Origen de la palabra Adefesio
December 16th, 2011 by Luis Alberto Mendieta | Posted in General, Historia, Humor, política, relato, Religión y fe
Tags: canto gregoriano, cristianismo, epistola efesios, origen palabra adefesio
Pocas palabras del idioma castellano reflejan como esta una opinión profunda de una manera tan contundente.
Según el diccionario de la Academia Española[1], el origen de esta palabra se debe a San Pablo, apóstol judeo cristiano, discípulo de Jesús, en referencia a las penalidades que tuvo que pasar en la ciudad de Éfeso en el año 72 d.c.[2], en la época en que predicó por aquellos lares el santo varón.
El diccionario define la palabra como sinónimo de disparate, extravagancia, o vestimenta ridícula y estrambótica. Es por eso que cuando alguien va por la calle mal vestido, o con aspecto “raro”, algunas personas dicen “está hecha un adefesio”.
De igual manera, si alguien se muestra excesivamente triste o nervioso, la gente suele decir que “Fulano de Tal está hecho un adefesio”.
Y aquí viene la anécdota.
Se cuenta que en alguna población de España, hace ya varios siglos, cierto seminarista que acababa de ser ordenado como subdiácono, o asistente del sacerdote, se preparaba para recitar la primera epístola, delante de un centenar de compañeros suyos del Seminario, miembros del coro, y una catedral repleta de asistentes, muchos de ellos personas importantes de la ciudad, con el Obispo en el centro impartiendo solemne misa.
Cada uno de los ministros asistentes del Obispo iba cumpliendo con toda exactitud la parte que le correspondía en la misa, y el coro cantaba sus alabanzas impecablemente, dando a la situación un ambiente ceremonioso y formal, más aún si se considera que en aquella época la misa se recitaba en latín.
Tanta formalidad y la presencia de personajes tan importantes, acabaron por estropear el ánimo de nuestro pobre seminarista, y es así como llegamos al instante en que empezó este relato, con el subdiácono acercándose al atril, que abrió el libro de lecciones y solo atinó a tartajear una serie de incongruencias:
Epistolae Beati Pauli ad… ad… ad… Ephesios[3].
El caso es que la mayoría de asistentes sabían que lo que debía leer el seminarista era la epístola a los Corintios, y aunque en cientos de rostros se dibujaron sonrisas, nadie se atrevió a soltar la carcajada por respeto al sitio.
El error del clérigo novato tuvo mucho éxito en la población, que rió a carcajadas la ridícula escena luego de salir de la catedral, pero además tomó nota mental de la palabra inventada sin querer por el seminarista, para referirse a toda cosa extravagante o ridícula, siendo así como adefesio, una palabra producto de una equivocación, pasó a integrarse al idioma con el significado que actualmente conocemos.
Muestra de vestimenta utilizada por los diáconos:

Muestra de canto gregoriano, muy usual en la época referida en este artículo:
[2] Biografía de las Palabras, Efraín Gaitán Orjuela.
[3] Ephesios se pronuncia “Efesios” en castellano
[...] Adefesio [...]
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Sin duda la palabra afefesio es la palabra exacta para definir no solo la vestimenta externa de un sujeto.Tambien describe la “vestimenta interna”.Ustedes pueden encontrar adefesios de toda calaña:en la política,en la ciencia y en el arte.Hagan un ejercicio sencillo,miren a su alrededor y los podrán identificar de cuerpo entero.
Vale para el humor
Walter Mena
No deja de tener su ingenuidad la anécdota del seminarista, pero el Diccionario de la Real Academia define la etimología de la palabra “adefesio” de manera muy diferente. Dice así: “Del lat. ad Ephesĭos, a los efesios, título de una epístola de San Pablo, por alus. a las penalidades que pasó el santo en Éfeso durante su predicación).” Y es bien cierto que San Pablo no tuvo éxito alguno en la ciudad de Éfeso, de eso se jactan los turcos actualmente, pasando a ser un “público” desagradable que por extensión pasó a representar a personas y situaciones ridículas, desagradables, enojosas…
Gracias por tu comentario Olsen!
Tal como consta en el artículo, la Academia de la Lengua afirma lo que mencionas, pero he preferido introducir fuentes adicionales, puesto que la Academia no tiene la última palabra en este tema, no la ha tenido, ni la tendrá, por la sencilla razón de que ya se han equivocado antes con otras palabras, y solo la investigación permite esclarecer asuntos como este. Como podrás notar, todos los artículos están debidamente documentados.
Lo mejor de todo es que las palabras suelen tener siempre orígenes como el que se afirma aquí, porque parten del diario vivir y del uso del lenguaje.
Te invito a participar con otras palabras, si lo deseas, ya sea con recomendaciones de nuevas palabras, referencias o lo que consideres apropiado. ¡Muy interesante tu comentario sobre los efesos!
Cordial saludo y lo mejor para este año!
Luis Alberto.