24
Nov

LA LIBERTAD AMORDAZADA

Diego Alejandro Gallegos Rojas

Las imperfecciones de la democracia se corrigen, se cauterizan con más y mejores libertades responsables. No es restringiendo las libertades, como equivocadamente pensamos que fortaleceríamos a nuestra embrionaria democracia. Es con la participación de la ciudadanía que genere debates democráticos, profundos, propositivos, convocando, de ser posible, a todas las instancias sociales para construir una libertad con responsabilidad, que es necesaria porque así es la vida misma. Esa libertad con responsabilidad nace conmigo y con los demás.

Sin embargo, esto no ha sucedido. Desde ciertos sectores de la mala prensa, se ha recurrido en algunas ocasiones a denigrar el buen nombre de las personas, el respeto a la vida privada, sin tener en cuenta el gravísimo daño moral que ha hecho a los afectados, lo que ha generado resistencia por parte de la ciudadanía. Frente a ello, existe también, la prensa seria, responsable, bien intencionada, que ha permitido y nos permite conocer las desviaciones del poder, que es bueno y justo reconocerlo.

La prensa no puede prostituirse ni ser incondicional ante nadie peor ante ningún régimen de turno, ni ceder a las tentaciones del poder para satisfacer los caprichos insaciables de cualquier gobierno. Tampoco puede ser fanática de su propio fanatismo, de su propia irreverencia.  Los medios de comunicación deben tener la sabiduría suficiente para conocer y reconocer sus errores, sus vicios, sus imperfecciones; corregirlos, superarlos, consecuentemente, ser mejores, este es un llamado de atención para que se haga un mea culpa, de buena  fe, porque  la libertad de expresión también zozobra  no sólo hacia la periferia, sino dentro de la propia mesa de redacción, imponiéndose a veces el poder de los dueños de los medios, que también mutilan el pensamiento, y  que responderían a mezquinos intereses de una élite económica, intocable, endiosada que perdió su verdadero horizonte. No podemos ocultarlo, ha ocurrido así  y esperemos que cambie. Mientras que, el poder político no debería ver a los medios de comunicación como sus verdugos, sus peores enemigos, más bien, debería tener la apertura necesaria, para garantizar el libre discernimiento, la autonomía de los ciudadanos y ciudadanas, y no ser el encargado de seleccionar lo que deberíamos leer, escribir, mirar e incluso hasta pensar, soñar, respirar...

Los medios de comunicación serían el termómetro perfecto para medir la capacidad de tolerar, de escuchar, de disentir, de dialogar, de respuesta, de prudencia, de humildad, de sabiduría, de consensos que tendría el poder frente a la opinión pública y entre los ciudadanos. Todo esto nos permitiría tener un ambiente de armonía, de reencuentro en la diversidad de las libertades con el pensamiento autocrítico-democrático.

La verdadera prensa, está ahí, para aplaudir, celebrar las acciones positivas de los gobernantes, y también para hacerle sombra al poder, con preguntas impertinentes, maliciosas, imprudentes. Si es así bienvenido sea. Los líderes auténticos no deberían extrañar aquello, es preferible conocer una crítica mordaz, que el halago mojigato, hipócrita, empalagoso, de ciertos asesores adulones, que obnubilarían a los gobernantes  para alimentar sus egos, en consecuencia, ellos tampoco actuarían con plena libertad, porque estarían repletos de sus delirios mesiánicos, de grandeza.

La prensa no perdería su esencia de ser, aun cuando existan  ideas escurridizas, deformadas, antipáticas, que incomodan a los regímenes. A veces son convenientes los abusos de opinión, a que existan excesos de opresión comandados desde el Estado. Entonces, la prensa debe gobernarse por valores  éticos que no sean  impuestos desde el poder, sino por ellos mismos, a través de principios honestos, coherentes, íntegros, transparentes, a fin de que sean el referente de credibilidad, de objetividad, de independencia, de imparcialidad, de un verdadero pluralismo democrático que reclama, exige la sociedad. Así entenderíamos que los medios de comunicación no sólo están para denunciar las torpezas y los desvaríos del poder, convirtiéndose en fiscalizadores de los actos de todos los gobiernos, sino que deben generar espacios de opinión, de reflexión, mirando con un rostro humano, de carne y hueso, sensible a la problemática de la gente empobrecida, descalza, constituyéndose así, en la conciencia  y confianza social de todo el país.

Sin embargo, preocupa que la Asamblea Nacional a través de la Comisión respectiva, presentará el informe para el primer debate en el Pleno de la Ley Orgánica de Comunicación, sobre la libertad de expresión, lo que se pretendería es restringir, autocensurar, la divulgación del torrente de  información que se genera en el  país. Hacerlo desde el poder político es peligroso porque se estaría castrando a las libertades, resucitando los monstruos del fascismo, de las dictaduras que detestan, odian la libertad de opinión, de la prensa porque erróneamente considerarían que confabulan contra su obsesión de tener todo bajo control, lo que no es  ético ni moral que se imponga una sola verdad, un solo  pensamiento hegemónico, ideológico, que atenta contra la dignidad, los derechos humanos, consecuentemente, conspirarían contra nuestra inmadura democracia.

La libertad es un canto de resistencias, de utopías, de esperanzas... La libertad nos mira, nos confronta, nos abraza de frente  y no de espaldas. Molesta que se tome el nombre del pueblo y con mensajes subliminales, aburridos, cansinos, pretenderían taladrarnos el cerebro, haciéndonos creer que tenemos los ciudadanos el poder, cuando no es  verdad. Si en realidad lo tuviéramos,  existiría una auténtica participación ciudadana, situación que todavía no la vemos. Preocupa que el gobierno se crea el dueño del poder, de la voluntad popular, porque justificaría sus actuaciones en la soberanía individual que no se agota sólo en el acto de votar. Por eso, desatinadamente, creen que así tienen la autoridad para desenredar la madeja democrática y lo único que consiguen es enredarnos más.  Indigna también que se  ufanen diciendo que lo hacen por amor al país, cuando sus acciones los deslegitiman. Si realmente lo aman, si son patriotas, aún están a tiempo de rectificar, eso demostraría la grandeza de sus espíritus generosos, de lo contrario, nos confirmarían con mucha tristeza que no aman a  la patria ecuatoriana, que la aborrecerían desde el corazón, con las vísceras, con toda el alma.

La libertad de expresión, de prensa, no sólo es asunto de los periodistas, de los comunicadores sociales, nos concierne a todos, de lo contrario, las consecuencias serían catastróficas porque nos llevarían después a que los ciudadanos no podríamos opinar, escribir, investigar, cuestionar, proponer abierta y libremente sobre los actos del régimen  e incluso sobre nuestra propia existencia. Todos tendríamos la obligación moral de defender las libertades, de protegerlas de los miedos que carcomen al poder. Para ello, debemos liberarnos de nuestros propios miedos, que nos estancan, que nos impiden ser libres. Tal vez, es esa la primera libertad a la que todos y todas debemos trabajar a conciencia, con responsabilidad, nuestra libertad interior. Sólo así daríamos un gran salto hacia el progreso humano, de lo contrario, parece que estaríamos paralizados. Eso le hace falta al gobierno, mirarse hacia dentro  sin temor, como una especie de catarsis, de desahogo, de liberación, que también nos hace falta a todos. Es imperioso  hacerlo, si deseamos un cambio positivo, optimista que trascienda hacia la liberación del poder que es también la sanación mental, espiritual de nuestra sociedad ecuatoriana, latinoamericana. Mientras aquello ocurra, defendamos a la libertad: libre, sin cadenas, sin censuras, ni  mordazas.

27
Jul

Universidades estancadas

Juan J. Paz y Miño Cepeda

En los pasados días, algunos rectores y también el presidente del CONESUP, han copado los medios de comunicación con entrevistas, opiniones y quejas contra el anteproyecto de Ley Orgánica de Educación Superior preparado por SENPLADES. Pero además de los cuestionamientos a la ley, que en distintos puntos son infundados, sus criterios han servido como otro de los temas de turno para alimentar las críticas de orden político.

Sin embargo, es necesario avanzar en las reflexiones, para no caer en los recurrentes temas que privilegian los rectores y que en mucho se orientan por la defensa de sus propios intereses.

Desde la década de los sesenta del pasado siglo, la universidad pública ecuatoriana fue afectada por el doble juego de la masificación estudiantil y la politización institucional. Pero en los ochenta y noventa creció el fenómeno de la proliferación de universidades privadas. Y, para estar a tono con el rumbo que tomó la economía nacional, el ambiente universitario se contagió del “neoliberalismo” académico. A tal punto que las universidades se afirmaron como instituciones de docencia y no de investigación. Ha interesado el mayor número de estudiantes, las “facilidades” para su promoción y la organización de programas de estudio en función de las “demandas del mercado”. Los “administradores” aparecían frecuentemente como los consultores ideales para la planificación curricular y la organización institucional. Se puso de moda la evaluación de las “buenas clases” y hasta se llegó al colmo de creer que se garantizaba academicismo con las certificaciones ISO. Los profesores pasaron a ser instrumentos de semejante “sistema”, con una acumulación de 18, 20, 24 y hasta más horas-clase semanales. La precarización del profesorado universitario también llegó. Y, además, la devaluación de los títulos universitarios.

Hay que sumar la proliferación de carreras en administración y empresa, la de “postgrados” en las mismas ramas y el abandono casi absoluto de la investigación científica, incluidas las ciencias sociales, ampliamente maltratadas. Los pocos investigadores y científicos de diversas áreas se han encontrado con apoyo escaso y sus esfuerzos frecuentemente han sido personales. Los recursos para la investigación universitaria merecían reestructurarse. Y el CONESUP ha acompañado a todos estos procesos, casi siempre en forma contemplativa e ineficaz.

Es necesario cambiar el panorama antiguo. Y la universidad ecuatoriana tiene que mirarse frente al mundo académico internacional. No es posible que las universidades se mantengan alejadas de las necesidades del desarrollo estatal planificado, algo normal en otros países. Es inconcebible fomentar la “investigación” con profesores mal remunerados, sometidos a las simples “horas-clases” y, además, a los dictámenes de autoridades carentes de control y evaluación. Es imposible lograr universidades de calidad sin alterar el régimen de la docencia. Y peor aún, avanzar con estudiantes tratados como “clientes”, sin rigurosas exigencias. No puede caminar el Ecuador con el tipo de sistema universitario actualmente existente.

14
Jul

Revolución Juliana

Por Juan Paz y Miño.

El 9 de Julio de 1925 la joven oficialidad del Ejército tomó el poder. Se inició así la Revolución Juliana, que comprendió dos Juntas Provisionales de gobierno y la presidencia de Isidro Ayora (1926-1931).

La Revolución se produjo bajo una serie de condiciones: la severa crisis económica, el agotamiento del Estado Liberal, el declive del bipartidismo liberal-conservador, el despertar del movimiento obrero, un ambiente internacional de avance de la conciencia social, la instalación del socialismo en la Unión Soviética (1917). Sobre todo, fue una reacción contra las poderosas oligarquías, particularmente de la bancaria, que habían mantenido sujeto al Estado como instrumento de sus intereses.

Hasta este momento, los bancos eran emisores de billetes, controlaban el régimen monetario y eran prestamistas de los gobiernos. Todavía existían cuentas públicas descentralizadas y hasta autónomas, sujetas al manejo privado y político. Y los primeros núcleos de trabajadores carecían de derechos fundamentales, en un país hegemonizado por el sistema oligárquico-terrateniente.

Los gobiernos julianos por primera vez fiscalizaron a los bancos, centralizaron las rentas y organizaron la hacienda pública bajo una Ley de Presupuesto. Con el concurso de la Misión norteamericana de Edwin W. Kemmerer, crearon el Banco Central, la Superintendencia de Bancos y la Contraloría. Los julianos inauguraron la misión social del Estado, con el Ministerio de Previsión Social, la Caja de Pensiones, las Direcciones de Salud y leyes sobre contratos laborales, salario, jornada y sindicatos. Este conjunto de políticas, que por primera vez en la historia definió el activo papel del Estado en la economía y en el trabajo, fue ampliamente respaldado por los sectores medios y populares del país. Naturalmente provocó la reacción de las oligarquías y en especial de la plutocracia que lanzó una campaña regionalista permanente, intentando movilizar el “guayaquileñismo” y sosteniendo que “el oro de la Costa se quieren llevar los serranos”.

Pero la Revolución Juliana, que incluso se inició en Guayaquil, recibió amplio respaldo popular en la misma ciudad. Víctor E. Estrada, ilustre banquero guayaquileño, no solo saludó a los julianos, sino que se consideró un precursor de sus ideas económicas. El esfuerzo de los gobiernos julianos por obras y mejores condiciones de salubridad y servicios médicos en Guayaquil fue reconocido en la misma época. Y la legislación social protegió algo más a los trabajadores, de cuyas filas provinieron los muertos del 15 de noviembre de 1922, víctimas de la represión de las mismas oligarquías que resistieron a las transformaciones julianas.

En las fiestas de Guayaquil y en el calendario histórico del Ecuador, la Revolución Juliana ocupa un sitial importante por su posición social y antioligárquica. Por eso es que los grupos de poder procuran tapar el significado de dicha revolución para el Ecuador y en Guayaquil la tildan de “ignominiosa”. Ese tipo de ataques, como en la actualidad, siempre han estado presentes cuando existen gobiernos que golpean los intereses de las élites del poder.

8
Jul

¿CRISIS DE LOS 25?

Por Milton Castillo Maldonado.

miltoncastilloEn psicologìa se habla de la "crisis de los veinticinco" o "crisis del cuarto de vida", en donde comienzan, dicen los entendidos, la verdadera adultez y se termina por ende la adolescencia. A los jòvenes de esa edad le vienen interrogantes trascendentales como la incertidumbre del futuro y la inseguridad de lo que están haciendo, se dan cuenta de cosas sobre sì mismos que no sabìan antes y que quizàs no les gusta, que el círculo de amigos es màs pequeño que unos años atrás, que las multitudes no son tan divertidas y a veces hasta incomodan, se extraña la sencillez de antes y no poder socializar con la misma gente de forma constante, y que quienes se llamaban verdaderos amigos no eran tan especiales despuès de todo porque cada quien busca sus propios intereses, que los demàs son egoístas y cunde el arrepentimiento por haber perdido contacto con gente de verdad, en la crisis de los 25 quien la padece se siente genial e invencible (a veces) y tambièn con miedo y confundido; que te rompen el corazòn y aparece la profunda incógnita de cómo esa persona "que se amó tanto" pudo haber hecho tanto mal. La crisis de los 25 hace que quien la sufre se acueste por la noche y se pregunte por què no se puede conocer a alguien lo suficientemente interesante y honesto como para querer conocerlo mejor, o que, si se ama realmente a alguien no se está seguro de sentirse preparado para comprometerse por el resto de la vida, y así, docenas de interrogantes que en definitiva se van diluyendo sólo con la lógica de lo cotidiano y que te ponen en una encrucijada trascendental: adecuarse a un sistema social que no te gusta del todo o (algo excepcional) un luchador constante crìtico e inconforme de la porquerìa que està a tu alrededor.

Irónicamente, el ùnico que no tiene crisis a los veinticinco, y que al contrario, està pròspero y millonario es el pelucòn light hermano del Presidente que a los veinticino años de ejercicio profesional, lapso en el cual, inclusive fue contratista fallido con una de sus empresas, se alza, con uno de cada cuatro contratos en los que participa frente al Estado (dicho por él mismo).

Veamos con atenciòn si aquellos que decìan romper con "los 25", frente a la ninguna crisis del Ing. Correa, y todo lo que ello implica, y si en realidad son consecuentes, deciden "dejar de mamar la teta" y se retiran de ese amor (gobierno) que les ha traicionado a sus principios. No hacerlo significa que nunca tuvieron 25 y que siempre fueron viejos maduros que sabìan lo que querìan en la vida, y ahora que ya estàn en el poder, no hay razòn suficiente para dejarlo.

En este Gobierno hay alguien que pudiera dar una lección de vida a quienes aún soñamos que pueden haber tiempos mejores?. O saldrán a decir, tranquilo hombre, no hay crisis, es un tema de la oposiciòn perversa y de la prensa mediocre, no seas francotirador.

8
Jul

Honduras y el futuro del socialismo

Por Luis Alberto Mendieta.

hondurasLa visión internacional que muchos países, especialmente anglosajones, tienen de América del Sur, es la de una región de caos, de banana republics y anécdotas risueñas de todo tipo, siendo sin duda las políticas las más sabrosas. Ríen con desprecio la torpeza y el romanticismo de una región y una cultura que no entienden en absoluto, pero que la comparan con la suya bajo la elemental mirada del primate, que piensa que si él come bananas, todos deben hacerlo.

Es innegable que hay historias francamente absurdas en la región, como la “Guerra del Fútbol”[1], guerra de 6 días, que enfrentó a Honduras y El Salvador y cuyo aparente leit motiv fue un partido por las eliminatorias para la Copa Mundial del año 1970.

Debajo del circo que los medios sensacionalistas armaron respecto al tema, subyacía una verdad sumamente dolorosa: los campesinos salvadoreños, desempleados o explotados por los latifundistas de su país, emigraban en oleadas a Honduras en busca de empleo y mejores condiciones de vida. Con la decisión por parte del gobierno hondureño de iniciar una reforma agraria en su país, se decidió expulsar de Honduras a los campesinos de El Salvador, para entregar la tierra a sus propios campesinos.

Mientras tanto, los conservadores salvadoreños (todos ellos terratenientes), vieron en esa situación la posibilidad de que a corto plazo los campesinos (con el ejemplo de Honduras), exigieran de la misma manera una reforma agraria en El Salvador, por lo que presionaron para que se iniciaran acciones bélicas en contra de Honduras, bajo pretexto de defender a sus compatriotas. Finalmente (y luego de que el ejército salvadoreño llegara cerca de Tegucigalpa), la O.E.A. ayudó a resolver el conflicto.

La fama de gente caótica y confusa que se nos ha impuesto no es tan inocente y “bien merecida” como pareciera a primera vista. En realidad todo es parte de un viejo proyecto: la doctrina Monroe.

Pero, ¿Cuál es la razón de que se haya orquestado un golpe de estado al Presidente Zelaya?

De acuerdo al periódico virtual Prensa de Frente [2], son los intereses de grupos farmacéuticos norteamericanos y europeos los que han causado esta situación, debido a las alianzas que el gobierno de Zelaya ha establecido con Venezuela para el ingreso de medicamentos genéricos a Honduras, cortando así el lucrativo negocio de abastecimiento de medicinas a los hospitales públicos hondureños.

Pero detrás veo yo al Imperio protegiendo intereses aún más sórdidos, que se realizan a través de Puerto Cortés, así como una cura en salud de las mineras norteamericanas, que explotan, deforestan y destruyen, dejando a cambio limosnas en la alcancía del gobierno hondureño. Todos temen que el socialismo llegue a Honduras.

¡Atención con lo que está pasando! Lo que ocurre en Honduras es una clara advertencia del gobierno norteamericano, que ante la falta de salidas creativas a sus planes de dominación sobre América Latina, anuncia a golpe de fusiles (que ni siquiera son suyos), lo que les espera a las demás naciones “revoltosas”.

Es imprescindible diversificar los liderazgos, para que la posible muerte “accidental” de los líderes actuales del socialismo latinoamericano no perjudique la nueva visión que nuestros pueblos tienen del siglo 21.

[1] Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_del_F%C3%BAtbol

[2] http://www.prensadefrente.org/

3
Jul

[Música de aquí] Mercedes Sosa: Canción para un niño en la calle

(Chivatazo de Sara Serrano)

...el amor se ha perdido, como un niño en la calle.

---

A esta hora exactamente,
Hay un niño en la calle....
¡Hay un niño en la calle!

Es honra de los hombres proteger lo que crece,
cuidar que no haya infancia dispersa por las calles,
evitar que naufrague su corazón de barco,
su increíble aventura de pan y chocolate;
poniéndole una estrella en el sitio del hambre,
de otro modo es inútil, de otro modo es absurdo,
ensayar en la tierra la alegría y el canto,
porque de nada vale, si hay un niño en la calle.

Todo lo tóxico de mi país a mi me entra por la nariz,
lavo autos, limpio zapatos, huelo pega y también huelo paco.
Robo billeteras pero soy buena gente, soy una sonrisa sin dientes.
Lluvia sin techo, uña con tierra, soy lo que sobró de la guerra;
un estomago vacío, soy un golpe en la rodilla, que se cura con el frío.
El mejor guía turístico del arrabal, por tres pesos te paseo por la capital.
No necesito visa pa' volar por el redondel porque yo juego con aviones de papel.
Arroz con piedra, fango con vino, y lo que me falta me lo imagino.

No debe andar el mundo con el amor descalzo,
enarbolando un diario como un ala en la mano;
trepándose a los trenes, canjeándonos la risa,
Golpeándonos el pecho con un ala cansada.
No debe andar la vida, recién nacida, a precio,
La niñez arriesgada a una estrecha ganancia,
porque entonces las manos son inútiles fardos,
y el corazón, apenas, una mala palabra.

Cuando cae la noche duermo despierto, un ojo cerrado y el otro abierto,
por si los tigres me escupen un balazo; mi vida es como un circo pero sin payaso.
Voy caminando por la zanja haciendo malabares con 5 naranjas,
pidiendo plata a todos los que pueda en una bicicleta de una sola rueda.
Soy oxígeno para este continente, soy lo que descuidó el presidente,
no te asustes si tengo mal aliento, si me ves sin camisa con las tetillas al viento;
yo soy un elemento más del paisaje, los residuos de la calle son mi camuflaje,
como algo que existe, que parece de mentira, algo sin vida pero que respira.

Pobre del que ha olvidado que hay un niño en la calle,
que hay millones de niños que viven en la calle,
y multitud de niños que crecen en la calle.
Yo los veo apretando su corazón pequeño,
mirándonos a todos con fábula en los ojos;
un relámpago trunco les cruza la mirada,
porque nadie protege esa vida que crece.
Y el amor se ha perdido, como un niño en la calle...

Oye, a esta hora exactamente hay un niño en la calle.

Hay un niño en la calle.

Fuente:  (editada) http://libretadetextos.blogspot.com/2009/06/lluvia-sin-techo-una-con-tierra-soy-lo.html

29
Jun

Atilio A. Boron. Honduras: la futilidad del golpe

ALAI AMLATINA, 28/06/2009.- La historia se repite, y muy probablemente concluya de la misma manera. El golpe de estado en Honduras es una re-edición del que se perpetrara en Abril del 2002 en Venezuela y del que fuera abortado ante la fulminante reacción de varios gobiernos de la región en Bolivia el año pasado. Un presidente violentamente secuestrado en horas de la madrugada por militares encapuchados, siguiendo al pie de la letra lo indicado por el Manual de Operaciones de la CIA y la Escuela de las Américas para los escuadrones de la muerte; una carta de renuncia apócrifa que se dio a conocer con el propósito de engañar y desmovilizar a la población y que fue de inmediato retransmitida a todo el mundo por la CNN sin antes confirmar la veracidad de la noticia; la reacción del pueblo que conciente de la maniobra sale a la calle a detener los tanques y los vehículos del Ejército a mano limpia y a exigir el retorno de Zelaya a la presidencia; el corte de la energía eléctrica para impedir el funcionamiento de la radio y la televisión y sembrar la confusión y el desánimo. Como en Venezuela, ni bien encarcelaron a Hugo Chávez los golpistas instalaron un nuevo presidente: Pedro Francisco Carmona, a quien la inventiva popular lo rebautizó como “el efímero.” Quien desempeña su rol en Honduras es el presidente del Congreso unicameral de ese país, Roberto Micheletti, quien juró este domingo como mandatario provisional y sólo un milagro le impediría correr la misma suerte que su predecesor venezolano.

zelayaLo ocurrido en Honduras pone de manifiesto la resistencia que provoca en las estructuras tradicionales de poder cualquier tentativa de profundizar la vida democrática. Bastó que el Presidente Zelaya decidiera llamar a una consulta popular -apoyada con la firma de más de 400.000 ciudadanos- sobre una futura convocatoria a una Asamblea Constitucional para que los distintos dispositivos institucionales del estado se movilizaran para impedirlo, desmintiendo de ese modo su supuesto carácter democrático: el Congreso ordenó la destitución del presidente y un fallo de la Corte Suprema convalidó el golpe de estado. Fue nada menos que este tribunal quien emitió la orden de secuestro y expulsión del país del Presidente Zelaya, prohijando como lo hizo a lo largo de toda la semana la conducta sediciosa de las Fuerzas Armadas.

Zelaya no ha renunciado ni ha solicitado asilo político en Costa Rica. Fue secuestrado y expatriado, y el pueblo ha salido a la calle a defender a su gobierno. Las declaraciones que logran salir de Honduras son clarísimas en ese sentido, especialmente la del líder mundial de Vía Campesina, Rafael Alegría. Los gobiernos de la región han repudiado al golpismo y en el mismo sentido se ha manifestado Barack Obama al decir que Zelaya "es el único presidente de Honduras que reconozco y quiero dejarlo muy claro". La OEA se expresó en los mismos términos y desde la Argentina la Presidenta Cristina Fernández declaró que "vamos a impulsar una reunión de Unasur, aunque Honduras no forma parte de ese organismo, y vamos a exigir a la OEA el respeto de la institucionalidad y la reposición de Zelaya, además garantías para su vida, su integridad física y la de su familia, porque eso es fundamental, porque es un acto de respeto a la democracia y a todos los ciudadanos.”

La brutalidad de todo el operativo lleva la marca indeleble de la CIA y la Escuela de las Américas: desde el secuestro del Presidente, enviado en pijama a Costa Rica, y el insólito secuestro y la golpiza propinada a tres embajadores de países amigos: Nicaragua, Cuba y Venezuela, que se habían acercado hasta la residencia de la Ministra de Relaciones Exteriores de Honduras, Patricia Rodas, para expresarle la solidaridad de sus países, pasando por el ostentoso despliegue de fuerza hecha por los militares en las principales ciudades del país con el claro propósito de aterrorizar a la población. A última hora de la tarde impusieron el toque de queda y existe una estricta censura de prensa, pese a lo cual no se conoce declaración alguna de la Sociedad Interamericana de Prensa (siempre tan atenta ante la situación de los medios en Venezuela, Bolivia y Ecuador) condenando este atentado contra la libertad de prensa.

No está [por] demás recordar que las fuerzas armadas de Honduras fueron completamente reestructuradas y “re-educadas” durante los años ochentas cuando el Embajador de EEUU en Honduras era nada menos que John Negroponte, cuya carrera “diplomática” lo llevó a cubrir destinos tan distintos como Vietnam, Honduras, México, Irak para, posteriormente, hacerse cargo del super-organismo de inteligencia llamado Consejo Nacional de Inteligencia de su país. Desde Tegucigalpa monitoreó personalmente las operaciones terroristas realizadas contra el gobierno Sandinista y promovió la creación del escuadrón de la muerte mejor conocido como el Batallón 316 que secuestró, torturó y asesinó a centenares de personas dentro de Honduras mientras en sus informes a Washington negaba que hubiera violaciones de los derechos humanos en ese país. En su momento el Senador estadounidense John Kerry demostró que el Departamento de Estado había pagado 800 mil dólares a cuatro compañías de aviones de carga pertenecientes a grandes narcos colombianos para que transportasen armas para los grupos que Negroponte organizaba y apoyaba en Honduras. Estos pilotos testificaron bajo juramento confirmando las declaraciones de Kerry. La propia prensa estadounidense informó que Negroponte estuvo ligado al tráfico de armas y de drogas entre 1981 a 1985 con el objeto de armar a los escuadrones de la muerte, pero nada interrumpió su carrera. Esas fuerzas armadas son las que hoy depusieron a Zelaya. Pero la correlación de fuerzas en el plano interno e internacional es tan desfavorable que la derrota de los golpistas es sólo cuestión de (muy poco) tiempo.

24
Jun

Miguel d'Escoto abre la Conferencia sobre Crisis y Desarrollo en la ONU

ALAI AMLATINA, 24/06/2009.-  El presidente de la Asamblea de las Naciones Unidas, Miguel d’Escoto Brockmann, inauguró hoy, 24 de junio, en Nueva York, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Crisis Financiera y Económica Mundial y su Impacto Sobre el Desarrollo, con un discurso sobre "La actual crisis financiera y económica mundial a la luz del bien común de la tierra y de la humanidad".

El evento, llamado también el "G192", reúne a altos representantes de los gobiernos del mundo para explorar soluciones, no solo a la crisis económica y financiera, sino al conjunto de crisis que amenazan a la humanidad y al planeta, ya que, como afirmó d'Escoto, "los retos de las diferentes crisis están todos interconectados y nos obligan a nosotros, representantes de los pueblos de la Tierra, a proclamar nuestra responsabilidad unos hacia los otros y a que juntos, con gran esperanza, busquemos soluciones incluyentes."

El ex canciller nicaragüense advirtió que: "No es humano ni responsable construir una Arca de Noé que salve solamente al sistema económico imperante dejando a la gran mayoría de la humanidad a su propia suerte, sufriendo las nefastas consecuencias de un sistema impuesto por una irresponsable, aunque poderosa minoría."

Al prevenir que "hemos llegado a la última frontera", d'Escoto subrayó la necesidad de buscar un modelo sostenible de vivir.  "El egoísmo y la codicia no se pueden remendar. Tienen que ser sustituidos por la solidaridad y eso, obviamente, implica un cambio radical. Si realmente lo que queremos es una paz estable y duradera, debemos estar absolutamente claros que debemos ir más allá de controles y correcciones del modelo existente y crear algo que apunte hacia un nuevo paradigma de convivencia social.  (…) Hemos construido una economía globalizada. Ahora es el momento de crear una política y una ética globalizadas a partir de las muchas experiencias y tradiciones culturales de los diferentes pueblos", afirmó.

Este reto, según el Presidente de la Asamblea, implica incorporar la óptica que viene de las ciencias de la Tierra, según las cuales la Tierra está insertada dentro de un vasto y complejo cosmos en evolución.  "Esta concepción contemporánea se compagina con la ancestral visión de la Humanidad y de los pueblos originarios para los cuales la Tierra siempre fue y es venerada como Madre", subrayó, añadiendo que "Lamentablemente, a raíz de nuestro excesivo consumo y despilfarro, la Tierra ha ultrapasado ya en 40% su capacidad de reposición de los bienes y servicios que generosamente nos ofrece".

De esta óptica debe nacer una nueva ética planetaria del bien común, cuya primera afirmación, según d'Escoto, consiste en proclamar y salvaguardar el Bien Común de la Tierra y de la Humanidad; se trata de bienes que no pueden ser apropiados privadamente por nadie y deben servir a la vida de todos, de las presentes y de las futuras generaciones y de la comunidad de los demás seres vivientes, señaló.

Estos bienes fundamentales serían: la propia Tierra, la biósfera de la Tierra -especialmente el agua, los océanos y los bosques-, los climas de la Tierra y la propia Humanidad como un todo.  Respecto a esta última, d'Escoto plantea como indispensable la abolición de las armas nucleares por completo, no simplemente reducción o no proliferación.

Estrategias frente a las crisis

A la luz de estos principios éticos, el Presidente de la Asamblea puso a consideración cinco estrategias de salida a las actuales crisis, con miras a dar las bases para lo que llama una biocivilización:-

"Primero: la utilización sostenible y responsable de los escasos recursos naturales. Esto implica superar la lógica de la explotación de la naturaleza y fortalecer la relación de respeto y de sinergia.

"Segundo: devolver a la economía su debido lugar en el conjunto de la sociedad, superando la visión reduccionista que la hizo el gran eje estructurador de la convivencia humana. La economía debe ser respetuosa de valores y no fuente de valores; debe ser vista como la actividad destinada a crear, dentro del respeto de las normas sociales y ecológicas, las bases de la vida física, cultural y espiritual de todos los seres humanos sobre el planeta.

"Tercero: generalizar la democracia a todas las relaciones sociales y a todas las instituciones. No solamente aplicarla y profundizarla en el campo político, con una nueva definición del Estado y de los organismos internacionales, sino también ampliarla al área de la economía, de la cultura y de la relación entre hombres y mujeres para que sea un valor universal y verdaderamente una democracia sin fin.

"Cuarto: forjar un ethos mínimo desde el intercambio multicultural y desde las tradiciones filosóficas y religiosas de los pueblos, a fin de que puedan participar en la definición del Bien Común de la Humanidad y de la Tierra y en la elaboración de nuevos valores.

"Quinto: potenciar una visión espiritual del mundo que haga justicia a las búsquedas humanas por un sentido trascendente de la vida, de la labor creativa de los humanos y de nuestro corto tránsito por este pequeño planeta".

Asimismo, d'Escoto nombró cinco principios éticos para mantener viva la realidad dinámica y en construcción del Bien Común de la Humanidad y de la Tierra: el respecto, el cuidado, la compasión, la responsabilidad universal y la cooperación.

Para concluir, expresó la profunda convicción de que el escenario actual no es de tragedia sino de crisis.  "La tragedia termina mal con una Tierra desvastada pero que puede continuar sin nosotros.  El actual dolor no es el estertor de un moribundo, sino el dolor de un nuevo parto", declaró.  Y recordó a los representantes de los gobiernos que "para poder aprovechar las oportunidades que la actual crisis nos presenta, tendremos que deponer actitudes egoístas.  Estas, en verdad, sólo buscan preservar un sistema que, supuestamente, beneficia a una minoría y claramente tiene nefastas consecuencias para la inmensa mayoría de los habitantes del planeta".

15
Jun

Margarita Aguinaga: Signos de la resistencia indígena, para América Latina

margaritaHace más de un año, la ONU, enviaba a los gobiernos del mundo, sobre todo de América Latina, la declaratoria de los derechos colectivos, derechos humanos de los indígenas, para que los gobiernos aplicaran, en sus normativas constitucionales y se pudieran ampliar las democracias latinoamericanas, sobre todos en los países en donde la población indígena, constituye una población considerable.

Si más de quinientos años de resistencia indígena no hubieran transcurrido, sería posible pensar que esta declaración, sentida por muchos como una importante dádiva institucional, después de masacres similares a las vividas estos últimos siglos, -tan coherentemente similar, con la masacre propiciada por Alan García y las transnacionales en Badu-Perú, es la que moviliza a los pueblos y nacionalidades indígenas del continente a defender sus derechos. Nada más de corta vista, que aquella sola posible insinuación.

Alguien que conozca la historia de América latina, desde el proceso de acumulación originaria del capital, tesis desarrollada por Marx, sabe que en juego, están aspectos que no solo tienen que ver, con la aplicación del TLC y la protesta específica de un pueblo. Pero como la memoria histórica, muchas veces es extremadamente desmemoriada, es preciso colocar, una y otra vez, ahí donde la historia no solo duele, sino explica nuestra matriz de múltiples desigualdades, que es lo que realmente representa cada hecho de violencia y asesinato de pueblos indígenas.

Implica estar vinculados estructuralmente, no solo territorialmente, por un origen y una historia colonial y neocolonial, que desenmascara lo que podría aparecer como una relación diametralmente opuesta, entre países donde las poblaciones indígenas casi fueron exterminadas y sociedades donde las poblaciones indígenas lograron resistir al exterminio, pero se impuso un orden de clases, étnico, racial y sexual.

Cuando fue la conquista, se decía que los indígenas no tenían cultura, los españoles justificaron las masacres y el exterminio indígena, diciendo que eran bestias y gente animalizada, a la que había que culturizar, evangelizar y hacer conocer el desarrollo. Que coincidente, Alan García y los medios de comunicación peruanos, dicen que los indígenas recientemente asesinados, son ignorantes que no saben que están reclamando, ni conocen que leyes se están tratando en el parlamento, rebeldes agresivos, ciudadanos queriendo asumirse de primero orden, cuando hay prioridades nacionales. Poblaciones agresivas que han asesinado policías, rabiosos, que no pueden ser controlados, por lo que fue necesaria la acción policial-militar.

Bajo el contexto represivo del estado peruano, historia delegada de Fujimori a Alan García, quien bajo ningún concepto ha eliminado ciertos soportes fundamentales de la ley de seguridad nacional peruana, es decir los cuerpos paramilitares y la acción militar sobre la protesta social, se acusa a los indígenas de terroristas. Recordemos a los historiadores, cuando reconocen lo que ocurrió con Túpac Amaru, cuando fue descuartizado, acusado de sedicioso y de conspirador contra el régimen español. Descuartizar su cuerpo, separarlo y enterrarlo en distintos lugares, para que nadie supiera el paradero de su cuerpo, era un claro mensaje de destrucción de la unidad político-cultural de los pueblos indígenas, era una clara declaración racista de desestructuración y fragmentación de la matriz indígena como cultura colectiva, “separando” mestizaje de cultura indígena, se quería anular la capacidad de protesta, como originarios de una civilización extendida y específica, capaz de referenciar una cultural más universal. Los indígenas sacados de los hospitales, desaparecidos, incinerados en los ríos de Badu-Perú y desaparecidos, han sido separados cruelmente de sus familias, torturados, asesinados dentro y fuera de sus comunidades, han sido enterrados en cualquier parte, han sido otra vez borrados de la historia.

Volver a los seres humanos despreciables, desvalorizados, ínfimos, es la táctica de la alienación histórica que acompaña todo proceso de colonización y exterminio, para promover el dominio cultural, no solo racial. Volverlos sujetos de asco y de desprecio social, fue la manera confusa, que hizo que los mestizos y los blancos mestizos de la América latina, corran sus opciones hacia las “culturas desarrolladas”, hacia la negación de su matriz histórica, hacia el desprecio cómplice en contra de pueblos enteros, hacia el olvido de su matriz histórica. La alienación de la diferencia, colocó segmentadamente, a los grupos sociales dominados, como diametralmente opuestos. Fuimos “salvados del salvajismo y el atraso indígena”, por lo que el hecho colonial y neocolonial, se volvió opción cultural y económica dominante, plena y políticamente justificada. Las formas de represión a sangre y fuego, como si se mataran bestias salvajes, es un hecho que se vuelve históricamente impune y aceptado socialmente, por casi todos, como un acto de pureza racial y étnica necesaria, reiterativa, para siempre estar un poco más arriba de los que son considerados lo despreciable, lo inferior, lo atrasado.

La pérdida de la soberanía territorial, es la muestra de la derrota del pueblo que habitaba ese espacio. Solo que la pérdida de autonomía territorial, no es un problema estrictamente geográfico, significa un traspaso de poder del expropiado a manos de l expropiador de recursos naturales, de fuerza de trabajo, de prácticas culturales, de objetos sexuales, de organización geopolítica, de designación del lugar social, económico a ocupar, de asignación de la línea de desarrollo, que quienes son dominados tienen que aceptar.

Luego, de forma constante, hay cuatro aspectos vitales que juegan en cada una de estas masacres: 1)El estado fundamentado en conceptos coloniales, 2) la ideología étnico-racista, 3) la extracción de los recursos naturales y la re-dinamización del modo de producción capitalista, como base de cualquier sus múltiples formas de acumulación del capital, sobre el dominio de la población que se asiente sobre esos recursos naturales generadores de materia prima y, 4) el control y desactivación de los aspectos comunitarios, colectivos y de resistencia de las poblaciones indígenas, que existen a partir de la producción de recursos vitales de la tierra, el agua, el medio ambiente etc., y se enfrentan a esos mismo poderes que los someten.

Y entonces, porque el modelo neoliberal, ha sido tan agresivo contra las poblaciones indígenas?, por qué, la crisis civilizatoria y económica actual, será tan agresiva en contra de los pueblos indígenas?:

Luego, de la resistencia milenaria, a mitas, obrajes, aparcerías, concertajes, huasipungos, trasmutaciones culturales y de fuerza de trabajo indígena durante la conquista española, el proceso de independencia y las repúblicas, bajo los procesos migratorios dentro de las mismas zonas rurales y urbanas, hasta atravesar las resistencias movilizadas y forzadas desde los estados, para las reformas agrarias, sobre todo en México, Bolivia, Ecuador, y otras regiones donde la población indígena es fuerte, la apropiación de la tierra para las y los indígenas tiene un valor económico y cultural muy importante.

Por un lado, Bajo esa lógica, los pueblos indígenas, fueron reducidos a los mínimos niveles de sobrevivencia y acceso a la producción agrícola precaria, de control mínimo de pequeñas parcelas de tierra, subyacentes y subordinadas al desarrollo urbano, dependientes de las haciendas agro-exportadoras y de las empresas agrícolas. Y por otro lado, es que aquí, se reagrupan de forma más activa, formas comunitarias que revitalizaron su resistencia milenaria volviéndola actual, que permitieron generar las condiciones para desarrollar su capacidad de lucha indígena, cuando aparece el neoliberalismo.

Recordemos el aparecimiento del zapatismo en 1995, en México, en contra del TLC, y miremos las luchas durante estos veinte años últimos, del movimiento indígena, de varias regiones de América Latina, han sido fundamentalmente, en contra del racismo, exigiendo democracia y cambios en el estado y en contra del modelo neoliberal y la economía de mercado.

Ello supone pensar que estos últimos veinte años hemos asistido a un re-encuentro histórico de la unidad de los pueblos indígenas, no solo local, nacional sino también regional?. Parecería que sí, la multiplicidad de organizaciones indígenas, reconociendo su historia, intercambiando saberes ancestrales, reconociendo sus memorias históricas, reivindicando sus múltiples formas de resistencia, revalorizando sus figuras históricas, hombres y mujeres, como elementos de encuentro, de esa reunificación de su matriz histórica, supondría, que los pueblos indígenas se miran, en la capacidad de provocar sus propios encuentros regionales internacionales y sus organizaciones locales, nacionales y de representación regional, en América latina., como el espacio de donde emergen con capacidad de poder político y sujetos con autonomía capaz de retornar con vos propia a la continuidad de la lucha por la Pachamama.

Es innegable, que el retorno a la recuperación simbólica y política de su acción colectiva más allá de sus propias nacionalidades y pueblos, les ha llevado a ser parte de los movimientos más activos en estos veinte últimos años y comprender la dinámica del mundo a partir de su cosmovisión. Por decir, no se puede entender cómo sino, dos de los tres procesos de gobiernos considerados actualmente, ahora progresistas y de izquierda, como Ecuador y Bolivia, lograron hacer frenos al neoliberalismo, y lograr cambios de gobiernos, sea en Ecuador, por medio de una figura que no es indígena y en Bolivia, por medio de un presidente que se reconoce indígena.

Cabe indicar que en el caso de Ecuador, a Rafael Correa le falta encontrarse con ese eslabón perdido, que torna desabrida a la revolución ciudadana y lograr un encuentro con los movimientos indígenas, no como fuerza de asistencia desde el estado, sino como poder político, para que realmente se produzca posibilidades socialista en la práctica, y a Bolivia, le falta fortalecer el proceso de autonomía y participación directa, iniciada desde el gobierno de Evo Morales de de lo que podría ser la nueva Bolivia. Los indígenas tiene aciertos y limites en sus experiencias de lucha, que siguen sirviendo para la construcción de una estrategia de resistencia latinoamericana.

Luego, si se observan los tres últimos encuentros, el Encuentro Continental del 2008 en Lima Perú, el Encuentro de pueblos Indígenas en el Foro Social Mundial-Belen 2009 y en último encuentro en Puno- Mayo 2009, es evidente que se está produciendo, en el movimiento indígena, el paso, de una conciencia anti-neoliberal, hacia una conciencia anticapitalista, bajo formas que son claves, frente a la crisis mundial: la lucha por el control de los recursos frente a las transnacionales y de los Tratados de Libre Comercio, vengan de donde vengan, la lucha en contra de la minería, la lucha por la defensa de los territorios, bajo formas de autonomía política, la defensa del derechos y el control del agua, y el enfrentamiento a encuentros de los modelos extractivos capitalistas que han asumido, sean neoliberales o social liberales. La lucha indígena ha juntado la crítica a los tratados de Estados Unidos, pero al mismo tiempo la critica a trasnacionales, incluidas ahora las brasileñas, por medio de Petrobras.

Así como los múltiples llamamientos, en contra de reuniones como la siguiente en Copenhague-2009, declarando la lucha ecológica y de defensa climática, como aspecto central de movilización, que va más allá de la lucha por sus comunidades y la defensa específica de sus territorios.

La reunificación de la matriz indígena, sigue avanzando, en medio de las crisis de la izquierda y de los movimientos sociales, se ha ido concretando en el dialogo de sus experiencias propias de lucha, el respeto de sus identidades especificas, el reconocimiento de la multiplicidad de pueblos y el reencuentro de su historia de lucha. Alcanzan en desdoblamiento del poder, dentro de la institucionalidad gubernamental y fuera de ella. Seis mil indígenas en Puno, declaran la autonomía frente al gran capital y la mismo tiempo, reposan su poder para sostener gobiernos como el de Evo Morales.

Mariategui diría, que estamos asistiendo hace ya varios años, a la unificación de nuestra matriz histórica bajo la forma de la resistencia, a partir de los pueblos indios, que a luz, podría ser el traspaso de las fronteras nacionales y el retorno a la constitución de pueblos indígenas de cara al mundo., como sitio de recuperación de la fuerza transformadora, para los pueblos de América latina. AL mismo tiempo, la lucha autónoma de las mujeres indígenas, como sujetas activas de esa participación, tal como se mira los resultados en Puno, muestra un nuevo signo de crecimiento.

En medio de la crisis que atraviesan varias organizaciones y movimientos indígenas, situación que hay que profundizar, son de las pocas fuerzas que alcanzan grados de unificación, son de las fuerzas que han sido factores sustanciales, para detener el TLC en Ecuador y Bolivia y que ahora, vuelven a criticar a los responsables de la crisis mundial y a contraponer dos polos de la lucha. A pesar de sus condiciones, son de los sujetos que sostiene movilizaciones a veces fragmentadas y otras más amplias en Colombia, Perú, México, Bolivia, Ecuador.

La crisis mundial actual, señala que nuevamente los recursos son un objetivo fundamental, solo que para los indígenas la defensa de los recursos no es solo conciencia de solidaridad nacional e internacional, es la defensa de su propia vida y del planeta.

Se observa que las trasnacionales, en vez de disminuir crecen, como subsidiarias de capitales estadounidenses y europeos y al mismo tiempo alcanzan dimensiones combinadas, con capitales de países como Brasil. Aun no está dicho como será la lucha por ese nuevo reparto de América latina entre EU, UE, China y Brasil, aún falta mucho por saber si van a compartir el poder o se van a repartir América Latina, por sobre los pueblos más pobres. Lo que sí es cierto, es que por ahora, el neoliberalismo va provocando una hibridez, lógica neoliberal conservadora y perversa con una lógica expansiva menos desarrollada y más social, promovida desde Brasil, en un mismo territorio, aliado de unos de los estados más conservadores de América Latina, el estado peruano.

Ellos y ellas saben, que frente a una agresividad económica, como la que se está provocando, no es que solo sus tierras peligran o su habitad, o se fragilizará aún más, el lugar de su vivencia cotidiana, sino que están en riesgo sus vidas. La masacre es muestra, de que inclusive sus pueblos, pueden ser agredidos hasta el punto volver a provocar la extinción de varias nacionalidades y pueblos, por las trasnacionales y gobiernos. Esa lucha por los recursos, no es solo económica, por eso la masacre de Perú, no es solo un eventual choque, entre poblaciones indígenas y el gobierno de Alan García.

A eso le tiene miedo Alan García, por eso, es mejor desactivar esa fuerza antes que permitir el encuentro fortalecido de una matriz que se ha venido reconfigurando, en medio de sus dificultades, crisis y de-sintonías. Luego, Alan Garcia, está mostrando al mundo que es capaz de hacerlo, de desterrarlos si es necesario, es una lección para gobierno vecinos, y al mismo tiempo, como dicen las organizaciones sociales peruanas, el anuncio de una nueva ola represiva y de criminalización de la protesta social, en Perú.

Sin embargo, la sabiduría indígena, también es clarividente de su pertinencia, con las declaraciones últimas, esta la exigiendo al mundo tomar posición, están asumiendo la actitud de cualquier pueblo que siente amenazada su vida.

Falta saber que harán los gobiernos que se dicen de izquierda y progresistas, falta saber si se encontraran las luchas en esa defensa, de es reunificación de la matriz indígena sobre la cual podría reconstruirse parte de una nueva matriz histórica latinoamericana.

Veremos en los siguientes años, si ese encuentro histórico se produce o es simplemente, un efímero destello de memorias ancestrales, que dejaran a algunos instalados, cómodamente en la aplicación de algún derecho indígena, otros aislados en formas de precarización laboral del trabajo agrícola y otras de aceptación del exterminio de poblaciones indígenas en varios lugares del continente, por sobre la explotación de una gran mayoría del planeta.

Eso es lo que está en juego, hablando de fuerzas políticas nacionales y regionales, por eso las políticas en Ecuador, si se vuelven mucho más reaccionarias, en contra de las expresiones legítimas de sobrevivencia y lucha indígena, como si Evo Morales se aleja de su fuerza vital, del movimiento indígena boliviano, para favorecer la repartición de los recursos a las transnacionales.

Estar junto a los pueblos indígenas, no es un tema de estudios académicos antropológicos, no es un tema sentimental, de vinculo afectivo con los pueblos indígenas. Si de socialismo se trata, desconstruir los estados racistas y etnicistas, es una de las tareas de cualquier socialismo que se respete, solo que esta vez, cualquier opción anticapitalista sin un retorno y desconstrucción de la matriz histórica de colonización, es imposible, una nueva historia y una América socialista y libertaria, porque la colonización nos dejó unidos para largo. La historia de América Latina, esta fundamentada sobre ciclos permanente de neocolonización y los pueblos originarios están resistiendo, para recordárnoslo y exigirnos retornar a las raíces históricas, como un paso consecuente no solo hacia el respeto de los derechos humanos de las y los indígenas, sino a la reconfiguración de una nueva cultura desde los pueblos de América latina.

Desde mi pertinencia, tiene aún más sentido, ser feminista en estas tierras ancestrales.…

15
Jun

Juan Paz y Miño: Prensa libre

pazyminoLa prensa escrita nace con “Primicias de la Cultura de Quito” (1792). En el siglo XIX abundan los periódicos nacionales y provinciales. En ellos predominaban las cuestiones ideológicas y el enfrentamiento entre liberales y conservadores.

La prensa comercial surge prácticamente a inicios del siglo XX. La radio, desde los años veinte del pasado siglo. La televisión, desde los sesenta. El Internet tiene una década. De manera que cuando se retornó a la democracia en 1979, tras una década de dictaduras militares “petroleras”, el Ecuador contaba con un amplio aparato de medios de comunicación.

La sucesión de gobiernos constitucionales a partir de 1979 ha ido acompañada de la inevitable influencia política que adquirieron los medios de comunicación, más allá de la simple información, que se supone es lo que “la prensa” hace en forma exclusiva.

Debido a esa situación, las relaciones entre los gobiernos y “la prensa” ha seguido el rumbo de la propia dinamia del país. Nadie puede escapar a ello. Gracias a la prensa se pudo salvar el proceso de retorno al orden constitucional que el sector “golpista” del triunvirato militar (1976-1979) quiso impedir. La prensa ha jugado un papel importantísimo de información en todos los procesos electorales. Pero también se han producido alineaciones políticas expresas. Hubo medios perfectamente identificados con León Febres Cordero (1984-1988). Un periódico quiteño abiertamente se pronunció por el voto y el triunfo de Rodrigo Borja en la campaña (1988-1992). Sixto Durán Ballén (1992-1996) se quejaba de las “críticas infundadas” de la prensa. En las décadas de los ochenta y noventa, un amplio espectro de editorialistas y analistas de los más grandes medios, se volcaron a favor del modelo aperturista, las privatizaciones, la flexibilidad laboral y el retiro del Estado, que defendían como “modernización” deseable.

Desde 1979, no ha existido otra época más atentatoria contra la prensa nacional que la que se vivió bajo el gobierno de León Febres Cordero, con persecuciones, clausura de medios, atentados contra periodistas. Y el país vivió una época de temor, violaciones constitucionales y de derechos humanos. Hubo mucho silencio para denunciarlo.

La experiencia histórica de la fase constitucional debería servir a los ecuatorianos para reconocer que “la prensa” no es inocua. No permanece ajena a los acontecimientos. Y que se ha alineado a favor o en contra de los gobiernos sucedidos desde 1979, según los intereses económicos y sociales a los que los medios han respondido. Ha quedado bastante atrás la época de aquellos periodistas comprometidos, que hicieron de la buena información y el servicio al país, su causa de vida personal. La UNP y el Colegio de Periodistas tienen ejemplos ilustres sobre ello.

De manera que cuando se habla de “prensa libre” hay que tener cuidado. Porque es preciso defender toda prensa, cualquiera sea su óptica y posición. Pero eso no significa desconocer que hoy también existe prensa que toma partido y defiende causas privadas propias. La ciudadanía tiene derecho a exigir la responsabilidad de este tipo de prensa.

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