{"id":1395,"date":"2009-03-03T18:08:34","date_gmt":"2009-03-03T23:08:34","guid":{"rendered":"http:\/\/unidadsiporelcambio.wordpress.com\/?p=1395"},"modified":"2009-03-03T18:08:34","modified_gmt":"2009-03-03T23:08:34","slug":"esther-vivas-la-cara-oculta-de-los-supermercados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/2009\/03\/03\/esther-vivas-la-cara-oculta-de-los-supermercados\/","title":{"rendered":"Esther Vivas: La cara oculta de los supermercados"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/politicaysociedad.com\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/esther_vivas.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-1396\" title=\"esther_vivas\" src=\"http:\/\/politicaysociedad.com\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/esther_vivas.jpg\" alt=\"esther_vivas\" width=\"175\" height=\"263\" \/><\/a>La gran distribuci\u00f3n comercial (supermercados, hipermercados, cadenas de descuento) ha experimentado en los \u00faltimos a\u00f1os un fuerte proceso de expansi\u00f3n, crecimiento y concentraci\u00f3n industrial. Las principales compa\u00f1\u00edas de venta al detalle han entrado a formar parte del ranking de las mayores multinacionales del planeta y se han convertido en uno de los actores m\u00e1s significativos del proceso de globalizaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>Su aparici\u00f3n y desarrollo ha cambiado radicalmente nuestra manera de alimentarnos y de consumir, supeditando estas necesidades b\u00e1sicas a una l\u00f3gica mercantil y a los intereses econ\u00f3micos de las grandes corporaciones del sector. Se produce, se distribuye y se come aquello que se considera m\u00e1s rentable, obviando la calidad de nuestra alimentaci\u00f3n. Aditivos, colorantes y conservantes se han convertido en algo cotidiano en la elaboraci\u00f3n de lo que comemos. En Estados Unidos, por ejemplo, debido a la generalizaci\u00f3n de la comida r\u00e1pida, se calcula que <span class=\"textotimes\">cada ciudadano toma anualmente 52 quilos de aditivos, hecho que genera crecientes dosis de intolerancia y alergias. Lo publicitado como \u201cnatural\u201d no tiene nada de ecol\u00f3gico y es resultado de procesos de transformaci\u00f3n qu\u00edmica. Nuestra alimentaci\u00f3n, lejos de lo que producen los ciclos de cultivo tradicionales en el campo, acaba desembocando en una alimentaci\u00f3n \u201cdesnaturalizada\u201d y de laboratorio. \u00bfSus consecuencias? Obesidad, desequilibrios alimentarios, colesterol, hipertensi\u00f3n&#8230; y los costes acaban siendo socializados y asumidos por la sanidad p\u00fablica. <\/span><\/p>\n<p>Los alimentos \u201cviajeros\u201d son otra cara del actual modelo de alimentaci\u00f3n. La mayor parte de lo que comemos viaja entre 2.500 y 4.000 kil\u00f3metros antes de llegar a nuestra mesa, con el consiguiente impacto medioambiental, cuando, parad\u00f3jicamente, estos mismos productos son elaborados a nivel local. La energ\u00eda utilizada para mandar unas lechugas de Almer\u00eda a Holanda, por ejemplo, acaba siendo tres veces superior a la utilizada para cultivarlas. Nos encontramos ante un modelo productivo que induce a la uniformizaci\u00f3n y a la estandarizaci\u00f3n alimentaria, abandonando el cultivo de variedades aut\u00f3ctonas en favor de aquellas que tienen una mayor demanda por parte de la gran distribuci\u00f3n, por sus caracter\u00edsticas de color, tama\u00f1o, etc. Se trata de abaratar los costes de producci\u00f3n, aumentar el precio final del producto y conseguir el m\u00e1ximo beneficio econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>No en vano, seg\u00fan el sindicato agrario COAG, los precios en origen de los alimentos han llegado a multiplicarse hasta por once en destino, existiendo una diferencia media de 390% entre el precio en origen y el final. Se calcula que m\u00e1s del 60% del beneficio del precio del producto va a parar a la gran distribuci\u00f3n. La situaci\u00f3n de monopolio en el sector es total: cinco grandes cadenas de supermercados controlan la distribuci\u00f3n de m\u00e1s de la mitad de los alimentos que se compran en el Estado espa\u00f1ol acaparando un total del 55% de la cuota de mercado. Si a \u00e9stas sumamos la distribuci\u00f3n realizada por las dos principales centrales de compra mayoristas, llegamos a la conclusi\u00f3n de que solo siete empresas controlan el 75% de la distribuci\u00f3n de alimentos. Esta misma din\u00e1mica se observa en muchos otros pa\u00edses de Europa. En Suecia, tres cadenas de supermercados tienen el 95,1% de la cuota de mercado; en Dinamarca tres compa\u00f1\u00edas controlan el 63,8%; y en B\u00e9lgica, Austria y Francia unas pocas empresas dominan m\u00e1s del 50%.<\/p>\n<p>Una tendencia que se prev\u00e9 a\u00fan mayor en los pr\u00f3ximos a\u00f1os y que se visualiza muy claramente a partir de lo que se ha venido en llamar la \u201cteor\u00eda del embudo\u201d: millones de consumidores por un lado y miles de campesinos por el otro y tan solo unas pocas empresas controlan la cadena de distribuci\u00f3n de alimentos. En Europa, se contabilizan unos 160 millones de consumidores en un extremo de la cadena y unos tres millones de productores en el otro, en medio unas 110 centrales y grupos de compra controlan el sector. Este monopolio tiene graves consecuencias no solo en el agricultor y en el consumidor, sino tambi\u00e9n en el empleo, en el medio ambiente, en el comercio local, en el modelo de consumo.<\/p>\n<p>Pero existen alternativas. En un planeta con recursos naturales finitos es imprescindible llevar a cabo un consumo responsable y consumir en funci\u00f3n de lo que realmente necesitamos, combatiendo un consumismo excesivo, antiecol\u00f3gico y superfluo. En lo pr\u00e1ctico, podemos abastecernos trav\u00e9s de los circuitos cortos y de proximidad, en mercados locales, y participar, en la medida de las posibilidades, en cooperativas de consumidores de productos agroecol\u00f3gicos, cada vez m\u00e1s numerosas en todo el Estado, que funcionan a nivel barrial y que, a partir de un trabajo autogestionado, establecen relaciones de compra directa con los campesinos y productores de su entorno.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1397\" aria-describedby=\"caption-attachment-1397\" style=\"width: 401px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/unidadsiporelcambio.files.wordpress.com\/2009\/03\/verduras.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1397\" title=\"verduras\" src=\"http:\/\/unidadsiporelcambio.files.wordpress.com\/2009\/03\/verduras.jpg\" alt=\"Tomado de: http:\/\/www.servindi.org\/actualidad\/4077\/4077\" width=\"401\" height=\"500\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1397\" class=\"wp-caption-text\">Tomado de: http:\/\/www.servindi.org\/actualidad\/4077\/4077<\/figcaption><\/figure>\n<p>As\u00ed mismo es necesario actuar colectivamente para establecer alianzas entre distintos sectores sociales afectados por este modelo de distribuci\u00f3n comercial y por el impacto de la globalizaci\u00f3n capitalista: campesinos, trabajadores, consumidores, mujeres, inmigrantes, j\u00f3venes&#8230; Un cambio de paradigma en la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n y el consumo de alimentos solo ser\u00e1 posible en un marco m\u00e1s amplio de transformaci\u00f3n pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social y para conseguirlo es fundamental el impulso de espacios de resistencia, transformaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>&#8211; Esther Vivas es coautora de \u201cSupermercados, no gracias\u201d (Icaria editorial, 2007) y miembro del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales (CEMS)-Universitat Pompeu Fabra. Art\u00edculo aparecido en P\u00fablico, 25\/02\/09.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8230;\u00bbUna tendencia que se prev\u00e9 a\u00fan mayor en los pr\u00f3ximos a\u00f1os y que se visualiza muy claramente a partir de lo que se ha venido en llamar la \u201cteor\u00eda del embudo\u201d: millones de consumidores por un lado y miles de campesinos por el otro y tan solo unas pocas empresas controlan la cadena de distribuci\u00f3n de alimentos. \u00ab&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[81,157,195,248,259,299,343,353,394,490,624,625,635,704,762,829,830,886,957,1182,1188,1252,1597,1619,1644],"class_list":["post-1395","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-alimentos-viajeros","tag-austria","tag-belgica","tag-cadenas-de-descuento","tag-campesinos","tag-cems","tag-coag","tag-colesterol","tag-consumidores","tag-desequilibrios-alimentarios","tag-estados-unidos","tag-esther-vivas","tag-europa","tag-francia","tag-globalizacion-capitalista","tag-hipermercados","tag-hipertension","tag-inmigrantes","tag-jovenes","tag-movilizacion-social","tag-mujeres","tag-obesidad","tag-supermercados","tag-teoria-del-embudo","tag-trabajadores"],"blocksy_meta":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1395","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1395"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1395\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1395"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1395"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/politicaysociedad.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1395"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}