Y antes bien, debe tenerse en consideraci\u00f3n que existe una diferencia entre la gesti\u00f3n de los fondos y la de los recursos. Un asunto es el relativo a la obtenci\u00f3n de fondos para la inversi\u00f3n y otro (muy relacionado, pero diferente) la compra de los recursos (materias primas, tecnolog\u00edas, medios de trabajo, insumos, etc\u00e9tera).<\/div>\n<div>La Revoluci\u00f3n adopt\u00f3 desde el mismo comienzo la pol\u00edtica del monopolio del estado sobre el comercio exterior teniendo en cuenta que nuestra econom\u00eda es abierta y dependiente en gran medida del intercambio externo, sobre todo de las importaciones<a name=\"_ftnref11\"><\/a>[11]. Era necesario, pues, que el naciente y agredido estado tuviera en sus manos el control sobre lo que se deb\u00eda o no comprar fuera de fronteras, as\u00ed como qu\u00e9 y hacia d\u00f3nde exportar, pues el bloqueo tambi\u00e9n afect\u00f3 los mercados tradicionales a nuestros productos.<\/div>\n<div>A lo largo de todo el per\u00edodo revolucionario se ha conformado un sistema institucional que conduce el comercio exterior del pa\u00eds y que ha incluido un conjunto de ministerios, comit\u00e9s estatales<a name=\"_ftnref12\"><\/a>[12] y otros organismos de la administraci\u00f3n central del estado encargados de regular tal actividad.<\/div>\n<div>En el escenario de estabilidad econ\u00f3mica y pol\u00edtica que brindaba la articulaci\u00f3n con el extinto bloque socialista de Europa del Este, la planificaci\u00f3n central permit\u00eda prever en un quinquenio todo lo necesario para el funcionamiento \u201carm\u00f3nico\u201d de la econom\u00eda. Pero en menos de un a\u00f1o Cuba perdi\u00f3 el 85% de su comercio exterior y el 75% de su capacidad importadora y se perdi\u00f3 la plataforma de inserci\u00f3n econ\u00f3mica del pa\u00eds.<\/div>\n<div>En las nuevas condiciones, luego del largo per\u00edodo especial y el reordenamiento (a\u00fan en curso) de las fuentes de ingreso y de la econom\u00eda en general, la dinamizaci\u00f3n de la base productiva del pa\u00eds pasa por un reajuste de nuestros mecanismos de importaci\u00f3n y comercio exterior.<\/div>\n<div>No son pocos los casos en los que se cuenta con fondos para determinado proyecto o emprendimiento y a veces estos se pierden pues no se accede a los recursos. No solo por toda la trama diab\u00f3lica del bloqueo, sino tambi\u00e9n por la rigidez de planes centralizados que precisan de una antelaci\u00f3n para la contrataci\u00f3n de recursos que detiene el movimiento y la din\u00e1mica del trabajo diario.<\/div>\n<div>Por encima de todo, el control del estado sobre las importaciones implica soberan\u00eda. Ah\u00ed est\u00e1 la historia reciente de Am\u00e9rica Latina cuando se aplicaron las recetas del ajuste estructural dictado por el FMI y el Banco Mundial y se abrieron las econom\u00edas a las importaciones directas sin los controles adecuados y terminaron comprometiendo las soberan\u00edas nacionales. Ah\u00ed est\u00e1 la historia reciente de tratados de libre comercio que han devastado las econom\u00edas nacionales de los pa\u00edses del Sur.<\/div>\n<div>Pero la presente estructura debe cambiar a favor del dinamismo y la captaci\u00f3n de fondos para la adquisici\u00f3n de recursos. Como parte de la actualizaci\u00f3n de nuestro modelo econ\u00f3mico el estado ha planteado que destinar\u00e1 alrededor de 138 millones de d\u00f3lares para la compra de insumos que deber\u00e1n potenciar el trabajo por cuenta propia. Sin embargo, esto no ser\u00e1 suficiente mientras se mantenga un entramado como el actual basado en la decisi\u00f3n centralizada sobre la base de las \u201cnecesidades del pa\u00eds\u201d, pero que no cuenta con los mecanismos adecuados para tomar en consideraci\u00f3n las necesidades y criterios de sus actores sociales, de los sujetos que dan vida a la econom\u00eda y la sociedad en general.<\/div>\n<div>La nuestra, como se aprob\u00f3 en los \u201cLineamientos\u201d, continuar\u00e1 siendo una econom\u00eda planificada. Ahora bien, el modo en que tendr\u00e1 lugar debe tener en cuenta la necesidad de la autonom\u00eda de los espacios locales, la articulaci\u00f3n en red de las empresas (estatales y no estatales) tambi\u00e9n de manera aut\u00f3noma y sin la carga burocr\u00e1tica sectorial en que las entrampan sus ministerios; la dinamizaci\u00f3n de la b\u00fasqueda de los insumos y recursos y el establecimiento de espacios en los que las entidades econ\u00f3micas puedan operar e intercambiar productos y servicios<a name=\"_ftnref13\"><\/a>[13].<\/div>\n<div><\/div>\n<div><em>Tres reglas de juego<\/em><\/div>\n<div>Hay tres aspectos esenciales que deben quedar esclarecidos desde el inicio y que pudieran contribuir al desarrollo progresivo del sector cooperativo y de empresas en cogesti\u00f3n o autogesti\u00f3n: el <em>control sobre las inversiones<\/em>, el <em>control sobre la propiedad<\/em> y el <em>control sobre la contrataci\u00f3n de fuerza de trabajo<\/em>. Los tres deber\u00e1n ser manejados de manera colectiva y tripartita.<\/div>\n<div>Uno de los factores que deciden el curso de cualquier actividad econ\u00f3mica, incluso sus impactos sociales, radica en la direcci\u00f3n que toman las inversiones. La descentralizaci\u00f3n de la gesti\u00f3n econ\u00f3mica puede resultar m\u00e1s efectiva cuando se sabe qu\u00e9 se invierte y en qu\u00e9 se va a invertir, en consenso por parte de la entidad econ\u00f3mica, las instituciones estatales correspondientes y el gobierno local.<\/div>\n<div>En el mes de junio del presente a\u00f1o el Centro Memorial Martin Luther King Jr. realiz\u00f3 un taller sobre desarrollo local en las actuales condiciones. Como parte del mismo se realiz\u00f3 una visita al proyecto de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana. Luego de una introducci\u00f3n a cargo del Dr. Eusebio Leal tuvo lugar un fruct\u00edfero intercambio con cuadros principales del proyecto. Del di\u00e1logo emergieron varias ideas \u201cclaras y distintas\u201d.<\/div>\n<div>Los inmuebles en los que act\u00faa el proyecto son patrimonio p\u00fablico, no hay un proceso de apropiaci\u00f3n ni del territorio ni de las edificaciones, pero son gestionados por la Oficina del Historiador en r\u00e9gimen de usufructo renovable cada cierto per\u00edodo de tiempo. La entidad busca sus propias fuentes de ingreso, incluso tiene su propia esfera de colaboraci\u00f3n internacional, a trav\u00e9s de la cual se gestionan partidas de presupuesto que permiten aportes sustantivos para la ejecuci\u00f3n de obras.<\/div>\n<div>Entre esas fuentes de ingresos se encuentran actividades comerciales (tur\u00edsticas, gastron\u00f3micas, hoteleras y de otro tipo) a cargo del proyecto y la contribuci\u00f3n (especie de impuestos) a otras entidades que operan comercialmente en el \u00e1rea. Todo lo anterior ocurre de manera planificada y coordinada con las entidades estatales correspondientes.<\/div>\n<div>La Oficina del Historiador tiene que presentar cada a\u00f1o un plan de inversiones que se consulta con el Ministerio de Econom\u00eda y Planificaci\u00f3n y en el cual se proponen los destinos de las nuevas partidas de presupuesto teniendo en cuenta las necesidades del proyecto, la localidad y del pa\u00eds. En esa propuesta deben quedar claros los impactos sociales de las inversiones, cu\u00e1nto de beneficio habr\u00e1 para los habitantes de la zona, cu\u00e1nto se incrementar\u00e1 la actividad econ\u00f3mica, fuentes de empleo, programas de asistencia social, educacionales, de salud y otros.<\/div>\n<div>Desde que el proyecto comenz\u00f3 a funcionar con mayor fuerza, a partir de los 90, el crecimiento econ\u00f3mico ha sido sostenido y notable y el bienestar social en todos los terrenos es visible. Ha aumentado el n\u00famero y calidad de escuelas, sobre todo primarias, se han recuperado las escuelas de oficios, se reabri\u00f3 la Universidad de San Ger\u00f3nimo la cual forma especialistas de alta calificaci\u00f3n para el rescate del patrimonio, bajo el principio del v\u00ednculo a dichas actividades. La obra m\u00e1s sensible se encuentra en el Convento de Bel\u00e9n donde un gran n\u00famero de ancianos de la zona tiene acceso a la m\u00e1s esmerada atenci\u00f3n y sus vidas han cobrado sentido. All\u00ed existen talleres de todo tipo para actividades propias de los ancianos y donde se sienten \u00fatiles e \u00edntegros. Hay salas de fisioterapia con el mejor equipamiento posible, una \u00f3ptica con su f\u00e1brica de lentes para las personas de la tercera edad. Todo, absolutamente todo, gestionado por y desde la Oficina del Historiador.<\/div>\n<div>Entonces, existe al menos una experiencia en la que la entidad es quien decide y gestiona los recursos y coordina las inversiones con los organismos competentes sin que hasta el momento se haya reportado alguna desviaci\u00f3n, mal empleo de los recursos, apropiaci\u00f3n il\u00edcita o, como se analizan cada mes por el Partido en sus organizaciones de base: irregularidades, indisciplinas o ilegalidades, por el contrario, el beneficio real a las personas reales es notable.<\/div>\n<div>Nuestro estado tiene todo un sistema de instituciones (Ministerio de Econom\u00eda y Planificaci\u00f3n, Ministerio de Finanzas y Precios, Contralor\u00eda General de la Rep\u00fablica, Ministerio de Auditor\u00eda y Control, Banco Central, y muchos otros) que participar\u00edan como estado en el control sobre las inversiones, del mismo modo que los gobiernos locales en los que dichas inversiones tendr\u00edan lugar.<\/div>\n<div>Esa misma tr\u00edada, estado-gobierno local-entidad econ\u00f3mica, funcionar\u00eda para mantener el control sobre la propiedad. La Revoluci\u00f3n logr\u00f3 convertir la mayor parte de nuestro territorio y sus bienes en propiedad p\u00fablica y no es tiempo de comenzar a experimentar retrocesos en ese sentido. Por lo que se hace necesario mantener la vigilancia de modo que ninguna empresa o entidad econ\u00f3mica ya sea estatal o no estatal pueda alienar la propiedad sobre el \u00e1rea que ocupa o transferir bienes sin la debida verificaci\u00f3n.<\/div>\n<div>Y lo mismo suceder\u00eda con el tema de la explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo. En las nuevas condiciones en las que se desenvuelve el pa\u00eds, habr\u00e1 que prestar atenci\u00f3n a la implementaci\u00f3n de la contrataci\u00f3n de la fuerza de trabajo. Por lo que el estado, las organizaciones de trabajadores, los gobiernos locales y las organizaciones pol\u00edticas podr\u00edan tener un rol decisivo para que la contrataci\u00f3n se flexibilice, pero no derive hacia dominaci\u00f3n del capital sobre el trabajo. Las numerosas im\u00e1genes sobre manifestaciones de trabajadores (tanto del primero como del tercer mundo) desahuciados y en protesta contra las medidas de ajuste del capital\u00a0son parte de los que las cubanas y cubanos no queremos.<\/div>\n<div>La Revoluci\u00f3n no vacil\u00f3 en darle las armas al pueblo para defender sus sue\u00f1os, algo que a ning\u00fan otro gobierno del hemisferio se le ocurrir\u00eda, y justo ah\u00ed radic\u00f3 uno de los pilares de la consolidaci\u00f3n del proceso y una de sus mayores fortalezas. Hoy, con la misma confianza, es necesario entregarle las f\u00e1bricas a los trabajadores, algo que a ning\u00fan otro gobierno del mundo se le ocurrir\u00eda, para generar un escudo econ\u00f3mico que haga irreversible la independencia y el socialismo. Y si bien las cooperativas y la gesti\u00f3n de las f\u00e1bricas por los trabajadores no son el \u00fanico camino, son un buen comienzo.<\/div>\n<div><em>La Habana, Julio 2011.<\/em><\/div>\n<div>&#8211; <strong><em>Humberto Miranda Lorenzo<\/em><\/strong> es Doctor en Filosof\u00eda, investigador del grupo GALFISA del Instituto de Filosof\u00eda del CITMA, en La Habana.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr size=\"1\" \/>\n<div id=\"ftn1\">\n<div><a name=\"_ftn1\"><\/a>[1] Jos\u00e9 Mart\u00ed: Obras Completas, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1975, T.22, p. 58, #94<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"ftn2\">\n<div><a name=\"_ftn2\"><\/a>[2] A falta de visi\u00f3n suficiente para darse cuenta que son seres humanos participando en un proceso de transformaci\u00f3n.<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"ftn3\">\n<div><a name=\"_ftn3\"><\/a>[3] Nunca he podido encontrar una respuesta l\u00f3gica (caso que exista) a la cuesti\u00f3n de por qu\u00e9 pueden introducirse relaciones abiertamente capitalistas sin que se afecte el rumbo socialista de la Revoluci\u00f3n, de hecho, para \u201cdefender las conquistas\u201d de ese socialismo, y nunca se haya probado una experiencia de gesti\u00f3n obrera porque eso es \u201canarquismo\u201d o \u201cyugoslavo\u201d (depende de qui\u00e9n lo diga) y en ambos casos los adjetivos solo califican algo que puede resultar \u201cpeligroso\u201d para la Revoluci\u00f3n.<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"ftn4\">\n<div><a name=\"_ftn4\"><\/a>[4] No me extender\u00e9 en este sentido pues existe abundante literatura que explica y analiza la estructura y funcionamiento de dichas formas de organizaci\u00f3n, por ejemplo, el m\u00e1s reciente trabajo de Armando Nova Gonz\u00e1lez: \u201cLas cooperativas agropecuarias en Cuba: 1959-presente. En \u201cCooperativas y Socialismo. Una mirada desde Cuba\u201d. Compilado por Camila Pi\u00f1eiro y editado por Caminos, La Habana, 2011. As\u00ed como el trabajo de Juan Vald\u00e9s Paz: \u201cLos procesos de organizaci\u00f3n agraria en Cuba 1959-2006.\u201d Fundaci\u00f3n Antonio N\u00fa\u00f1ez Jim\u00e9nez de La Naturaleza y el Hombre, La Habana, 2009.<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"ftn5\">\n<div><a name=\"_ftn5\"><\/a>[5] Los \u201c\u00d3mnibus Aliados\u201d fue lo m\u00e1s cercano a una cooperativa, pero no se puede afirmar que exist\u00eda como actividad econ\u00f3mica generalizada.<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"ftn6\">\n<div><a name=\"_ftn6\"><\/a>[6] Ver Vald\u00e9s Paz, Obra citada, pp. 146-147.<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"ftn7\">\n<div><a name=\"_ftn7\"><\/a>[7] Ra\u00fal Castro: Informe Central al VI Congreso del Partido Comunista de Cuba. La Habana, Abril 16 de 2011. P. 7<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"ftn8\">\n<div><a name=\"_ftn8\"><\/a>[8] Ra\u00fal Castro: Informe Central al VI Congreso del Partido Comunista de Cuba. La Habana, Abril 16 de 2011. P. 6<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"ftn9\">\n<div><a name=\"_ftn9\"><\/a>[9] Ra\u00fal Castro: Informe Central al VI Congreso del Partido Comunista de Cuba. La Habana, Abril 16 de 2011. P. 7<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"ftn10\">\n<div><a name=\"_ftn10\"><\/a>[10] Anoto al margen el desaf\u00edo que constituye superar la herencia de reuniones in\u00fatiles e infinitas, plagadas de formalismo que, en el plano laboral, han sido en ocasiones el \u00fanico modo de concebir el trabajo. Los nuevos emprendimientos tendr\u00e1n que sacudirse fuerte ese pesado fardo de reunionismo y colocar a la Asamblea como un espacio de real de construcci\u00f3n social y toma de decisiones.<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"ftn11\">\n<div><a name=\"_ftn11\"><\/a>[11] Carlos Rafael Rodr\u00edguez en su obra \u201cCuba en el tr\u00e1nsito al socialismo: 1959-1963\u201d, Ed. Ciencias Sociales, La Habana 1982, realiza un an\u00e1lisis de la estructura social cubana previa a la Revoluci\u00f3n en el cual se evidencia que el sector m\u00e1s poderoso de lo que pudiera llamarse la \u201cburgues\u00eda nacional\u201d era lo que \u00e9l denominaba la \u201cburgues\u00eda importadora\u201d. Por una parte condicionaba la econom\u00eda de la Isla a las importaciones, especialmente, como es obvio, desde los Estados Unidos y, adem\u00e1s, gener\u00f3 un esp\u00edritu de obstaculizaci\u00f3n de cualquier intento de desarrollo e inversiones en proyectos de industrias y recursos nacionales.<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"ftn12\">\n<div><a name=\"_ftn12\"><\/a>[12] Instituciones con rango de ministerio adaptadas a las relaciones con la URSS y los pa\u00edses del CAME. Fue el caso del CECE (Comit\u00e9 Estatal de Colaboraci\u00f3n Econ\u00f3mica).<\/div>\n<\/div>\n<p><a name=\"_ftn13\"><\/a>[13] Cabr\u00eda prestar atenci\u00f3n al hecho de la existencia del ALBA, del Tratado de Comercio entre los Pueblos (TCP) y algunas instituciones creadas al calor de dichos acuerdos, las cuales pudieran ser un veh\u00edculo excepcional para la formaci\u00f3n de redes econ\u00f3micas regionales dedicadas a aquellas actividades no contenidas en los sectores estrat\u00e9gicos a cargo de los estados que, como efecto \u201ccolateral\u201d tienen el bono de estar vinculadas a movimientos sociales revolucionarios como el MST, V\u00eda Campesina, CLOC y muchas organizaciones, movimientos y redes a lo largo de toda la regi\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Humberto Miranda Lorenzo A Frank Delgado, por \u201cMelesio\u201d. Ni odio contra los que no piensan como nosotros. Cualidad mezquina, fatal en las masas, y raqu\u00edtica e incre\u00edble en verdaderos&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[16],"tags":[423,546,657,954,1485,1660,1717],"class_list":["post-3109","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica","tag-cpa","tag-economia-en-cuba","tag-far","tag-jose-marti","tag-revolucion-cubana","tag-ubpc","tag-ya-vienen-llegando"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p19QsZ-O9","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3109"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3109\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}