19
Ene

El asesinato de Rafael Correa

"Entre el patriotismo y el fanatismo hay la misma diferencia que entre la luz que vivifica y el rayo que extermina".

Eloy Alfaro.

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Seamos realistas: la muerte de este hombre podría cambiar el futuro de millones de personas. Algunos dirán que para bien, y otros que con él se va una esperanza de cambio que a la fecha ha durado casi cuatro años.

Durante este tiempo, a despecho de los políticos “dinosaurios”, de los economistas agoreros del apocalipsis socialista y de una derecha caprichosa, que hace berrinche porque le quitaron su  juguete caro, el país va consolidando un modelo que si bien merece más atención en cuanto a la VERDADERA participación ciudadana en los diversos  estamentos de poder (la mayoría son pantomimas lamentables, porque las decisiones se toman en otro lado), ha mostrado ser eficaz en cuanto a obra pública se refiere, aunque necesita  aún mucha atención en la asignatura pendiente (sigue así algún tiempo ya) de la generación a gran escala de fuentes de empleo, quizá con un Plan Nacional de Desarrollo Laboral, y una estrategia macro para incentivar la producción a todo nivel, pero en especial potenciando nuestras fortalezas, como la producción agropecuaria, turismo, exportación de bienes y servicios artísticos y profesionales, entre otros. Hay que reconocer que cuatro años son poco tiempo para solucionar los GRAVES problemas que aquejan a nuestro país, heredados de administraciones anteriores.

Pero vamos al tema de fondo: ¿Qué pasaría si Correa muriese? Esto sin el más mínimo asomo de proponer de manera alguna un descabellado magnicidio.

¿Se acabaría la revolución, ciudadana, “forajidense” o como queramos llamarla? ¿Qué líderes se levantarían a partir de tal hecho, como posibles opciones de continuidad?

Está claro que nuestro Vicepresidente es una persona simpar y de un corazón enorme, pero el liderazgo necesario para asumir la responsabilidad de primer mandatario, continuar con el proyecto de país, y profundizarlo (algo que Correa casi con seguridad NO hará), requiere de una habilidad política REALMENTE especial… aunque nunca se sabe. Habría que barajar nombres y analizar el escenario. Ese es el motivo del presente análisis.

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Rafael Correa ha muerto: ¡Viva el Rey!

Más allá de la crónica roja, leer algo así en los titulares de prensa no solo causaría consternación en todos sus seguidores y seguidoras, sino con certeza una conmoción política de proporciones impredecibles.

Naturalmente, hay personas que se alegrarían con semejante noticia, en especial ciertos grupos “aristocráticos” de extrema derecha, y partidos de raigambre oportunista, como Sociedad Patriótica, cuyas vinculaciones con el imperialismo fueron evidentes ya en la  administración del coronel Gutiérrez, cuando él mismo se declaró “el mejor aliado de los Estados Unidos”.

Ahora, vayamos más allá del fallecimiento de un ser humano, lamentable sin duda en todos los casos, pero más aún en este, por sus implicaciones, para configurar un escenario figurado, invitando al lector a opinar sobre los que se le ocurran adicionalmente.

Pero antes de eso analicemos brevemente la Historia de nuestro país, para recordar algunos casos de líderes irremplazables, adjetivo utilizado sin sombra de ironía, por la simple razón de que ocurrió así realmente, para bien o para mal. Empecemos con alguien cuya muerte significó para el Ecuador una auténtica calamidad por las consecuencias que trajo.

Eloy Alfaro, en su lucha por dar continuidad a los vientos del liberalismo, debió usar todo lo que en aquella época era políticamente correcto, incluyendo las armas. Sus oponentes mientras tanto fueron creando desconfianza en el populacho, apoyados con efectividad desde el púlpito (sembrando miedos atávicos y fanatismo religioso), en una labor sostenida que duró varios años. La combinación de circunstancias adversas en el Congreso (por intereses creados, naturalmente), junto con una milicia cuyos oficiales estaban capitaneados por un traidor de oficio[1], Leonidas Plaza Gutiérrez, hombre  ávido de poder y fiel esbirro de la aristocracia, lo obligaron a dimitir en 1911. Alfaro cometió el error de perder control sobre ambos estamentos, pues el hecho de ser líder populista tiene el inconveniente de imposibilitar la articulación de planes con otros líderes de confianza, que sean fieles a la causa, y Plaza Gutiérrez demostró ya en 1890 que no era hombre fiable, al traicionar al presidente salvadoreño Carlos Ezeta, luego de recibir recomendación de Alfaro[2].

En resumen, sostengo que una de las razones decisivas de la terrible “Hoguera Bárbara” del 28 de enero de 1912, además de otras de carácter moral[3] y estratégico, fue la falta de líderes fieles (copartidarios leales a la causa)  que mantuvieran control sobre el congreso y la milicia.

La muerte de Alfaro, como sabemos, significó el final de una etapa progresista, claramente identificada en la historia de Ecuador como una época de prosperidad, de cambios positivos y profundos.

Desde mi visión, recalco, no se tejieron estructuras políticas internas (de partido, con nuevos líderes que emergieran como candidatos válidos  a Presidente), que consolidaran el liberalismo en las esferas de poder, con sus lugartenientes, en un proceso de largo aliento. La población tenía influencia en los procesos políticos, solo en caso de revuelta, y una acción eficaz implicaba el conquistar las esferas de poder, teniendo siempre a la mano a la muchedumbre, en caso de necesidad.

Jaime Roldós. El asesinato de Jaime Roldós implicó el matar en la cuna a la recién nacida democracia post-dictadura, a manos de un imperialismo con un proyecto político añejo, seguido a pie juntillas y radicalizado luego de la Segunda Guerra Mundial. En este caso, el líder no es tan importante como su circunstancia, pero su muerte da fe de que sus intenciones iban contra corriente. El mensaje del imperio fue claro: Aquí mandamos nosotros. Y así sucedió exactamente.

El Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y los organismos multilaterales, liderados por el gobierno del Norte, lograron hacer alianzas (cuando no colocaron a sus hombres de confianza en el poder),  con políticos locales para llevar el país al precipicio económico, con fórmulas absurdas, impuestas rígidamente en toda América Latina, y rígidamente ejecutadas por sus procónsules, dígase León Febres Cordero, Sixto Durán Ballén y Jamil Mahahuad.

En este caso, como siempre, la debacle política se encuentra en la ausencia de estructuras políticas que obedezcan a los intereses del pueblo, y no al de sus élites, pero males endémicos en Ecuador son el celo y el egoísmo, que impiden mirar los talentos de sus pares como una vía a la superación conjunta, en lugar de una amenaza personal.

Velasco Ibarra. Debo reconocer que siempre me deslumbró el carisma de este hombre, su idealismo, su extensa cultura, sus inigualables talentos oratorios. Una de sus alocuciones tiene la semilla ideológica, el discurso que heredó de él un pueblo amargado por la sucesión interminable de gobiernos protervos.

Ya en la práctica, sus financistas se regodeaban en los talentos del líder, a sabiendas de que NINGUNO de sus ofrecimientos era viable, e incluso él mismo lo sabía, pero es que en realidad no era un político: fue un gran orador en busca de balcones donde demostrar su talento. Pero también fue ideólogo:

“Nuestra Revolución ecuatoriana, es una revolución eminentemente original. Nuestra Revolución, no amenaza atropellar a nadie, violar los legítimos derechos de nadie, impedir las iniciativas de nadie.

Exigimos, que todos los ecuatorianos, ricos y pobres, contribuyan con su esfuerzo, con su trabajo y con su persona, a procurar la práctica de la justicia para cada uno de los trabajadores del Ecuador”…

Audio original de una parte de ese discurso:

[audio:http://politicaysociedad.com/sonido/velasco_ibarra.mp3]

Si hubiera sido político, habría organizado estructuras partidarias que consoliden sus ideales, pero entre la fascinación por el poder (además de una especie de deidificación de su persona que le convenía mantener entre la gente), su propia negligencia y la naturaleza infame de muchos de los que le rodeaban, asumo que no encontró incluso las condiciones humanas para pensar en una auténtica revolución[4].

No estoy de acuerdo con quienes afirman que Velasco Ibarra era un simple populista sin otro objetivo que la búsqueda del poder. Muy acorde al estilo que tenemos los ecuatorianos de actuar, este hombre fue el reflejo de una sociedad mediocre, pícara y avergonzada de su origen, en búsqueda de pan para hoy, sin importar el día de mañana.

Ahora bien, si recordamos los fragmentos discursivos de las personas a las que se  extendió un micrófono durante la Rebelión de los Forajidos, escucharemos un discurso similar, que hablaba de una revolución pacífica, de una distribución más equitativa de la riqueza, con la participación de todos los ecuatorianos, o como se estila hoy: “de todos y todas”, queriendo decir en el fondo que es necesaria la unidad de voluntades y objetivos. El gobierno de Correa preconiza justamente estos conceptos[5], y aunque no deja de hallarse cierta falta de concordancia entre el discurso y los hechos, en la historia reciente no se había visto y sentido tan claramente un ambiente progresista como el actual.

CONCORDANCIAS ENTRE LA HISTORIA Y EL PRESENTE.

En todos los casos mencionados hay un factor común: EL POPULISMO[6], la fe irracional en UN SOLO líder, incestuosamente relacionada con la condición humana de éste, que cede a la tentación de sentirse irremplazable, único, hasta el punto de que sobre sus seguidores se cierne una suerte de maldición luego de su muerte.

Los lugartenientes del líder, conscientes de esta circunstancia, buscan “sacarle el jugo” al poder mientras gozan de él, a sabiendas de que durará un tiempo perentorio.

Por otro lado, y como primer caso, quienes rodean al líder  temen manifestar su liderazgo personal en busca de espacios que posibiliten visibilizarlo como sucesor, so pena de ser expulsados de este complejo (y viciado) ecosistema, porque el líder populista (así funciona el instinto humano), no admite que nadie pretenda pensar en un futuro sin él, ya sea que se pretenda dar continuidad al proceso, profundizarlo, o incluso revertirlo.

El otro caso es el que se ha visto siempre en Ecuador. Suelen tener éxito con él los traidores, indignos y todo aquél que juega sobre seguro, negociando con todas las partes en disputa, para ganar la partida. Manipula el poder desde adentro, mientras afuera conspira contra él si es necesario.

El problema es la falta de institucionalización del liderazgo, pero Ecuador al parecer aún no tiene la madurez política para ello.

La propuesta es razonablemente sencilla, aunque su aplicabilidad requiere tiempo. Consiste en crear instituciones de liderazgo social y político entre personas y colectivos urbanos, por un lado, y rurales por otro, financiadas por el Estado o por terceros. Estas escuelas serían de libre acceso, sin límite de edad ni sexo, con un pensum orientado a la Historia y Ciencias Políticas, inculcando la integración como objetivo crucial de todo proceso político, y reconociendo con agrado las habilidades de los más brillantes, como una herramienta adicional para la consecución de  objetivos nacionales. La finalidad de este proyecto es crear políticos profesionales, con marcos referenciales más universales.

Al concluir la formación, los alumnos/as deberían integrarse a los procesos políticos de su parroquia y/o provincia. Por otro lado, articularían la integración con líderes de otras escuelas, y juntos deberían emprender proyectos políticos de trascendencia nacional. El objetivo de fondo es crear liderazgos compartidos en pos de la consecución de objetivos nacionales, evitando a toda costa el populismo como instrumento político:

De vez en cuando emergen líderes que cambian al país por un tiempo, pero estos fallecen, caen en desgracia o son objeto de golpes de estado. Son seres excepcionales cuyos talentos brillan tan fuertemente, que alucinan a la multitud... hasta que caen. Luego vuelve a empezar el ciclo de políticos mercenarios y degradación política.

En el fondo está la mediocridad de una sociedad que no entiende esta anomalía (o no quiere entender, ya sea por astucia o porque carece de madurez política[7]), y cuya índole es  demasiado egoísta como para iniciar procesos políticos como el que acaba de proponerse.

Naturalmente los intereses personales son y serán siempre la motivación fundamental del ser humano, pero la responsabilidad compartida del poder implica mayor control sobre el presente y una distribución más equitativa del poder político.

ACTUALES FIGURAS POLÍTICAS CON OPCIONES DE OCUPAR EL SILLÓN PRESIDENCIAL.

Es interesante notar que dentro del mismo partido de gobierno, no se encuentran muchos ideólogos políticos de oficio, sino profesionales de diversas ramas dedicados a la política. Tampoco hay muchas personas opcionadas para suceder al actual presidente. Aunque el ascenso de cualquier partido o movimiento político, sin importar su orientación ideológica, atrae multitud de personas que llegan con el único fin de obtener beneficios personales, también hay quienes, al normal afán de superación, aúnan el deseo de construir procesos de cambio positivo.

Foto: Dolores Ochoa

Fernando Cordero Cueva se encuentra entre las personas que plegaron al proceso de la “Revolución Ciudadana”. Es antiguo militante del movimiento cuencano Nueva Ciudad, una suerte de extensión de Nuevo País, del periodista Freddy Ehlers. Gracias a este movimiento, creado por el mismo Cordero en 1996, pudo llegar a la alcaldía de Cuenca en ese año. El éxito logrado en su gestión como alcalde le proporcionó celebridad en todo el país, que pudo consolidar en la Asamblea Constituyente, y luego en la Asamblea Nacional, aunque siempre en un rol polémico, debido a su ciega anuencia a los designios de Rafael Correa. Por otro lado, posee el carisma suficiente como para enfrentar a opositores de la derecha, pero carece de habilidades oratorias notables, aunque hoy en día la gente tiende a desconfiar de los oradores grandilocuentes.

Cordero obtuvo nada menos que 598.075 votos[8] en apoyo a su candidatura como Asambleísta Nacional en las elecciones de 2009, lo que en términos de popularidad significa que cuenta con cierto respaldo nacional.

A manera de paréntesis, cabe mencionar que en las mismas elecciones, el entonces candidato a Asambleísta Nacional de Sociedad Patriótica, Gilmar Gutiérrez, ganó con 682.942 votos.

En definitiva, Fernando Cordero es uno de los hombres más influyentes del país, y puesto a pensar en una candidatura presidencial, no sin mucho esfuerzo, pero sin duda con voluntad, tiene serias posibilidades de ganar, en especial si razonamos sobre el indudable apoyo que Correa le facilitaría...

Alberto Acosta Espinosa es una voz cuya autoridad tiene un peso incuestionable en Ecuador, sobre todo debido a su estilo independiente y hasta contestatario, si se quiere, respecto al poder de turno. Sus conceptos respecto a su profesión de economista son muy respetados en la comunidad Latinoamericana, e incluso ha publicado varios trabajos con notables economistas de la región. Es importante mencionar todo esto, sin afán adulador, sino con el objetivo de mostrar a un hombre que ha construido una imagen personal de intelectual y patriota. Obtuvo 782,659 votos[9] en las elecciones para Asambleísta Nacional en la Constituyente.

Para muchos (incluido el Presidente), es catalogado como “ecologista infantil”, y es cuestionado por muchas personas por vivir alejado de la realidad nacional. Carece de habilidades oratorias, y no es la clase de persona que atraiga multitudes por su carisma y don de gentes.

Él mismo ha afirmado en repetidas ocasiones que no le interesa una candidatura a la presidencia de la nación, pero si se juntaran una serie de circunstancias, tendría posibilidades de ganar.

Del lado de la derecha, tanto Gilmar Gutiérrez y su hermano Lucio, como el periodista Carlos Vera, prefieren usar el ortodoxo estilo de la clase que representan, caracterizado por la calumnia, las verdades a medias, la prepotencia y el juego sucio. Vera tiene muy pocas posibilidades, sobre todo por su arrogancia y su carencia absoluta de un discurso sólido, propositivo.

En cambio los Gutiérrez tienen una base popular nada despreciable, al parecer obtenida por obras que realizó Lucio mientras ejerció como Presidente, especialmente en las provincias orientales de la República. Mucha gente humilde de todo el país se identifica con su aspecto físico de hombre del pueblo, y le da su apoyo, oculta detrás del biombo, al pie de la urna.

El hecho de que Gutiérrez haya logrado obtener 1.947.830 votos[9] en las últimas elecciones, dice claramente que hay procesos políticos inconclusos en Ecuador, y eso debería ser una voz de precaución, una luz amarilla para los movimientos de izquierda, que triunfalistamente asumen que tanto el PSP (Partido Sociedad Patriótica) como su máximo líder son cosa del pasado.

Con el antecedente previo, y concluidos los fríos análisis, que podrían  llegar a ser somníferos, podemos examinar mejor lo que ocurriría en el caso de que Rafael Correa falleciese.

ESCENARIO POSIBLE.

Sustitución del mandatario. Naturalmente sería remplazado por Lenin Moreno. Surge aquí una interrogante que en lo personal no logro discernir. ¿Sería Moreno una sorpresa inesperada, positiva por supuesto, para la “Revolución Ciudadana”? Considerando sus antecedentes políticos (en su momento apoyó a Rodrigo Borja de la Izquierda Democrática), es un individuo de izquierda, por lo que no cabría que “derechice” el gobierno. Por ser como es una persona que ha triunfado en luchas personales contra la adversidad, es probable que efectivamente sorprendiese. Sin embargo sus problemas de salud representan un serio inconveniente en cuanto a avanzar en el proceso. Lo peor que se puede esperar de él es que deje transcurrir el tiempo con pocos cambios, en espera de que sus compañeros de Alianza País orquesten una estrategia adecuada para enfrentar la siguiente contienda electoral. Su lealtad fue puesta a prueba el 30 de septiembre de 2010, durante la ominosa rebelión policial.

Mientras tanto la derecha intentaría aprovecharse de la circunstancia realmente grave de una revolución sin su máximo líder (el populismo de Correa pagaría factura en esas circunstancias, y nos tocaría sacar la billetera a los ecuatorianos), en busca de acuerdos para modificar el tablero político a su favor, sin duda utilizando las artimañas de siempre en medios de comunicación: el escándalo, el desprestigio y la demonización. Y ni hablar de la derecha camuflada actualmente en las filas de las Fuerzas Armadas…

Los lugartenientes actuales de Correa serían valiosos en tales circunstancias, por la experiencia e inestimable habilidad política alcanzada, pero la relación existente entre ellos y Moreno no parece ser tan sólida. El detalle importante entonces, sería que Moreno decida renovar su gabinete o dejarlo tal cual, asunto incómodo para quien pretende gobernar a su propia manera. Y más aún entre tanto infiltrado de la derecha.

La carencia de líderes reconocidos popularmente (como habría sido Alberto Acosta, por ejemplo, si él y Correa hubiesen venido de un proceso político conjunto), crearía un vacío que la derecha anda en busca de tapar con un candidato a su medida, y aunque Gutiérrez no es perfecto, es el mejor candidato del que disponen, pese a que en secreto lo desprecien por las mismas razones que la multitud lo estima. Su demonización es un paso que sin duda ha tenido un impacto considerable en la opinión pública, y aunque en buena parte aquello de lo que se le acusa es verdad, la gente hoy en día no cree en nadie: procura informarse bien, y luego emite su veredicto en las urnas.

La “Revolución Ciudadana”, como lo he dicho en anteriores ocasiones, no es un proceso privativo de Rafael Correa; más bien al contrario, él plegó al proceso, y este continuará con o sin su presencia porque es un fenómeno social histórico, y no depende de una persona o de un grupo, sino de la voluntad de todo un pueblo. El problema está en que esta pueda interrumpirse o posponerse debido a un manejo inadecuado.

El problema, más allá de la muerte o supervivencia (incluso política) de Correa, está en lo que ocurrirá en las próximas elecciones presidenciales: ¿Hasta cuándo Ecuador debe arrastrar el populismo como esperanza de desarrollo y cambios positivos? Mientras persista esta anomalía, el concepto de democracia seguirá siendo difuso para las multitudes, y la distribución equitativa de la riqueza el sueño de un perro.

CONCLUSIONES:

  • Las antiguas organizaciones clasistas están enfermas de mediocridad y corrupción; en consecuencia, hoy en día no existen procesos políticos institucionales urbanos en Ecuador, que empiecen desde abajo hacia arriba, de allí la propuesta de crear escuelas de Liderazgo Político. Las organizaciones campesinas han avanzado mucho, pero están empañadas por errores políticos y morales. Como el gobierno no va a trabajar en la formación de estructuras de liderazgo, las organizaciones sociales tienen la obligación histórica de hacerlo.
  • La profundización del proceso de cambio es un asunto que no conviene a la derecha ni al gobierno actual, por la simple razón de que se pretende contentar a la gente con obras, mientras se mantiene un discurso de apertura ilusorio, y en el fondo más bien se busca radicalizar el control político y dispersar la organización social.
  • La derecha, encadenada a sus prejuicios, su prepotencia y vanidad, no atina a pensar claramente, pero asimila que en Gutiérrez hay una brecha que puede serle útil para retomar el poder.
  • Las próximas elecciones presidenciales requieren un candidato que se apoye en el proceso actual de la “Revolución Ciudadana”, y a la vez tenga la voluntad inflexible de iniciar procesos políticos que articulen el poder efectivamente, democratizándolo. Sin duda tomará tiempo lograrlo, pero: ¿Existe tal candidato?

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[1] Plaza Gutiérrez cedió a Colombia, con el tratado Vernaza-Suárez, extensos territorios, a cambio únicamente, según consta en la fuente bibliográfica, de la palabra del gobierno colombiano de no apoyar a los antiplacistas. Se conoce que Plaza era natural de Colombia, pero llegó a ser Presidente del Ecuador gracias a un registro de bautismo falso.

[2] Wikipedia, respecto a la vida de Plaza Gutiérrez

[3] Una Capitulación suscrita no fue respetada, y Plaza Gutiérrez ordena la detención de Alfaro, irrespetando un acuerdo mediado por los cónsules de Gran Bretaña y EEUU.

[4] “¿Queréis revolución? ¡Hacedla primero en vuestras almas!”. Velasco Ibarra.

[5] Artículo en diario Hoy

[6] Vale la pena revisar un artículo en Wikipedia sobre la concepción del populismo

[7] Una frase que utilizó la derecha como una suerte de retorcido eslogan (me es imposible olvidarlo por la manera en que demuestra vanidad y prepotencia) en la época de la Constituyente fue << [señor Correa:] “el cambio no es por ahí”>>. El cambio propuesto era radicalizar el neoliberalismo, pese a que Joseph Stiglitz, economista Premio Nobel 2001, anunciara su muerte en 2009. El salvataje bancario por parte del gobierno norteamericano, luego de la explosión de la burbuja financiera norteamericana es en sí una contradicción con el principio de “libre mercado” (sin intervención del gobierno), lo que implica sin duda el final del capitalismo, tal como estaba conceptuado por EEUU. Para mayor información, recomiendo leer el siguiente artículo.

[8] Según datos que constan en el sitio Web del Consejo Nacional Electoral. La mayoría de votos a su favor no proviene de su provincia, como podría pensarse.

[9] Según el CNE

[10] De acuerdo al CNE. En esa misma elección, Correa obtuvo 3.586.439, de los cuales más de la mitad (1.806.382) fueron votos femeninos.

31
Ago

Organización popular

Por Juan Paz y Miño.

No resultó muy acertado que el Presidente Correa hablara de “comités de defensa de la revolución”. Porque el término y la tarima utilizada, sirvieron para movilizar a todo tipo de opositores, que se lanzaron a denunciar a los “CDR” como organizaciones supuestamente destinadas a la vigilancia y la persecución. ¡Cuánto “anticubanismo” y “antichavismo” se despertó! ¡Y cuántas tonterías se han dicho al respecto! Pero, lo que sucede en lo de fondo, es que, como siempre ocurrió en nuestra historia, las elites del poder temen a todo lo que sea organización popular.Durante el siglo XIX no existían organizaciones populares y los frecuentes “levantamientos” indios y campesinos en la Sierra y en la Costa simplemente eran reprimidos. La Revolución Liberal (1895) movilizó importantes “montoneras” y Eloy Alfaro fue el primero en intentar la creación de sindicatos. Contrastó la confesional y conservadora Sociedad Artística e Industrial de Pichincha (1892) frente a la Confederación Obrera del Guayas (1905) que fortaleció las organizaciones liberales. Por aquella época, también crecieron organizaciones de artesanos y trabajadores, inspiradas en el anarcosindicalismo y las ideas obreristas En 1909, con motivo del Centenario de la Revolución del 10 de Agosto, se realizó el Primer Congreso Obrero Nacional.Pero las organizaciones de trabajadores y sus reivindicaciones siempre fueron atacadas por las oligarquías y los capitalistas. La represión del 15 de noviembre de 1922, con decenas de muertos obreros en Guayaquil, nuevamente lo comprobó. Aunque en 1938 nació la CEDOC, promovida por la jerarquía eclesiástica y grupos conservadores, fueron los partidos Socialista (1926) y Comunista (1931) los que se volcaron a la organización popular. Su actividad condujo al nacimiento de la FEI, primera organización indígena y de la CTE (1945). Desde entonces, el “anticomunismo” sirvió como pretexto para combatir a las organizaciones populares y de trabajadores. Incluso en 1962 se creó la CEOSL bajo inspiración norteamericana.Sin embargo, el primer partido de masas, que organizó “comités” por barrios, manzanas y parroquias rurales fue CFP (1949). Después de esta experiencia, casi todos los partidos políticos aprendieron a crear comités barriales aunque solo interesaron los fines clientelares. Las oligarquías y grupos de poder se preocuparon a su vez de crear sus propias organizaciones, siendo las más visibles las cámaras de la producción. En la década de los sesenta, solo la Democracia Cristiana (1964) compitió con los partidos marxistas en la organización popular y llegó a controlar una fracción de la CEDOC.Como la ideología oligárquica y “anticomunista” dominó largo tiempo, en Ecuador se ha creído que las organizaciones populares y de trabajadores afectan la democracia. Es todo lo contrario. Son ellas las que han permitido avanzar en la democracia que, de otro modo, seguiría en manos de las elites, como en el siglo XIX. De manera que si algo falta a la “revolución ciudadana” es precisamente una base más sólida y amplia de organización popular, todavía descuidada y que se debe construir.

2
Mar

Juan Paz y Miño: Estado y mercado

pazyminoDurante el siglo XIX, el Estado no intervino en la economía. Se creía en las “leyes naturales” del mercado y en la libre empresa privada. En Ecuador, no había posibilidad alguna para derrumbar los intereses del dominio oligárquico-terrateniente. Además, las finanzas públicas eran raquíticas. Los gobiernos y los recursos estatales dependían de los éxitos de la agroexportación, los créditos bancarios internos, los estancos y algún otro rubro. Nunca hubo impuesto sobre las rentas. Los gastos se consumían en sueldos y salarios para el ejército y la burocracia. Quedaba muy poco para alguna obra pública. Casi nada para educación y salud.

En el manejo de la “hacienda pública” solo destacan Vicente Rocafuerte, Gabriel García Moreno, Antonio Flores Jijón y Eloy Alfaro. Pretendieron la modernización económica, imponiendo cierto orden presupuestario y mayores gastos en servicios, educación y asistencia social. Las actividades privadas quedaron siempre intactas y el mercado sin regulaciones. Como máximo, se adoptaban algunas medidas proteccionistas.

En todo el siglo XIX el Ecuador permaneció atrasado y pobre. Es que la economía “libre” tuvo un trasfondo: el poder oligárquico-terrateniente.

Solo la Revolución Juliana (1925) inauguró los primeros roles del Estado en la economía y la preocupación estatal sobre las clases trabajadoras. Pero el “desarrollismo”, con activo papel del Estado sobre la producción y el crecimiento, despegó únicamente en los años sesenta y se consolidó en los setenta, gracias al petróleo y las reformas estructurales como la agraria y la promoción industrial.

Dígase lo que se diga, en la historia ecuatoriana la intervención del Estado ha sido fundamental incluso para promover el crecimiento y la ampliación del empresariado privado. Y de igual modo para promover el mejoramiento de las condiciones de vida y trabajo, pues el empresariado ecuatoriano ha sido muy reaccionario a la hora de impulsar reformas sociales y laborales, a pesar de cualquier excepción.

En los ochenta y noventa del pasado siglo XX, el triunfo de las tesis sobre el retiro del Estado y el “neoliberalismo” produjeron resultados contradictorios. De una parte, crecimiento, modernidad, consumismo, dependencia del capital financiero transnacional. Pero también pérdida de soberanía. Y en mucho, de dignidad nacional, a consecuencia de la sucesión de gobiernos atrapados por la deuda externa y el “aperturismo” reinante.

Sin regulaciones, con una empresa privada fortalecida en términos oligárquicos y un Estado abiertamente “desinstitucionalizado” a fin de que funcione el mercado “libre” criollo, las consecuencias sociales y políticas para el país no importaron y resultaron críticas. Como nunca antes la riqueza se concentró a tal punto que Ecuador pasó a ser uno de los países más inequitativos del mundo. Triunfó el capital, sobre el desempleo, el subempleo, la emigración y el trabajo precarizado y flexibilizado. Y en solo una década (1996-2006), hubo ocho gobiernos, con los tres únicos presidentes electos (Bucaram, Mahuad, Gutiérrez), pero derrocados.

9
Feb

Juan Paz y Miño: Bicentenario y política

pazyminoNo hay duda que la vida política y la situación de la economía son los dos grandes ejes que llenan las informaciones y el ambiente nacional. Ahora, con la inscripción de todas las candidaturas, los políticos “revivirán” como figuras centrales de los noticieros, para bien o para mal del país. Y me inclino a pensar que para mal. Porque el discurso de los políticos ecuatorianos (mas todavía conociendo a algunitos…), será nuevamente el tradicional: ofrecimientos de cambio, ataques interpersonales, halagos para el pueblo, autoproclama de ser los “verdaderos” representantes de los intereses nacionales, etc. y, sobre todo, ataques al gobierno, porque sin esa condición, corren el riesgo de ser acusados como “gobiernistas” o por lo menos “continuistas”.

Esa “cultura política” del Ecuador es una herencia del pasado y no será fácil revertirla. Debieran cambiar una serie de estructuras del país, para que los políticos adquieran racionalidad analítica, sustento argumental, proposiciones objetivas y, ante todo, fundamentos basados en un mínimo conocimiento histórico. El lenguaje y los métodos populistas, por ejemplo, no cambiarán mientras la pobreza, la miseria, el subempleo y el desempleo continúen como realidades condicionantes para el discurso “ofertista” de los candidatos.

Siendo este el Año del Bicentenario del 10 de Agosto de 1809, ¿qué valor le dan los políticos? Hace cien años, Eloy Alfaro tomó con seriedad la fecha. La celebró como elemento base de la identidad nacional. Dejó en claro que era la fecha magna de la patria. El monumento a la Independencia, en la Plaza Grande de Quito, quedó como homenaje simbólico, junto a otros monumentos y programas. En 1900, el Himno, la Bandera y el Escudo que tiene el Ecuador fueron consagrados, en forma definitiva, por Alfaro.

Los conceptos de soberanía popular, representación de los pueblos, autonomía, e independencia, el pensamiento ilustrado, la edificación del primer Estado con ejecutivo, legislativo, judicial y ejército propios, la primera Constitución, una amplia movilización popular, el ejemplo en Hispanoamérica, la lucha por la libertad, el sentido de identidad nacional y hasta la dolorosa muerte de los grandes próceres, constituyen los hitos históricos del proceso revolucionario entre 1809-1812. No se puede explicar la Independencia del Ecuador, concluida trece años más tarde, sin la Revolución del 10 de Agosto de 1809. Las revoluciones de Guayaquil y Cuenca solo se produjeron una década más tarde (1820), porque cuando se levantó Quito, ambas ciudades armaron tropas para someterla, defender al Rey y a la autoridad española.

Las luchas políticas del presente siguen movilizando conceptos, valores y esperanzas iniciados en 1809. El Bicentenario es una fiesta nacional. Y política, también. ¿Cómo la celebrarán los candidatos y políticos? Lo peor sería que hagan caso a ciertos escritores regionalistas que niegan la Revolución del 10 de Agosto de 1809, que reniegan de Bolívar y que han tenido algún éxito en convencer que la “única” revolución exitosa nació en 1820.

5
Ene

CALIFICACIONES (MERITOS Y PRUEBAS) DE L@S POSTULANTES AL CPC


No.
POSTULANTE
MÉRITOS
PRUEBA
TOTAL
1 GUAMAN GUALLI JULIAN 52 45,5 97,5
2 SALAZAR GONZALEZ BETSY ANA 46 42,5 88,5
3 EGRED NARANJO JOAN PAUL 42 45,5 87,5
4 ALFARO REYES GIL ELOY 43 44 87
5 GOMEZJURADO ZEVALLOS IVAN ENRIQUE 42 45 87
6 VERA QUINTANA CARLOS MANUEL 41 45,5 86,5
7 BANEGAS CEDILLO MONICA EULALIA 43 42,5 85,5
8 CARDENAS RAMIREZ CESAR WILFRIDO 42 42,5 84,5
9 MOSQUERA AGUIRRE GABRIELA CATALINA 42 41,5 83,5
10 GUAMAN GUERRA MANUEL GUILLERMO 46 37 83
11 ROSERO MINDA DAVID ALEJANDRO 40 42,5 82,5
12 CORNEJO ZAMBRANO PABLO IGNACIO 35 47 82
13 CUEVA JARAMILLO JUAN AGUSTIN 35 46 81
14 CABRERA FAJARDO SEGUNDO CESAR 41 40 81
15 SARZOSA JATIVA PABLO FERNANDO 35 45,5 80,5
16 PANCHI VASCO LUIS AUGUSTO 37 43 80
17 RUIZ FALCONI OSWALDO VINICIO 37 42,5 79,5
18 CABRERA POSLIGUA MARLON JERRY 37 42 79
19 SILVA CHICAIZA EMMA ROXANA 36 42 78
20 CERVANTES CORONEL GALO ROBERTO 32 45,5 77,5
21 CABRERA PROAÑO LUIS FERNANDO 33 43 76
22 RIVADENEIRA DIAZ YODER MANUEL 30 45 75
23 SUAREZ VELASQUEZ WILMER IVAN 33 41,5 74,5
24 DAVALOS BENITEZ JUAN JAVIER 29 45 74
25 ENCALADA OJEDA NORA MARIANELA 32 40 72
26 IZQUIERDO BUESTAN NELSON ELOY 28 43 71
27 PACHACAMA CHACHA JAQUELINE DEL ROSARIO 30 41 71
28 YAMBAY AUCANCELA MARIELA CONCEPCION 30 40,5 70,5
29 MOSQUERA CASTRO LEYDI VIVIANA 35 35 70
30 CHAUVIN HIDALGO PEDRO FRANCISCO 32 38 70
31 MEDINA MORENO CECILIA FERNANDA 23 47 70
32 CARRILLO NAVARRETE MANUEL RODRIGO 25 44,5 69,5
33 PINANGO CASTILLO RODRIGO 25 44,5 69,5
34 CHICAIZA GUAMAN JOSE CRUZ 30 39 69
35 SACOTO AGUILAR REMIGIO XAVIER 27 42 69
36 VANEGAS CORTAZAR ALEJANDRO LORENZO 26 42,5 68,5
37 ORTEGA PAUCARINA EDGAR MARCELO 22 46 68
38 SERRANO CUEVA OMAR ENRIQUE 21 46,5 67,5
39 MONTALUISA TORRES GLADYS EUFEMIA 24 42,5 66,5
40 CARPIO PEÑAFIEL JANETH CATALINA 20 46,5 66,5
41 MENA ORDOÑEZ WALTER RENE 26 40 66
42 LOPEZ MACHUCA ROSA LUZ 24 41,5 65,5
43 PEREZ VILLARROEL JANETH ELIZABETH 23 42 65
44 AYALA CASTRO MILTON PACIFICO 29 36 65
45 ALVAREZ GALLARDO ERNESTO MOISES 27 38 65
46 EGAS YEROVI DAVID FRANCISCO 20 44,5 64,5
47 JARAMILLO YAGHUACHI JESSICA DEL CISNE 23 41 64
48 CHIRIBOGA DAVALOS JORGE WASHINGTON 19 45 64
49 VELEZ ZAMORA MARTHA MARIELA 23 41 64
50 JIRON PAREDES MARCO DANILO 20 43 63
51 ZAPATA HERRERA LUIS EDUARDO 20 43 63
52 ROLDAN NOGALES LILIANA ELIZABETH 20 43 63
53 CEVALLOS CALERO VICTOR BOLIVAR 18 44,5 62,5
54 JACOME GUAYASAMIN XIMENA DEL CONSUELO 21 41,5 62,5
55 AUCAR DACCACH FADUA 24 38,5 62,5
56 MERA CARRERA WILSON ALEJANDRO 20 42,5 62,5
57 DUQUE FLORES ERIKA PAULINA 17 44,5 61,5
58 TENECELA MOSCOSO MANUEL PORFIRIO 23 38,5 61,5
59 DUQUE CALISTO FERNANDO RAFAEL 18 43 61
60 LIZANO ALBAN ELVIA MARINA 20 41 61
61 JIMENEZ GUERRA LUIS LEOPOLDO 20 40,5 60,5
62 FALCONI SAMANIEGO BLANCA JULIETA 23 37,5 60,5
63 RIVERA BUSE WILLAM ANTONIO 22 38 60
64 MORENO RAMIREZ OSWALDO DIEGO 16 44 60
65 RODRIGUEZ OREJUELA DANIELA 26 33,5 59,5
66 PEREZ ZAPATA MARCO ANTONIO 13 46 59
67 CAZAR FLORES CARLOS RAMIRO 18 41 59
68 RANGLES LARA FAUSTO EFRAIN 14 45 59
69 RODRIGUEZ TORRES JORGE ENRIQUE 14 45 59
70 GONZAGA NORIEGA FANNY CECILIA 14 44,5 58,5
71 DEL SALTO VILLAVICENCIO EDGAR MARCELO 21 37,5 58,5
72 LARCO DIAZ ANGEL OSWALDO 18 40,5 58,5
73 CARDENAS ROMAN GONZALO ALONSO 12 46,5 58,5
74 ALMEIDA MIRANDA JULIO CESAR 19 39,5 58,5
75 PUMASUNTA MORETA LUIS ARTURO 22 36 58
76 PROAÑO COSTALES MARIA VICTORIA 22 36 58
77 VALLADARES SALGADO SILVANA PATRICIA 22 35,5 57,5
78 BODERO CALI EDMUNDO RENE 20 37,5 57,5
79 ANDRADE PAREDES WILSON RENE 13 44,5 57,5
80 HERRERA RIOS WILLIAM ANIBAL 20 37,5 57,5
81 SILVA PALMA ROMULO EDUARDO 16 41 57
82 COBO RUEDA JUAN CARLOS 17 40 57
83 ALVAREZ ZAPATA JOSE RAMON 21 35,5 56,5
84 AVILA BARONA ENRIQUE PATRICIO 19 37 56
85 VILLAGOMEZ MENENDEZ JOSE LUIS 13 43 56
86 CUERO MEDINA ROBERTO EMILIO 19 37 56
87 CARRION RODRIGUEZ CARLOS ENRIQUE 17 38,5 55,5
88 BARREIROS ARMENDARIZ RODRIGO HUMBERTO 12 43,5 55,5
89 POSLIGUA GALARZA AUGUSTO ELOY 18 37,5 55,5
90 VEGA VERA FERNANDO HERMEL 12 43,5 55,5
91 LOPEZ ALTAMIRANO JAIME RUBEN 13 41,5 54,5
92 ESPINOSA ROMERO EUDORO AUGUSTO 10 44 54
93 FALCONI SAMANIEGO MARIANA DE JESUS 17 37 54
94 OCHOA AGUIRRE GALO RENE 11 42,5 53,5
95 MALDONADO ORDOÑEZ CARLOS RAMIRO 14 39,5 53,5
96 ORTIZ TORRES RODRIGO VICENTE 13 40,5 53,5
97 ORBE GUZMAN SANTIAGO NATHANAEL 13 40 53
98 AVILES QUINTO SILVIA ELIZABETH 13 40 53
99 LINCANGO SANGUCHO MARTHA ELISA 15 38 53
100 MANCHENO CHACON MARIA FERNANDA 14 39 53
101 IBARRA GUERRON MARIA NARCIZA 15 37,5 52,5
102 CALDERON SUAREZ WILLIAM XAVIER 12 40 52
103 FONSECA ANGEL MARIA JESUS 10 41,5 51,5
104 COBO MOLINEROS RICARDO ALBERTO 13 38 51
105 FALCONI ALVARADO GONZALO PATRICIO 12 39 51
106 FIGUEROA SALAZAR JACQUELINE BERNARDETTE 12 39 51
107 ROMERO PARDUCCI RAMIRO IGNACIO 15 35,5 50,5
108 PINO HERRERA GILBERTO AURELIO 15 35,5 50,5
109 MONCAYO AGUIAR OSWALDO ALEXIS 15 35,5 50,5
110 VILLALBA OLEAS JOSE MAURICIO 16 34 50
111 LOPEZ ESPINOZA DIEGO MARCELO 9 41 50
112 LOPEZ MAZON ANGEL VICENTE 12 37,5 49,5
113 PROAÑO LOZANO FERNANDO ROOSEVELT 15 34,5 49,5
114 MINA LARA DUDLEY JEFFERSON 10 39 49
115 CASTELO MAYACELA PATRICIO JESUS 9 39 48
116 CAHUASQUI ALVAREZ ARNOLDO VINICIO 12 35,5 47,5
117 MEDINA BALDASSARI CARLOS ALBERTO 14 33,5 47,5
118 TOLEDO SANTACRUZ JUAN FRANCISCO 13 34,5 47,5
119 ECHEVERRIA DAVILA FERNANDO MAURICIO 0 47 47
120 GUDINO JARA CECILIA MAGDALENA 10 37 47
121 SANCHEZ RODRIGUEZ MARIO SEGUNDO 15 31,5 46,5
122 RODRIGUEZ HERRERA INES CATALINA 10 36,5 46,5
123 GOMEZ CAICEDO LUIS NAPOLEON 8 38 46
124 MARTINEZ ESKOLA ELVIA ROSSANA 11 35 46
125 CUESTA FERNANDEZ VERONICA STALIANA 14 32 46
126 ALVAREZ GONZALES BRAULIO PATRICIO 3 41,5 44,5
127 MEDINA ALVARADO KLEVER OSWALDO 0 44,5 44,5
128 ALBAN PINTO HUMBERTO MANUEL 10 34 44
129 ULLOA PURCARCHI CARMEN DOLORES 3 41 44
130 FREIRE MORAN JORGE ANDRES 13 30,5 43,5
131 CENTURION ONOFRE JUAN ALFREDO 0 43,5 43,5
132 MARTINEZ YANEZ MARCELA SOLEDAD 3 40 43
133 MORENO QUEZADA VICTOR HEYTEL 10 33 43
134 ANDRADE TAFUR GALO GERMAN 0 42,5 42,5
135 URBINA SANCHEZ MARCO ANTONIO 0 42,5 42,5
136 PO CHUN LEE YEH 3 39,5 42,5
137 ANDRADE TAFUR SONIA ELENA 0 42,5 42,5
138 REYES COELLO ADUARDO ALEX 3 39,5 42,5
139 MOLINA ORTIZ ANDREA VERONICA 4 38,5 42,5
140 VASQUEZ SALGUERO FAUSTO RENE 10 32 42
141 MORENO QUIROLA MANUEL RODRIGO 0 41,5 41,5
142 JIMENEZ JIMENEZ DIXON ONOFRE 3 38 41
143 CALLE FIGUEROA PABLO ANDRES 0 41 41
144 DEL ROCIO INTRIAGO DOLORES ANABELLE 3 38 41
145 ROMO CARPIO BOLIVAR FABIAN 0 40,5 40,5
146 ARMAS RUBIO RAUL GUILLERMO 0 40,5 40,5
147 NACAZA ALQUINGA EDITH DEL PILAR 13 27,5 40,5
148 PARRA MUÑOZ JOFRE LUCIANO 3 37,5 40,5
149 AYALA ANDRADE ESTEBAN ENRIQUE 0 39,5 39,5
150 ENRIQUEZ BERMEO GUILLERMO FRANCISCO 0 39,5 39,5
151 CHAVEZ PONCE JOSE LUIS 3 35,5 38,5
152 ESPINOZA CARDENAS DIEGO 0 38,5 38,5
153 PILLAJO BAÑOS CESAR EUGENIO 0 38 38
154 CORELLA HIDALGO ERIKA PATRICIA 3 34,5 37,5
155 RAMOS OLMEDO HOLGER ANTONIO 0 37,5 37,5
156 TENEPAGUAY SANGURIMA NUBE ISABEL 14 22,5 36,5
157 RAMIREZ SANMARTIN CARLOS ENRIQUE 0 36 36
158 ALEJANDRO TORRES ALBERTO VINICIO 1 35 36
159 VAZQUEZ GALARZA LUIS GERMAN 36 0 36
160 TAMAMI CHIMBOLEMA ANGEL AGUSTIN 0 35,5 35,5
161 GUAYASAMIN MINDA JOSE DAVID 0 35,5 35,5
162 ESPINOSA ALVAREZ MARCO ANTONIO 0 35 35
163 BECERRA POMA MERCEDES LUCIA 0 34,5 34,5
164 FLORES CASTRO FERNANDO JAVIER 0 34 34
165 ARMIJOS AUCAY FREDY FABIAN 0 32,5 32,5
166 PALACIOS VARGAS WILLIAN PAUL 3 29 32
167 MASAQUIZA MASAQUIZA KLEVER ELENIN 0 31,5 31,5
168 QUEVEDO ALVAREZ CARLOS FERNANDO 0 29 29
169 BLONDET LEON MARIA INES 0 29 29
170 HIDALGO VICTOR HUGO 0 28,5 28,5
171 EUVIN VILLACRES JORGE LUIS 0 27,5 27,5
172 TUALOMBO REA MARIA JOSEFINA 0 26,5 26,5
173 DELGADO NARVAEZ JUAN MARCELO 0 23,5 23,5
174 NIETO GUZMAN MERCEDES FABIOLA 3 20,5 23,5
175 SANCHEZ DIAZ WILLIAMS JULIAN 23 0 23
176 GONZALEZ FABRE IVONNE VIOLETA 23 0 23
177 JARAMILLO YANEZ EDGAR RAMIRO 15 0 15
178 JARA NIETO EDGAR WANERGES 14 0 14
179 BUSTAMANTE SIMBAÑA CYNTHIA SORAYA 14 0 14
180 CARVAJAL VILLALBA HECTOR 13 0 13
181 CHAMOUN VILLACRES SABETT CELINDA 13 0 13
182 RUIZ ARIZAGA TANIA EUGENIA 13 0 13
183 QUIMIS SUAREZ LADY ALEXANDRA 13 0 13
184 BONIFAZ MONTALVO ALEX WASHINGTON 12 0 12
185 PAREDES ROLDAN MARTHA EULALIA 12 0 12
186 SERRANO FIGUEROA LUIS ALBERTO 12 0 12
187 ESPINOSA COBA AMERICO LENIN 11 0 11
188 BRAVO MALO OSCAR ALEJANDRO 11 0 11
189 REINOSO JAUREGUI JHONNY GUSTAVO 11 0 11
190 LUNA ALVAREZ JAIME FRANCISCO 10 0 10
191 MONDRAGON GANCINO VENUS MERCEDES 0 5 5
192 ORTIZ CEVALLOS LUIS ENRIQUE 3 0 3
193 CERON LOPEZ RUPERTO 3 0 3
194 CUASAPAZ LUCERO ERNESTO RAMIRO 0 0 0
195 HALLO ALVEAR CARLOS MARCELO 0 0 0
196 ENDARA ROMO VIVIAN GRACE 0 0 0

INDÍGENAS

No.
POSTULANTE
MÉRITOS
PRUEBA
TOTAL
1 GUAMAN GUALLI JULIAN 52 45,5 97,5
2 PINANGO CASTILLO RODRIGO 25 44,5 69,5
3 SACOTO AGUILAR REMIGIO XAVIER 27 42 69
4 PUMASUNTA MORETA LUIS ARTURO 22 36 58
5 CUERO MEDINA ROBERTO EMILIO 19 37 56
6 FONSECA ANGEL MARIA JESUS 10 41,5 51,5
7 MINA LARA DUDLEY JEFFERSON 10 39 49
8 TAMAMI CHIMBOLEMA ANGEL AGUSTIN 0 35,5 35,5
9 GUAYASAMIN MINDA JOSE DAVID 0 35,5 35,5
10 MASAQUIZA MASAQUIZA KLEVER ELENIN 0 31,5 31,5
5
Ene

Juan Paz y Miño: Deuda ilegítima: ayer y hoy (4)

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Las negociaciones para “honrar” la ilegítima “deuda de la Independencia” son una mancha negra en la historia del Ecuador. Por eso, en 1896 Eloy Alfaro suspendió unilateralmente los pagos, para intentar un arreglo equitativo y honroso para el país.

Como el “crédito” internacional estaba afectado, desde la época de García Moreno, cuando aparecieron los primeros bancos, el raquítico Estado tuvo que acudir a los préstamos de la banca privada. Y esa realidad continuó durante la hegemonía liberal (1895-1925), sustentada en el auge del cacao. Así se fortaleció una poderosa oligarquía comercial-financiera, particularmente asentada en Guayaquil.

La deuda pública con la banca privada creció. Hasta que el dominio de la “plutocracia”, que mantuvo sometido al Estado, concluyó con la Revolución Juliana (1925) que por primera vez en la historia fiscalizó a los bancos. La circulación de billetes excedía el respaldo legal, que incluso la había fomentado la suspensión de la “convertibilidad” (canjear los billetes por oro) lograda por los banqueros en 1914. El Banco del Pichincha fue multado en S/. 55.276,50 y el poderoso Banco Comercial y Agrícola de Guayaquil en S/. 2.237.083,33, lo que aceleró su cierre.

Durante los gobiernos julianos -incluye a Isidro Ayora (1926-1931)- y, además, con el concurso de la Misión Kemmerer, fue posible consolidar un sistema fiscal centralizado, introducir la reforma impositiva y con ello el impuesto a la renta, institucionalizar la atención estatal a favor de los trabajadores y crear las principales instituciones para la modernización económica del país: Caja de Pensiones, Ministerio de Previsión Social, Direcciones de Salud, Contraloría, Superintendencia de Bancos, Ley de Presupuesto, etc.

Lo más importante fue la creación del Banco Central del Ecuador (1927), resistida como declaratoria de guerra por la banca privada, especialmente en Guayaquil. En adelante el BCE mantuvo el monopolio de la emisión, el control de las tasas de cambio, el tipo de interés y otras políticas monetarias. Desde entonces, controlar el BCE e influir en las políticas monetarias, ha sido un objetivo sistemático de las oligarquías ecuatorianas. Desde el gobierno de León Febres Cordero (1984-1988) el BCE fue cada vez más recortado. Y la dolarización (2000) fue una forma de “retirar” al Estado de la economía y “privatizar” la emisión en manos de una moneda extranjera.

Ante nuevas dificultades fiscales, en 1932 Alfredo Baquerizo Moreno conminó al BCE para la entrega de un crédito al gobierno por 15 millones de sucres. El asunto casi deriva en el fin del BCE, que concluyó prestando 12 millones. Ese gobernante inauguró otra política: acudir a los fondos del BCE. Algo que también aprenderían las oligarquías ecuatorianas, que pronto demandaron los recursos estatales para financiar buena parte de sus actividades privadas, a pretexto de “disminuir” el gasto público. Una exigencia ampliamente lograda en el Ecuador durante los últimos veinticinco años “neoliberales” y que todavía se demanda. Continuaremos examinándolo.

28
Dic

Juan Paz y Miño: Deuda ilegítima: ayer y hoy (3)

En 1854 el Congreso ecuatoriano reconoció el convenio Espinel-Mocatta, por el cual se inició el pago de la “deuda de la independencia” o “deuda inglesa”. Resultó perjudicial a los intereses nacionales. La patria literalmente se vendía: tierras baldías, arrendamiento de las Galápagos, respaldos aduaneros y mineros, etc. eran los “compromisos” gubernamentales para “honrar” aquella deuda ilegítima.

Hay que reconocer que el impacto de los compromisos antinacionales obligó a Gabriel García Moreno a suspender unilateralmente el pago de la deuda (1869). Desde luego, ello produjo que la credibilidad del país se derrumbara en los mercados internacionales. Algo que habría dado empleo a los actuales calificadores del “riesgo país”. Así es que sin crédito externo, el Ecuador pasó a depender de los bancos privados internos, lo cual fue igual o peor.

Fue Antonio Flores Jijón quien retomó seriamente el pago de la deuda pública para restablecer el crédito de la nación. En 1890, con la aprobación del Congreso, logró una nueva conversión: del monto adeudado, que llegaba ahora a £ 2.246.560,oo (¡originalmente fue de £.1.824.000, por el convenio Espinel-Mocatta!) se obtuvo la rebaja de £ 750.000,oo, un interés promedio del 5% y, eso si, la garantía del pago con rentas del Estado. Una reducción que hoy defenderían, por parecida, quienes aplauden la conversión de bonos Brady a Global durante el gobierno de Gustavo Noboa (2000), asunto que Alberto Acosta califica, irónicamente, como “atraco maravilloso”. Sin embargo, el Congreso de 1894 consideró perjudicial la negociación floreana y suspendió el pago.

Entonces, a consecuencia de la Revolución Liberal (1895), llegó al gobierno el radical Eloy Alfaro, quien impuso otra suspensión unilateral y definitiva de la que bautizó como “deuda gordiana” (1896), “hasta que se obtenga un arreglo equitativo y honroso con los tenedores de bonos”. Algo parecido a lo que ha hecho el presidente Rafael Correa y que tanto alarma a quienes argumentan a favor de “honrar” la deuda externa, como si fuera una cuestión moral (igual a la de un individuo con su banco, según dicen), sin importarles las estafas internacionales de la deuda contra el interés nacional.

Alfaro se empeñó en construir el ferrocarril Guayaquil-Quito. Pero el “descrédito” del país impedía contar con capitales externos, sin los cuales era imposible la obra, porque no bastaban los internos. Fue Archer Harmann, el constructor, quien se preocupó por acelerar algún arreglo con los tenedores. Aprovechando el bajo valor de los bonos (era del 35%) en 1898 se compró una parte al contado y otra con emisión de bonos para el ferrocarril. Aún así, los recursos faltaron varias veces, debiendo intentarse nuevos arreglos y créditos. En 1909 se logró la consolidación definitiva. En adelante, pasó a ser la deuda directa de la nación. Felizmente la gran obra liberal se terminó en 1908, cuando el ferrocarril entró a Quito. Pero el Estado era, a su vez, crecientemente deudor de la banca privada interna. Algo que seguiremos en la próxima entrega.

18
Dic

Eloy Alfaro Reyes: El deber ser de la política de izquierda, ÚLTIMA PARTE

  1. El Eje de acumulación y las estrategias para redistribuir a todo costo

Analizando las apuestas económicas del régimen, la principal gira en torno a la obtención de recursos a través de la venta de recursos naturales para producir energía que requiere el desarrollado primer mundo capitalista. Es decir que el eje de acumulación del estado ecuatoriano son los recursos naturales (petróleo, minería básicamente), que pretende usarlos para consolidar la revolución ciudadana. Recursos que serán re distribuidos a través de la educación, salud, generación de empleo. Esto si bien en lo inmediato representa un importante apoyo para conseguir los cambios sociales que el país necesita, a la larga representan un atentado para la vida de todos y todas, por los efectos ambientales que la extracción de estos recursos implican. Se requiere entonces encontrar fuentes alternativas no extractivistas que garanticen la obtención de recursos para generar beneficios sociales. Mantener el crudo en el subsuelo, en este sentido, no deja por fuera la lógica del mercado, es decir no deja de ser neoliberal, aunque a primer vista parezca ser alternativa. Lo cierto es que la venta del CO2 no elimina el mercado, lo profundiza, llevándola a lugares donde no estuvo antes, es decir pone precio incluso a la naturaleza. He ahí el desafío.

Esta apuesta a la extracción de energía que hace el gobierno -incluso de manera violenta frente a la población local afectada por la extracción energética – da cuenta que, con el objetivo de sostener el eje de acumulación, para el régimen, el fin justifica los medios. El caso Dayuma es un claro ejemplo de ello.

Hay que partir de un hecho importante, la redistribución no necesariamente es una acción socialista, pues esta – la re distribución – implica que hay un centro que distribuye algo que estuvo represado en pocos. Implica también que hay una centralidad (de cualquier tipo) que tiene el poder y define criterios de distribución propios. Las propuestas socialistas radicales, ven a la centralidad, en este caso el Estado, no como el fín para lograr las transformaciones, sino como la herramienta. De ahí que la redistribución no necesariamente sea socialista. Tampoco la re distribución es el “objetivo socialista” a lograr, pues esto implica reconocer niveles de propiedad que el socialismo excluye.

Sin embargo de ello el país ha visto y principalmente las poblaciones más vulnerables han sentido, como la plata del petróleo (que los mismos de siempre decían que no había y que servía para pagar deuda externa) o los recursos de los impuestos, o la plata producto de las exportaciones, o la plata de las empresas estatales, etc que antes se iban a alimentar los bolsillos privados, ahora son usados a favor de importantes sectores empobrecidos del país, a través de mecanismos de redistribución que se expresan en aulas escolares, más maestros, médicos en áreas rurales, bonos de vivienda, micro créditos, etc. etc. Si bien estas no son acciones socialistas, significan importantes logros.

Aun que la siguiente afirmación resulte contradictoria al argumento anterior, en un sistema capitalista y estando metidos en un modelo neoliberal, el revertir los recursos económicos hacia la población, y no hacia el mercado (léase empresarios) es ya una acción revolucionaria, que siendo bien manejada y sostenida podría avanzar a desarrollar escenarios de cambios más radicales que lleven a políticas socialistas.

A más de la extracción de recursos naturales, el gobierno le apuesta a la apertura comercial con países asiáticos como mecanismo de obtención de recursos para acciones sociales; la construcción del Eje Multi modal Manta Manaos, es una muestra de la importancia que para este gobierno tiene la política de comercio exterior. En el futuro las rutas turísticas chinas incluirán, bañarse en las playas de la mitad del mundo, comer sopa de aleta de tiburón para potenciar las capacidades (viagra oceánico) y llegar con vigor a las playas de Ipanema y Copacabana.

Tercera parte

Tres miradas, tres actores, tres perspectivas

Esta parte analiza los actores del momento que vive el país, sus límites, sus alcances y condiciones actuales y futuras para desarrollar propuesta y posicionarse. Dejamos fuera de este análisis a la iglesia, que con su rol cómplice de silencio interesado o de participación directa en gobiernos anteriores, ha tenido mucho que hacer o decir de manera pública, en el momento actual su participación requiere análisis más profundos. Al igual que la fuerza armada que a diferencia de fuerzas similares de países vecinos, la ecuatoriana participa en la vida política y desarrollo del país, en esta ocasión a través del encargo recibido por el presidente para que la Marina dirija la principal empresa de petróleos del país. es decir no pretendemos plantear en esta líneas escenarios de actuación de la fuerza armada del Ecuador, pues más allá del encargo del presidente, está se ha mostrado obediente, incluso cuando por primera vez civiles, y mujeres ocupan el cargo de ministras de la Defensa. Las miradas planteadas son las siguientes:

1. El Proceso constituyente.

El Ecuador, solamente con Correa, no viviría un momento como el que vive, un proceso constituyente. Este se caracteriza por la posibilidad que tenemos de soñar en el país que queremos y de alguna manera ser partícipes de ello. ¿Pero como se ha dado este proceso y en donde se encuentra ahora?. Hay varios momentos de este proceso constituyente:

§ el primero de ellos se dio antes de la candidatura de Correa, este fue bandera de lucha de las movilizaciones de Abril del 2005 y de movimientos barriales que sostuvieron esta postura como suya.

§ Un segundo momento, es con la candidatura de Correa a la presidencia y posterior victoria electoral.

§ Una vez en el poder, se convoca a la constituyente con un estatuto. La mayoría de organizaciones sociales de izquierda y la derecha discuten y hacen propuesta sobre los contenidos del estatuto, con más o menos éxito. Muchas propuestas ni siquiera llegan a ser oídas.

§ Aceptada la asamblea, viene el referéndum para elegir a los asambleístas. En este momento es que el gobierno encarga a las universidades la redacción de una propuesta de constitución. Otra vez las organizaciones participan en el proceso, de igual manera muchas propuestas ni siquiera llegan a la comisión.

§ El actual momento es la instalación de la Asamblea constituyente con plenos poderes y una mayoría del 80% de asambleístas, que son parte del movimiento de gobierno. La particularidad de este momento es que la asamblea tiene plenos poderes, incluso más que el presidente y a la vez tiene la posibilidad de encaminar al Ecuador en un nuevo modelo de desarrollo.

Sin embargo a la asamblea aún le falta demostrar al pueblo ecuatoriano que tienen plenos poderes. Debería por ejemplo tener posturas firmes frente a la banca (tasas de interés) y la oligarquía financiera, persecución a los evasores, prisión a los corruptos, etc. es decir afectar efectivamente al poder, haciendo que cumplan las leyes que nunca han cumplido. Ese sería un indicador de real poder que el pueblo esperaría.

En resumen de todo el proceso constituyente, me parece importante rescatar la participación de la población en todas las etapas. Que haya sido escuchada o no, es otra cosa. Y otra muy distinta es que habiendo sido escuchada, las propuestas sean recogidas e incorporadas. La propuesta encargada por el gobierno al CONESUP en ese sentido tiene una de cal y otra de arena, lo que hace de esta propuesta, una propuesta Light. Carente de radicalidad, moderna, integradora, reivindicadora pero nada radical. Por ejemplo en lo que se refiere al nuevo modelo de desarrollo la postura no difiere del modelo económico de ahora. Esperamos que los plenos poderes sean para sentar bases para los cambios radicales y definitivos.

La asamblea dejó pasar un momento importante en el cual podía mostrar un horizonte de cambio. Este momento fue la ley tributaria recién aprobada y específicamente el artículo de la herencia, en el cual se buscaba gravar con un 70% a las herencias mayores de 500 mil dólares, es decir a los herederos ricos. El fondo de este artículo es gravar lo más alto posible a la posibilidad capitalista de perpetuar la inequidad. Una persona que hereda, no sólo que recibe bienes (dinero, herramientas, casas, tierra o lo que sea), sino que además recibe cosas que fueron obtenidas dentro de un sistema capitalista, donde es legítima la explotación, donde es legítima la inequidad, etc. entonces la herencia es el reflejo de este sistema que aparentemente es eterno, se proyecta al infinito.

Esta era la oportunidad para demostrar que aquello – la propiedad/herencia – que para la oligarquía es sagrado y eterno, así como el capitalismo, no son más que mecanismos que perpetúan la inequidad. Sin embargo la asamblea cedió a las presiones y aprobó el artículo dejándolo en 35% dejando de lado el argumento político que era lo importante.

Es de esperar por tanto que esta no sea la tónica de la asamblea, que tiene en sus manos no solo la oportunidad de cambiar el modelo de desarrollo, sino de enrumbar al país hacia un horizonte socialista.

2. La organización Social y perspectivas revolucionarias.

Hay un problema de fondo que es la estructura de los sujetos sociales en lucha, en el Ecuador no se ha logrado un proceso unitario de lucha, si de confluencias por ciertos temas (caída de gobiernos, TLC, OXY, etc.) pero, no hay procesos de unidad por horizontes estratégicos. Ello ha llevado a que haya una dispersión del bloque popular que ha hecho imposible cuajar propuestas consensuadas, quizá por que se miraba a la unidad como fin y no como herramienta.

En estos últimos 10 años hemos visto como el pueblo con los sectores de izquierda (indígenas, estudiantes, obreros), no ha logrado consolidar una estrategia real para llegar y sostener el poder. Partiendo por que, el objetivo de la lucha – como fin último - ha sido la toma del poder. La caída de varios gobiernos (en 1997, 2000, 2005) por el auge de la protesta social, no significó que el pueblo y los sectores de izquierda lleguen al poder, significó la salida de presidentes y el re cambio de dirección del país de sectores oligárquicos. La lucha social por defenestrar al presidente de turno como fin último de la protesta consolidó a la derecha en el poder, pues – hemos aprendido de la peor manera que - el poder no está en la casa de gobierno.

La capacidad de lucha de los sectores de izquierda, también se evidencia en otros momentos de confluencia, como la lucha contra el TLC, la salida de la petrolera OXY o el voto en contra de Álvaro Noboa que llevó a Correa al Poder. Es decir que los sectores sociales organizados y el pueblo, han demostrado que a pesar de tener condiciones para confluir y luchar juntas en momento determinado y con ello conseguir los resultados de la lucha, no tienen ninguna capacidad de sostener el Poder o conseguir con ello mejoras en las condiciones de vida. No se ha logrado consolidar las propuestas “alternativas y anticapitalistas” de las organizaciones sociales; por ejemplo la lucha contra el TLC no implicó que el gobierno de turno asumiera las propuestas alternativas de integración planteadas, o que los réditos de la petrolera OXY fueran dirigidos para mejorar las condiciones de educación o jubilación o salud del pueblo.

En los actuales momentos las organizaciones sociales y el pueblo, entregan al Estado la potestad de hacer la transformación, cuando el estado (y sus instituciones) son el instrumento desarrollado por los pueblos para que los cambios y transformaciones se hagan. Es decir las organizaciones sociales y el pueblo al entregar “los plenos poderes” para el cambio a la institucionalidad, deja de ser protagonista –gestora- de las transformaciones. Así las organizaciones sociales ponen los muertos y ponen la lucha, pero no hacen el cambio. Esto imposibilita que se construya Poder Popular. El estado es el medio, no el fín para lograr la revolución.

3. La Derecha y sus respuestas.

El presidente y algunos ministros se han empeñado en una lucha frontal, pero por el lado más débil contra la derecha – su propuesta ideológica - de esta lucha hasta ahora está victorioso. En este sentido el golpe ha sido real y concreto, así:

  1. la reducción de una porción importante de territorio de la provincia del Guayas, principal bastión de la derecha, a través de la creación de la Provincia 23, le quita fuerza a sus propuestas autonómicas.
  2. Se ha puesto en jaque a las instituciones autonómicas del Guayas, cuestionando su legitimidad y representación, así como su nulo rol autogestor.
  3. y a través del debate sobre la circulación por el Puente de la unidad nacional se ha debelado una serie de inequidades.

La oligarquía en los actuales momentos está buscando un asidero ideológico concreto, actualmente no tiene una construcción ideológica fuerte. Muestra de ello es el discurso que pone la identidad por delante, dejando de lado el debate ideológico. El eslogan de “lo que es con Guayaquil es con migo” demuestra que la lucha no es ideológica sino por referentes subjetivos, construidos desde el poder oligárquico y por tanto funcionales a él. Es decir la derecha ha reducido la lucha política a niveles primarios, reacciona frente a impulsos. A pesar de esa aparente debilidad, la derecha también golpea con un arma importante que el gobierno no ha podido controlar, los medios de comunicación. Se estrenan medios estatales como un periódico (que casi no circula en Quito la capital), el canal estatal recién inaugurado, no tiene programación y la radio nacional del Ecuador, no ha modificado su programación en los últimos 20 años.

¿realmente está derrotada la derecha? Una ilusión que puede convertirse en espejismo es que, la perdida de las elecciones de la derecha significa destrucción del poder real. Nada más errado. La derecha perdió la iniciativa, algo que se evidencia en la asamblea constituyente. No hay nada que haga contra peso a las propuestas del bloque de gobierno, ni una propuesta de peso. Pero el Poder sigue intacto en las cámaras de comercio, de agricultura, en la banca, etc.

La debilidad ideológica de la derecha se refleja en:

El discurso de la Autonomía ha quedado tan disminuido que no hay asidero para sostenerlo y defenderlo, este discurso no mueve a la masa, si a las clases medias.

La defensa del mercado como regulador que es el principio del neoliberalismo, ya no es argumento para la defensa o construcción de una oposición coherente.

La derecha empieza a golpear con la subida de precios de productos básicos, generando desempleo, creando desinformación y victimizándose. No hay que olvidar que este tipo de acciones desestabilizaron el gobierno de Allende y casi le cuestan el puesto a Chávez. Solo falta ver hasta donde van a elevar los precios y la reacción del pueblo.

Históricamente hemos visto como la oligarquía, a diferencia de la izquierda actúa de acuerdo a los intereses de clase, como un cuerpo, y eso la hace fuerte y peligrosa. Una constatación de esa alianza de clase se está fortaleciendo, es la fusión realizada por la joven derecha ecuatoriana expresada en el movimiento UNO. No sólo eso, sino que además se junta la banca de la sierra con el Banco del Pichincha y uno de los clubes deportivos más importantes de la costa: el Barcelona de Guayaquil ligado a las cámaras de comercio y otras. Esto quiere decir que la clase como unión social está vigente y que sus representantes, se rearman para defender y actuar de acuerdo a sus intereses de clase.

Lo que viene es que la derecha a través de los medios continuará golpeando para desprestigiar al movimiento popular, la lucha social, las posibilidades de cambios y defendiendo el estatus quo y sobre todo, desprestigiando cualquier cosa que parezca socialismo o comunismo o reales posibilidades de cambio.

A pesar de esta debilidad ideológica la derecha (a través del alcalde de Guayaquil) se anota un punto importante, al jalar al gobierno a una confrontación donde los dos bandos o caudillos, buscan medir fuerzas, enfrentando pueblo contra pueblo. Hay que estar claro que el objetivo de la derecha en todo este embrollo, es mostrar al mundo un país dividido. Un país donde se discute y pelea (pueblo contra pueblo), dejando de lado el interés central, que es diseñar una nueva constitución. Constitución que la mayoría de la población quiere que sea radical y que refleje un nuevo modelo de desarrollo. Un cambio que demuestre cambios reales y no remedos.

En definitiva lo que quiere la derecha y el presidente cayó en ese juego perverso, es que el pueblo organizado obedezca al presidente y salga a respaldarlo – como el dice, “diez mil patriotas en al calle a defender el gobierno de la revolución ciudadana”- es decir se busca que el pueblo se despreocupe de lo que se discute, descuide su vigilancia de lo que se debate en la asamblea y se pase a un nivel torpe de defensa/ataque a la derecha.

Señor presidente, como ciudadanos de este país y como luchadores por la patria nueva, le pedimos que No nos convoque a salir a las calles para defender un discurso de gobierno. Este pueblo merece otro tratamiento. Ya lo dijimos en otra ocasión, --- por combatir a los enemigos se hace lo mismo que el enemigo, consiguiendo con ello convertirse en él --- me refiero que no podemos convocar al pueblo a confrontar a otra parte del pueblo, como fuerza de choque, esas fueron mañoserías del dictócrata y de la derecha febrescorderista.

El pueblo demanda otro tipo de respuesta del gobierno, a la altura de este pueblo que pacíficamente, pero masivamente le ha dicho a cuanto aprendiz de presidente quiso hacer lo que quería “que se vayan todos”, ese grito aún está vigente. Me parece que si la derecha grita y vocifera, es por que busca una respuesta, un eco, que le permita legitimarse y sobrevivir a la derrota política. Hacerle caso es darle aire para que sobreviva. Los abuelos decían: “a palabras necias, oídos sordos”

A la oligarquía se la derrota, en primer término políticamente como ya se hizo en las urnas, pero también cumpliendo las leyes que ella no cumple, por ejemplo cobrándoles impuestos que no pagan, enjuiciándoles por la serie de irregularidades cometidas. Es decir demostrando a la población que esta derecha, aristocrática y supuestamente “digna” está ahí en base a jugadas corruptas, en base a estrategias delincuenciales y explotadoras. En definitiva lo que se buscaría es demostrarles quienes son y con ello quitarles su respaldo popular. A la derecha hay que derrotarla como clase, de lo contrario se levantará y lo hará sin compasión.

Muchas de estas cosas el pueblo todavía no ha visto, por ejemplo no se ha cobrado a los evasores, los culpables del congelamiento bancario siguen libres, los responsables de violaciones a derechos humanos siguen impunes, etc. por ello es difícil pensar que a la derecha se la derrota enfrentándola pueblo contra pueblo.

Cuarta Parte

Conclusiones: Horizontes para la izquierda y el bloque popular.

En los próximos 4 años el Gobierno va a recuperar el Estado y hacerlo más eficiente, esa es una tarea en la que se ha empeñado y de lo que se puede ver en la propuesta de gobierno, así como en la propuesta de constitución presentada por el CONESUP, el estado al final del período presidencial será más fuerte, con mecanismos de participación más claros y dinámicos, que permitirán una inclusión de los sectores sociales importantes en el que hacer nacional.

Sin embargo este estado, al final del período de cuatro años, no ha dejado de ser capitalista. Y con ello las posibilidades de tener un estado y modelo de desarrollo socialista se alejan. Esto por que el estado tal como está diseñado y pensado se sustenta en principios capitalistas…. La libre empresa, el libre mercado, la propiedad privada, etc. Si siguen las cosas como están, es imposible pensar en un estado que cuestione las bases fundamentales del capitalismo y que con ello se plantee cambios estructurales. Queda aun por ver hasta donde puede empujar la asamblea y sobre que bases sostener aquello que empuja.

Por tanto el reto está en fortalecer y consolidar un movimiento popular que defienda las propuestas de un nuevo régimen de propiedad y un nuevo modelo de desarrollo que cuestione y cambie los fundamentos del capitalismo. Pero esto no se lo puede hacer desde un enfoque de organización solamente gremialista, la organización requiere estar efectivamente asentada en un territorio, en el cual se construya y defienda propuestas autonómicas, de carácter asambleario, poniendo en práctica el mandar obedeciendo, pero también diseñando estrategias de resistencia efectivas al capital. Se requiere también construir comunidades y territorios autogestores que sean la evidencia de que es posible el cambio, pues se concretiza en ellas.

En lo inmediato no queda otra posibilidad que no distraerse por las acciones de la derecha, sino más bien concentrarse en los mecanismos que los sectores subalternos desarrollen para radicalizar la asamblea y defender esos cambios a como de lugar.

10
Dic

Eloy Alfaro Reyes: El deber ser de la política de izquierda, 4ra. PARTE

banqueros

Fuente: http://laktyan.blogspot.com/2007_05_01_archive.html

  1. Soberanía

El discurso pronunciado por el presidente en la sede de las naciones unidas, da cuenta de un viraje de la política exterior y de una realidad concreta: el Ecuador quiere retomar la soberanía perdida ocupando un espacio, no figurativo, sino real y concreto en el mundo, para ello los pilares fuertes de esta política son: integración en igualdad de condiciones, donde lo económico no sea el eje, sino lo social; política de comercio exterior agresiva, abriendo el Ecuador al mundo y no sólo a una mercado.

Esta política soberana se ve en las posturas que frente al entorno de nuestro continente ha tomado el Ecuador, así a nivel geopolítico, nuestro país ha hecho respetar su postura de país afectado y contrario al Plan Colombia, dejando en claro al vecino del norte que nosotros no limitamos con Colombia, sino con las FARC, ELN o paracos y que por ello demandamos que Colombia cumpla su rol en la frontera y los desplazados en nuestro país. Además que las fumigaciones atentan contra la vida y benefician a unos cuantos laboratorios. De igual manera se ratifica la salida de la Base de Manta, que ha servido para profundizar la guerra y subir el costo del gramo de cocaína en USA.

Algunos hechos que dan cuenta de la visión soberana y de integración de este gobierno son: el Banco del Sur, la UNA Sur, el fortalecimiento diplomático desde políticas sostenidas de desarrollo, entre otras.

b. Socialismo del S.XXI.

Los seis primeros meses del gobierno de Correa se caracterizaron por el impulso de lo que llamaron Socialismo del Siglo 21. En palabras del mismo presidente, el Socialismo del S.XXI es todavía un proceso en construcción y así lo evidencia la práctica socialista de este gobierno. Los otros seis meses, sobre ese tema desde la oficialidad hay silencio y también al parecer, poco avance en el desarrollo teórico. Sin embargo de ello, los documentos disponibles sobre el tema y que circulan por diversos medios, tienen suficientes elementos que nos indican los principales componentes y hacia donde va esta tendencia.

Por ello en este ensayo, mi intención no es profundizar en el análisis de lo que es o podría ser el socialismo del S.XXI, sino reivindicar el socialismo como teoría y como práctica, como una fase superior, pero transitoria del desarrollo de la humanidad. Es decir prefiero el socialismo del siglo 19 o en algunos casos del 20. Por tener una matriz política (teórica, social y políticamente) definida y sólida, pero además por evidenciar y considerar mecanismos de superación de – contradicciones – mismas que el socialismo del S.XXI deja de lado. Estos son:

La Clase es una categoría de análisis, que pone de manifiesto las contradicciones en las que asienta y sostiene el capitalismo y que, al ser entenderlas encontramos también los medios para superarlas. La manera de superar esta contradicción fundamental, no se la hace vía decretos o leyes o acuerdos, requiere necesariamente de un proceso de lucha.

¿Cómo se maneja este tema en el actual gobierno? El discurso de los pelucones – que es un tema de clase social – no se lo maneja como tal sino se lo reduce a un adjetivo calificativo, que vuelve peyorativo el ser adinerado, pero que no da cuenta de la contradicción social y política que esconde, y que es necesario evidenciarla para cambiarla. El ser pelucón no resulta amenazador para la derecha, como la contradicción que encierra la lucha de clases. No nos olvidemos que la clase es entendida como unidad social, es decir sentirse y ser parte de un conglomerado social. Es sobre todo sentido de pertenencia, como tal también de solidaridad de clase.

Del lado de la lucha de clases está otro aspecto fundamental del socialismo que es la superación de capitalismo, no sólo de sus expresiones como el neoliberalismo, sino en realidad una superación. Un renunciar a un modelo que se basa en la acumulación, que se sustenta en la plusvalía y por ende en la explotación de la fuerza de trabajo y la infame extracción de recursos naturales que atenta con la vida de todos y todas. Pasos claros sobre esto no muestra el actual gobierno. En un acápite anterior analizaba, hacia donde se dirige la desneoliberalización del estado propuesta por el gobierno. Ello evidencia que no hay un camino a un socialismo transformador, ni siquiera a aquello llamado socialismo del S.XXI.

La propuesta socialista es profundamente democrática, por ello defiende como mecanismo de construcción de un nuevo estado, a una democracia radical, entendida esta como la participación del pueblo, de manera directa en las decisiones que le afectan, en lo ámbitos nacional, local y personal. Es también la posibilidad de ser gestor de los cambios. En este sentido el estado es la herramienta de los cambios y el pueblo a través de la democracia radical es quién maneja la herramienta. Esto es lo que conocemos como poder popular, única garantía para hacer los cambios. Este poder popular tiene algunas expresiones: auto gobierno, gobierno asambleario y el mandar obedeciendo. El asumir la democracia radical necesariamente lleva a construir distintas formas de sociedad, menos individualistas y principalmente comunitarias.

Aún no se ve en el actual gobierno un aspecto clave del socialismo, que es la construcción o más bien un cambio de cultura. Me refiero a cultura como aquellos aspectos clave que cruzan a cualquier estructura social (religión, educación, arte, afectos, familia, etc) y sobre todo a construir un proceso humano que nos lleve a terminar con elementos característicos del patriarcado capitalista, como el machismo (la exclusión de género, étnia, opción sexual, etc), el consumismo, la idea de competencia para superar a los demás, etc, que han sido característica fundamental de la sociedad capitalista y que en los países del tercer mundo han servido para profundizar las contradicciones de clase y la dominación del capital sobre la persona.

Es cierto que esto es un tema que rebasa los 4 años de gobierno, pero que en el cambio cultural también es donde se concretará efectivamente los cambios revolucionarios. Sin embargo no estaría mal que se inicie de alguna manera estos cambios. Para eso el gobierno de la revolución ciudadana debería lanzar estos temas, para que la sociedad los debata, esto se puede hacer a través de los medios, foros, la educación, el cine, el arte, etc.

Un tema central de una sociedad socialista es la creación de un nuevo régimen de propiedad que deje por fuera la acumulación. Es impensable una nueva sociedad, un nuevo país, con los mismos niveles de equidad. En este sentido no hay redistribución que cambie la concentración de recursos en pocas manos. Por ello el socialismo plantea crear un nuevo régimen de propiedad. Pero el gobierno de la revolución ciudadana sobre esto plantea, que lo que se busca es una patria de “propietarios y productores”. Esto en la práctica de gobierno significa que se respeta la propiedad sobre la tierra. Así el gobierno entiende como reforma agraria a la distribución de tierras confiscadas a narcotraficantes. No se dice nada sobre la existencia de minifundio como expresión de inequidad, ni sobre la tenencia de agua en pocas manos. De estos temas no se dice nada. Este es un tema candente sobre el cual se tiene posturas tibias, pero la Biblia en el Apocalipsis dice que Jesús, a los tibios los vomitará de su boca.

4
Dic

Eloy Alfaro Reyes: El deber ser de la política de izquierda, 3ra. PARTE

  1. La negra noche Neoliberal: recuperar al Estado

Una de las apuestas del actual gobierno es salir del modelo neoliberal y para ello se ven algunos pasos en firme, el principal, recuperar el rol del estado. Si el Estado es la máxima expresión política creada por la humanidad en la era moderna, en el cual se busca a través de un “contrato social” o acuerdo, encontrar el bien común. El neoliberalismo es el medio más idóneo para destruirlo, a través de mecanismos que garantizan el bien individual.

En los últimos 30 años el Ecuador ha sido testigo como, poco a poco el estado ha ido perdiendo su rol regulador, conductor y satisfactor de necesidades, dejando grandes vacíos que se expresan en un acelerado empobrecimiento de las poblaciones más vulnerables y el infame crecimiento de las arcas de unos cuantos. Esto ha sido posible a través de una serie de mecanismos de dudosa legalidad, que han llevado a que el estado abandone su rol y sea el mercado (léase empresarios), quién lo supla. Así en los actuales momentos son las empresas quienes controlan el mercado de la alimentación y por tanto responsables de la subida de los precios. Producto del modelo neoliberal, las empresas son las responsables de la comida y no el Estado. Son responsables también del empleo (tercerizadoras) y no el estado. Esto pretendían hacer con la seguridad social, la salud, la educación y las empresas estratégicas (teléfonos, agua, etc.). El lenguaje neoliberal a través de juegos semánticos buscaba equiparar la modernización con la privatización y así, que el mercado (léase empresarios) asuman el rol del Estado.

Pero, como dicen los abogados, hecha la ley hecha la trampa. El mismo modelo neoliberal ha diseñado la solución al problema y así, los vacíos dejados por el repliegue del Estado, han sido llenados por fundaciones (ONGs) de diversa índole. Estas fundaciones en los últimos 30 años cumplieron una parte del rol que el estado abandonó. Pero fueron más allá, fueron las responsables de llevar el capitalismo a lugares donde este no había podido llegar, nos referimos a los discursos y estrategias de desarrollo implementadas (micro créditos, micro empresas, cajas de ahorro, discurso de género, de servicios ambientales, etc) que profundizaron el modelo, legitimándolo y lo que es más grave, se volvió lenguaje cotidiano. En algunos lugares incluso convirtiendo al mercado como regulador de las relaciones sociales.

El actual gobierno busca en este sentido regularizar a las 19000 fundaciones existentes, dando muestra con ello de querer recuperar el rol perdido. De estas ONGs hay que diferenciar aquellas que reciben recursos de la cooperación internacional y aquellas que reciben recursos del estado (municipio, Consejos provinciales) para realizar obra pública que debía hacer el estado. Al parecer en algunas habrá intervención estatal, otras se cerrarán y otras seguirán, pero queda aún por ver la profundidad de estas decisiones. Algunas preguntas surgen al respecto ¿qué espera el gobierno con esta medida? ¿Qué pasaría con el dinero que la cooperación canaliza a través de las ONGs? ¿qué pasará con las capacidades, aprendizajes y desarrollos logrados por estos organismos y las miles de personas que trabajan en ellos?. En los actuales momentos el estado no tiene la capacidad para absorber la cantidad de trabajo que realizan estos organismos. Sin embargo la recuperación del rol del estado es algo que no se puede abandonar ni parar.

Parte de la recuperación del estado es toda una nueva institucionalidad diseñada en este gobierno, se han creado nuevos y más ministerios, nuevas sub secretarías, organismos de administración regional, etc. en definitiva este gobierno, no sólo que se ha propuesto desneoliberalizar el estado, sino también desconcentrarlo, que es una característica importante. Además pretende recuperar el rol del estado en la junta bancaria, en las corporaciones de desarrollo, en el banco central, etc. la principal característica de esta recuperación del rol del estado es la creación del SENPLADES, es decir el organismo de planificación del estado

Aún falta ver la profundidad de los cambios en la política económica, esa es una batalla aún no dada para desneolibaralizar esa parte de la política estatal. Parte de la “crisis de gobernabilidad” de estos 30 años, se expresó en la inestabilidad de los ministros, así alrededor de 400 ministros fueron parte de los últimos 7 gobiernos. Pero a pesar de tal movilidad y recambios, la política económica siguió intacta, era como si no importaba quine esté, los pilares neoliberales estaban sólidos. Ahí se nota la fortaleza del modelo neoliberal que se consolidó en instituciones y no en individuos, que se convirtieron en operarios. No se puede dejar de lado el papel de los multilaterales en todo este proceso.

Si al inicio del gobierno nos hicimos la pregunta ¿qué tipo de estado tenemos después de desneoliberalizar al país? Después de un año de gobierno, es obvio que será un estado capitalista, más moderno, menos salvaje, más social, pero capitalista. Pero además será muy particular pues, no será igual al estado de los 70 u 80, tampoco al de los 90, será otro Estado difícil aún de definir.

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